Un reciente informe del Banco Mundial hace un balance sobre la recuperación, el consejo para la región es mejorar en salud

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

Ya ha transcurrido un semestre desde que el covid-19 empezó a propagarse por las ciudades del mundo, y, a pesar de que no ha desaparecido, ni se ha encontrado una cura, los países buscan alternativas para su recuperación.

Con el objetivo de analizar la coyuntura, el Banco Mundial (BM) realizó un informe, en el que prevé cómo llevarán los países la recuperación a corto y largo plazo y qué elementos serán claves para afrontar la crisis.

Frente a las medidas para afrontar la crisis, el BM sugiere tres puntos clave: las políticas de salud pública para mitigar el virus; las respuestas de política económica para apoyar a las empresas y hogares; y el hallazgo de un tratamiento efectivo o vacuna.

“Mientras no salga la vacuna, las economías deberán ir acostumbrándose a convivir con el covid-19 y en eso la disciplina de las personas va a ser clave. Las economías se tienen que desconfinar, no podemos seguir encerrados porque la gente necesita trabajar”, dijo José Miguel Sánchez, decano de Economía de la Universidad Católica de Chile.

Sin embargo, el Banco señala en su informe que a pesar de que hay que buscar una recuperación, esta se debe hacer de manera gradual, de lo contrario se podrían provocar oleadas repetidas de la pandemia que podrían alargar las recesiones económicas actuales.

LOS CONTRASTES

  • José Miguel SánchezDecano Facultad de Economía Universidad Católica de Chile

    “Si podemos ir desconfinando la economía de manera segura nos recuperaremos más rápido. Hasta ahora hemos estado muy dependientes de las medidas sanitarias”.

  • Humberto García AldanaDocente de Economía, Universidad Militar Nueva Granada

    “Serán necesarias inversiones públicas que reactiven la demanda agregada de manera decidida, generando empleos nuevos y formalizando una cantidad importante de trabajos”.

Para el Banco Mundial la crisis del covid-19 no iguala ninguna otra del pasado, en parte, porque reúne varias problemáticas como la incertidumbre frente a la duración del virus y las soluciones para la recuperación, así como el choque simultáneo en la oferta y la demanda de alcance doméstico, regional y global.

Las proyecciones del Banco señalan que Asia oriental y el Pacífico serían las regiones con una mejor recuperación para 2021 y se espera que la región africana también se recupere de la mayoría de sus pérdidas.

Por otro lado, para los países avanzados y en desarrollo en Europa, Asia, Medio Oriente y América Latina y el Caribe, el Banco prevé un crecimiento para 2021, sin embargo, solo se recuperaría una fracción de las pérdidas de 2020.

A pesar, de que el Banco sugiere que todas las regiones del mundo experimentarán una contracción en su crecimiento económico de 2020, y una recuperación en su mayoría leve durante 2021, la entidad resalta que los países en desarrollo tendrán que afrontar la crisis con peores capacidades en salud, sectores informales, dificultades para el teletrabajo y un espacio fiscal cada vez menor.

Frente a esta premisa, el decano de la facultad de Economía de la Universidad del Rosario, Carlos Sepúlveda señaló que en el caso de América Latina recuperar los niveles que dejó la destrucción de empleos y la quiebra de empresas no es una labor que se realice con rapidez.

“La informalidad nos ha hecho bastante vulnerables a un choque de esta magnitud. La recuperación no nos llevará al nivel que teníamos previo a la pandemia durante este año, y seguramente va a tomar varios años volver a alcanzar ese nivel”, añadió Sepúlveda.

El informe señala que, por ahora, en los países de América Latina y el Caribe la estrategia de aislamiento preventivo no ha dado los resultados que se querían para frenar la expansión del virus, pese a que son una de las regiones con mayor rigor en las restricciones. (Ver gráfico)

Con lo que, además de seguir vulnerables al virus, tienen otros problemas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos como la alta informalidad que ya resaltaba previamente Sepúlveda, con lo que implementar políticas de salud pública sostenibles será clave para la recuperación.

“Es verdad que esta crisis reúne lo peor de las anteriores pero no es del todo cierto que con solo políticas de salud pública se pueda recuperar del todo la economía de la región, dado su alto grado de informalidad, serán necesarias inversiones públicas que reactiven la demanda agregada”, añadió Humberto García, profesor de economía de la Universidad Militar Nueva Granada.

Por su parte, el BM señala que si bien la región se verá afectada por la crisis a causa de problemáticas previas, los países con poco espacio fiscal y con mayor dependencia a los productos básicos sufrirán un mayor impacto. “En lugar de centrarse en una recuperación económica, deberían concentrarse en prevenir un nuevo colapso” añade el documento.

Para el caso de Colombia, Héctor Falla, socio líder de tributario de FTC, señala que la recuperación plantea varios retos para el Gobierno, entre los que se encuentra la reducción en el gasto público para los sectores no prioritarios, así como un aumento en el recaudo tributario.

“Hay que incentivar la formalización de empresa, reducir y combatir la evasión fiscal y adoptar una nueva reforma tributaria, esta debería revisar los beneficios existentes para efectos de evaluar su conveniencia, pero sin que ello implique una afectación a la seguridad jurídica e inversionista que resulte en la salida de la inversión extranjera del país causando un mayor desempleo”, dijo Falla.

El Banco plantea diferentes soluciones y contempla que esta, además de ser la crisis con mayor número de economías en recesión en tiempos modernos, también significará la mayor contracción del PIB per cápita mundial desde la Segunda Guerra Mundial.

El crecimiento ‘verde’ que propone la Ocde no es acatado por todos

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) ha insistido en una recuperación ‘verde’ que varios países han optado en aplicar para impulsar un desarrollo económico sostenible, con ayuda de la llamada economía circular que trata de ser responsable con el cuidado del planeta.

Sin embargo, la entidad señala que otras regiones han aplicado medidas, que, por el contrario, podrían tener consecuencias negativas para el medio ambiente y provocar un crecimiento insostenible.