Los votantes elegirán al gobernante que deberá afrontar la crisis económica desatada por la epidemia en la mayor economía del Caribe

Reuters

Los dominicanos participan el domingo en unas elecciones presidenciales marcadas por el drama de la pandemia, después de que unos de los candidatos favoritos tuviera que suspender sus apariciones públicas tras contagiarse de coronavirus y tras un aplazamiento de los comicios ocasionado por el brote viral.

Los votantes elegirán al gobernante que deberá afrontar la crisis económica desatada por la epidemia en la mayor economía del Caribe, que depende en gran medida de los ingresos del turismo.

Los sondeos sugieren que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se apresta a perder el control luego de 16 años de mala gestión, disputas internas, acusaciones de corrupción, inequidad y pobre manejo de la crisis sanitaria que han opacado el efecto de la sólidas cifras macroeconómicas.

El candidato del PLD, Gonzalo Castillo, de 59 años, aparece en segundo lugar en las intenciones de voto por detrás de Luis Abinader, de 52, del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM). Las dos formaciones son centristas.

Pero los sondeos sugieren que Abinader podría no lograr la mayoría absoluta que necesita para ganar, por lo que es probable que se lleve a cabo una segunda ronda el 26 de julio. Se espera que los resultados sean publicados entre el domingo y el lunes.

"Es tiempo de un cambio", dijo Abinader al cierre de su campaña esta semana, en un evento privado y transmitido por televisión para evitar la propagación del coronavirus.

El partido gobernante PLD ha conseguido que la economía crezca un 7% anual en la última década, pero el 20% que conforma la población más acaudalada aún controla la mitad de las riquezas del país.

República Dominicana celebra elecciones presidenciales y parlamentarias incluso cuando los casos de coronavirus alcanzan máximos diarios, cuatro meses después de los primeros contagios. El país de 10,4 millones de habitantes ha registrado 36.184 casos y 786 muertes hasta ahora.

Los críticos dicen que el Gobierno no actuó lo suficientemente rápido, reabrió la economía demasiado pronto en junio y es muy lento en la distribución de pruebas de descarte. La oposición del PRM, sin embargo, no ha presentado una estrategia sólida.

Los candidatos realizaron menos mítines de lo habitual, haciendo campaña en las redes sociales y la televisión. Abinader tuvo que suspender sus actividades por un tiempo después de dar positivo por coronavirus el mes pasado. Afirma que desde entonces se ha recuperado.

Después de posponer las elecciones de mayo, el Gobierno habría tenido que enmendar la Constitución para aplazarlas nuevamente. En cambio, las autoridades electorales han anunciado medidas sanitarias y distanciamiento social en las urnas.