Rusia y Estados Unidos fueron dos de los principales aliados para conseguir el recorte de producción

Reuters

La Opep y sus aliados liderados por Rusia acordaron el domingo un drástico recorte de producción para sostener los precios del petróleo, que se hundieron por la pandemia de coronavirus y el exceso de oferta, en un pacto histórico junto a otros países exportadores que según dijeron implicará una baja del 20% en los suministros globales.

Las medidas para aplanar la curva de propagación del coronavirus han destruido la demanda de combustible y los precios del barril de crudo en el mercado internacional, poniendo bajo presión a los grandes exportadores y afectando la industria de esquisto de Estados Unidos, que es más vulnerable por sus elevados costos extracción.

El grupo, conocido como Opep+, accedió a reducir la producción en 9,7 millones de barriles de petróleo por día (bpd) en el periodo de mayo a junio, luego de cuatro días de frenéticas negociaciones marcadas por la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para tomar acciones que salvaguarden al mercado.

El mayor pacto de disminución de suministros de petróleo en la historia, cuatro veces más profundo que el récord anterior de recortes en 2008, permitirá que los países productores relajen lentamente sus restricciones después de junio, aunque el compromiso se mantendrá en pie hasta abril de 2022.

"El gran acuerdo de la Opep+ está listo. Esto salvará cientos de miles de empleos en el sector de energía de Estados Unidos", escribió Trump en Twitter, agradeciendo al presidente de Rusia, Vladimir Putin, y al rey Salman de Arabia Saudita por colaborar en las conversaciones.

"Acabo de hablar con ellos (...) es un gran acuerdo para todos", afirmó.

La Opep+ dijo en un borrador de comunicado al que tuvo acceso Reuters que esperaba que el total de recortes de producción superara los 20 millones de bpd a nivel global, o el 20% de los suministros mundiales, a partir del 1 de mayo.

Mercado en crisis
Tres fuentes de la Opep+ dijeron que las reducciones de bombeo efectivas incluirían contribuciones de países fuera del bloque, recortes más profundos de los miembros de la alianza y compras estratégicas de inventarios de grandes consumidores mundiales.

Fuentes dijeron que estados no pertenecientes a la Opep+ como Brasil, Canadá, Noruega y Estados Unidos contribuirán con un recorte de extracción conjunto de 3,7 millones de bpd. Los países del Golfo Pérsico que integran el cartel bajarán su producción de forma más agresiva, añadieron las fuentes.

Además, indicaron que la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunciaría compras de existencias de los países miembros el lunes que llegarían a 3 millones de bpd en los próximos dos meses. La organización no respondió de inmediato a pedidos de emitir comentarios.

Trump había amenazado al líder de facto de la Opep, Arabia Saudita, con aplicar aranceles a sus ventas de petróleo y otras medidas punitivas si no colaboraba para aliviar el exceso de oferta global, ya que los precios bajos del crudo han generado graves complicaciones la industria de hidrocarburos no convencionales de Estados Unidos.

Canadá y Noruega han expresado su disposición a sumarse al recorte y Estados Unidos -donde la ley complejiza la posibilidad de actuar en coordinación con carteles como la Opep- afirmó que su ritmo de bombeo de todas maneras caería abruptamente este año sin necesidad de compromisos, debido a los bajos precios.

La firma de un acuerdo de la Opep+ había sido aplazada desde el jueves para extender las conversaciones con México, que finalmente anunció que contribuiría desde mayo con una reducción de 100.000 bpd.

El presidente mexicano, Manuel López Obrador, dijo el viernes que Trump le había ofrecido que Estados Unidos realizaría reducciones a sus suministros en apoyo a su vecino, una oferta inusual para el mandatario republicano.

Trump expresó que Washington ayudaría a México al "asumir cierta parte del rezago" y que más tarde sería retribuido, aunque no estaba claro cómo funcionaría este trato.

Se estima que la demanda mundial de crudo ha bajado en un tercio, ya que más de 3.000 millones de personas se encuentran confinadas en sus casas para evitar propagaciones más aceleradas del Covid-19.