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Este fondo, según el mandatario español, supone mayor desembolso de recursos "jamás" aprobado para las autonomías

Expansión - Madrid

El presidente del Gobierno ha confirmado en su ya habitual comparecencia ante los medios de comunicación de cada fin de semana que este martes se aprobará en el Consejo de Ministro un decreto ley con las medidas que se adoptarán "para mantener a raya al virus" en la denominada 'nueva normalidad' que llegará tras en 21 de junio.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este domingo que el fondo no reembolsable para las Ccaa, dotado con 16.000 millones de euros, será aprobado en el Consejo de Ministros del próximo del 16 de junio a través de un real decreto-ley. Así lo detalló durante su comparecencia semanal tras la decimotercera reunión de la Conferencia de Presidentes, en la que compartió con las autonomías el nuevo reparto del fondo.

Este fondo, según Sánchez, supone mayor desembolso de recursos "jamás" aprobado para las autonomías. Con el nuevo criterio, este monto estará destinado a la Sanidad y la Educación pública. Ha especificado que un primer tramo de 6.000 millones se pagará en julio y se repartirá en función de criterios de gasto sanitario, a lo que también se dedicará un segundo tramo, de 3.000 millones de euros, a repartir en noviembre.

Un tercer tramo irá destinado a la inversión educativa, por valor de hasta 2.000 millones, y se entregará también en septiembre. Por último, se distribuirán 5.000 millones en noviembre solo para las comunidades de régimen común para compensar la caída de la actividad económica producida por la pandemia, que incluirá el transporte público..

Según expuso el jefe del Ejecutivo, se trata de transferencias directas y no préstamos, por lo que las regiones no deberán devolver este dinero, ni les incrementará la deuda ni les generará intereses de ningún tipo. "Es una entrega definitiva", subrayó. Se trata, dijo, de recursos que se "reparten sin condicionalidad", por lo que cada comunidad autónoma usará los "fondos recibidos y no rendirá cuentas ante el Gobierno".

Este reparto supone un cambio con respecto a las previsiones iniciales del Gobierno, ya que incluye la partida para inversión educativa, mientras que la distribución que se planteó en un principio fue de 10.000 millones para gasto sanitario, 1.000 para temas sociales y 5.000 para caída de ingresos propios.

Ha defendido que estas última semanas se han dedicado a consensuar con las Ccaa y los partidos políticos, que tendrán que convalidar el real decreto ley en el Congreso, los criterios de reparto, por lo que la propuesta inicial se ha "mejorado y modulado" con la intención de reflejar "con la mayor fidelidad posible" el impacto de la covid-19. Añadió que este fondo supone más del triple del presupuesto del que disponen este año los ministerios de Educación y Sanidad. También es casi el doble del destinado para infraestructuras de este año y el triple del dedicado a la seguridad ciudadana.

"Entiendo que los presidentes autonómicos quieren más, más y más", ha dicho ante las críticas de varios de ellos al nuevo reparto del fondo, pero considera que el Gobierno de España está haciendo un "esfuerzo sin precedentes" para hacer la "la mayor transferencia de recursos", al margen del sistema de financiación autonómico. Por eso, ha dicho que puede estar "de acuerdo en algunas de las apreciaciones" de los presidentes, pero con otras "discrepa" porque cree que el Gobierno está poniendo muchos recursos en manos de las comunidades autónomas, como no ha habido otro igual en democracia.

Europa
El presidente ha indicado, por otra parte, que el Gobierno "ha trabajo desde el primer minuto y va a seguir trabajando incansablemente hasta el final" para que Europa llegue a un acuerdo sobre el reparto de los fondos económicos propuestos por la Comisión Europea para hacer frente a los gastos derivados de la pandemia resaltando que estos fondos han contado con el "impulso" de España y que nuestro país será uno de los "potenciales principales beneficiarios", pero también el mercado único de la UE.

El jefe del Ejecutivo, que afirmó que Europa "no puede mirar para otra parte" ante una emergencia de estas características, dudó de la posibilidad de que los estados miembros alcancen en la primera reunión prevista, el próximo 19 de junio, un acuerdo sobre el reparto de los fondos, dado que hay países que prefieren más préstamos y otros, como España, que se inclinan más por subvenciones. "La negociación va a ser compleja", admitió Sánchez, quien insistió en que la opción del Gobierno de España es que se pueda aprobar cuanto antes para abordar la recuperación "con las máximas garantías".

En este sentido, dijo que el nuevo marco financiero plurianual de la UE entra en vigor en enero del próximo año, pero que el Ejecutivo español va a intentar "adelantar" parte de estos recursos para que puedan estar disponibles en el segundo semestre del año.

Preguntado acerca de qué recorte de transferencias directas estaría el Gobierno español dispuesto a asumir, Sánchez dijo que España irá a la negociación "con el ánimo de que sea justo al revés", es decir, "mayores transferencias y menos préstamos". "Entendemos que esta situación, que nos ha golpeado a todos por igual, necesita de la solidaridad y el aporte de todos, porque hasta los países con menores contagios están teniendo también un impacto económico brutal", reiteró el jefe del Ejecutivo, que puso en valor las aportaciones que a este respecto han realizados los gobiernos español e italiano.

La Comisión Europea ha propuesto un plan de recuperación que alcanzaría los 750.000 millones en dos años y que será canalizado a los gobiernos principalmente a través de transferencias directas (500.000 millones), pero que también incluiría una parte de préstamos (250.000 millones). A España le corresponderían unos 140.000 millones de euros, más de la mitad en forma de transferencias.

Medidas para la 'nueva normalidad'
Volviendo al interior de nuestras fronteras, el mandatario ha confirmado que el Gobierno aprobará este martes un Real Decreto con las normas que se deberán seguir una vez termine el estado de alarma. Esta nueva orden obligará a usar mascarillas a las personas de seis años en adelante siempre que no se pueda garantizar el mantenimiento de distancia de seguridad. Su uso obligatorio, que se aplicará también en transporte público, no se aplicará a aquellas personas con problemas respiratorios.

"Una vez superada la fase aguda se requieren otras medidas, que se están trabajando ya en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y que regirán mientras se mantengan la emergencia sanitaria", El documento que el Ejecutivo aprobará el martes recogerá también medidas organizativas de prevención e higiene para establecimientos de trabajo, centros docentes, centros sanitarios, comercios, medios de transporte público o instalaciones deportivas, entre otros, "para evitar la coincidencia masivas de personas". La nueva orden incluirá también medidas sobre medicamentos y productos sanitarios, que, según ha asegurado Sánchez, garantizarán el abastecimiento de medicamentos esenciales.

Además, está previsto que la Agencia Española de Medicamentos pueda otorgar "licencias excepcionales" para la fabricación de mascarillas y otros equipos de protección. Asimismo, Sánchez ha destacado que el documento establecerá la obligación a las autoridades de salud pública competentes de facilitar "todos los datos necesarios" para el seguimiento de los casos de covid-19 y "conocer de manera inmediata los casos y los rebrotes". "A todo caso sospechoso se le realizará una prueba diagnóstica por PCR u otra técnica tan pronto como sea posible", ha subrayado el presidente del Ejecutivo, destacando que las comunidades autónomas "deberán garantizar la capacidad de responder ante posibles rebrotes a través de la elaboración de planes de contingencia ante el virus". En este sentido, el presidente del Gobierno ha añadido que las comunidades autónomas "deberán garantizar un mínimo de asistencia en Atención Primaria y hospitalaria".

Objetivo: evitar rebrotes
En otro orden de cosas, Sánchez se ha dirigido a los jóvenes, a quienes ha suplicado que sean prudentes y sigan las normas para impedir nuevos brotes. "Se lo suplico, háganlo por sus padres, por sus abuelos, por ustedes mismos, pero también por los todos los demás", les ha rogado.

El jefe del Ejecutivo ha incidido en la responsabilidad individual para evitar una segunda ola de la pandemia y ha llamado la atención sobre que la mayoría de los nuevos brotes se han debido a imprudencias. Ha recalcado que cada persona puede ser una barrera contra el virus, pero también una agente propagador de la infección y, por eso, ha pedido que se extremen las medidas de higiene y de distanciamiento físico y se usen mascarillas cuando sea posible. "Sé que es difícil, pero no más que seguir las reglas de aseo y urbanidad que todos hemos incorporado a nuestra vida cotidiana", ha afirmado.

Ha reconocido que ese esfuerzo es "aún mayor" entre los más jóvenes, que pueden tener la sensación de impunidad porque la enfermedad ataca más duramente a las personas mayores, pero les ha advertido: "Ustedes tampoco están a salvo". Y les ha insistido en que "si se mantienen lejos de la infección están protegiendo a los mayores".