lunes, 3 de octubre de 2016
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Diego Carranza Agudelo - dcarranza@larepublica.com.co

Más allá de la necesidad de crear un espectáculo mucho más grande, en el cual los aficionados del mundo estarían conectados, hay una razón de peso para que el presidente del organismo haya hecho esta propuesta: la económica.

Y es que las cifras de la Fifa no estuvieron bien el año pasado. Según reportaron en su balance a 31 de diciembre de 2015, los ingresos de la organización descendieron 45% con respecto al año anterior y los gastos apenas bajaron 34,8%, lo que les dejó la pérdida récord de US$122 millones, un poco más de lo que el Manchester United pagó por Paul Pogba.

El balance no solo hizo que sus reservas de dinero descendieran de US$1.523 millones en 2014 a US$1.340 millones en 2015, sino que también les obligó a replantear su estrategia económica y financiera con el fin de no incurrir de nuevo en pérdidas y retomar el vigoroso ritmo de crecimiento con el que contaban desde 2011.

“Definitivamente es un ejercicio económico y financiero normal. Si les va mal en una temporada, buscan en la siguiente recuperar lo que perdieron. El hecho de que hayan más equipos implica que aumentar el negocio. Pero eso no es algo que se haga por el bien del fútbol, sino por tratar de recuperar lo que se ha venido perdiendo”, le dijo a LR el director de la consultora de estrategia Clic Strategy, Francisco Rodríguez García.

El experto en mercadeo además explicó que el negocio de los mundiales es tan grande que  se empieza a trabajar desde los cuatro años anteriores, o inclusive con mayor antelación, lo que significa que desde que se acaba un evento deportivo ya está desde hace tiempo en marcha el plan económico para el siguiente.

La propuesta de aumentar el número de equipos para el Mundial de 2026, que aún debe ser validada por el Consejo Directivo de la Fifa (donde el presidente de la FCF, Ramón Jesurun ahora tiene asiento), les daría un margen de maniobrabilidad económico mucho mayor, pues esa posibilidad hará que aumenten también los ingresos a raíz de los patrocinadores que lleguen, teniendo en cuenta que algunos amenazaron con dejar de hacerlo con el ‘Fifagate’.

De hecho, 54,6% del total de los capitales que ingresaron a las cuentas de la Fifa en 2015 estuvieron representados por lo que había recaudado ese año con todo lo relacionado con la Copa Mundial de 2018. Es decir que aumentar el recaudo que se obtiene por la organización de los mundiales sería fundamental para que la balanza de la Fifa se recargue más hacia las ganancias que hacia las pérdidas o, al menos, se equilibre y corrija la mancha roja del informe pasado.

Según el docente y analista deportivo, Alejandro Pino, estos nuevos ingresos serían destinados especialmente  para equipos de mercados emergentes de Asia y África. No obstante, también tendrán cabida los europeos, dado que en estos lugares hay mayor concentración de equipos y, por consiguiente, con mayor número de marcas que estarían dispuestas a dar patrocinios. “Cuando hay mayor cantidad de equipos y más previsiones de firmas patrocinadoras, la Fifa puede cobrar más por las representaciones de la marca, por las transmisiones y también a los socios de la Copa del Mundo”, explicó Pino para este diario.

Adicional a esto, los nada despreciables US$42 millones que ingresaron por licencia de marcas y US$26 millones que entraron por rentas y derechos de archivos cinematográficos, entre otros, podrían aumentar si hay más selecciones presentes en el listado. Esto quiere decir que ese 7% que representaron los ingresos de explotación de 2015 podrían aumentar hasta a dos dígitos en 2026. 

Un negocio más allá del fútbol

El director del Centro Virtual de Negocios, José Esteban Rojas, estimó que el tema de los mundiales van mucho más allá del fútbol, pues hay una cantidad de productos y servicios que surgen como consecuencia de todo el mercadeo que se realiza entorno a los eventos.

“El negocio del fútbol no es solamente ir y pagar los boletos para poder ver los partidos. Alrededor de eso está lo que se paga por los derechos de televisión, publicidad, y además de una serie de productos que salen para los consumidores finales”, señaló Rojas.

El analista agregó que “a eso también hay que sumarle el tema turístico que se aumenta en los países por el evento y toda la cantidad de comerciantes que acompañan el torneo”.

Con esto concordó Rodríguez, quien expresó que en algunas ocasiones todo esto lo que hace es menoscabar el desarrollo del deporte. 

“Esta es una situación en donde priman más los intereses económicos y comerciales y en algunas ocasiones se desvirtúa el esfuerzo y la calidad deportiva, porque los esfuerzos de los futbolistas se convierten cada vez más en una pieza comercial. A eso se debe que hoy ya no haya un solo día en el que no haya un partido de fútbol en la televisión”, concluyó el experto.

Estrategia buscaría continuidad de los directivos

Según el analista deportivo, Alejandro Pino, este aumento del número de federaciones que puedan jugar en los mundiales organizados por la Fifa no es nuevo y responde a la continuidad de los gobiernos en la búsqueda de la “imagen de transparencia y democracia que quieren transmitir”. Por ello, el predecesor de Infantino, Joseph Blatter, aumentó el número de equipos a 32 y quién estuvo antes, João Havelange, lo hizo a 24 desde 16. Según Pino, esto lo hacen porque así aumentan el número de votos a su favor en las elecciones.

Las opiniones

José Esteban Rojas
Director del Centro Virtual de Negocios

“Los mundiales no solo se mueven por las compras de boletería, sino por toda una serie de productos que salen alrededor del torneo”.

Francisco Rodríguez García
Director de Clic Strategy

“Más equipos hacen que aumente el negocio. Eso no se hace por el bien del fútbol, sino por tratar de recuperar lo que se perdió el año pasado”.