.
GLOBOECONOMÍA Los bancos están desatando una revolución industrial en España
sábado, 18 de abril de 2015
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Expansión - Madrid

El espíritu de El Gatopardo se filtra entre las paredes de los consejos de administración de los señores de la banca como si fueran las compuertas mal selladas de un submarino. Hay que cambiarlo todo, absolutamente todo, para que todo siga igual que en los buenos tiempos: cuando no existía Google Wallet, cuando Apple Pay no se atrevía a cortejar a Citibank y cuando el software de Bitcoin no metía el miedo en el cuerpo a Visa o Mastercard con sus monedas digitales y los bajísimos costes de sus micropagos. Quizás por eso la mejor respuesta que han encontrado frente al caos y el naufragio de la crisis es emprender una revolución aún más profunda y asombrosa que la que acaban de superar por culpa del estallido financiero. Van a desatar un maremoto después de sobrevivir a un tsunami.

Los expertos consultados coinciden: antes los bancos creaban industria sobre todo dando créditos y en los últimos dos años ese paradigma ha empezado a cambiar a toda velocidad. Domingo Mirón, managing director de Servicios Financieros de Accenture, Luis Ángel Ullivarri, experto en banca digital de IE Business School, y Gustavo Vinacua, director del Centro de Innovación de BBVA, creen que ahora las entidades financieras han pasado a generar auténticos cinturones industriales del software a su alrededor gracias a la subcontratación de su innovación y a la inyección de capital riesgo en startups que ofrecen prometedoras soluciones digitales.

¿Parece poco sexy y espectacular la subcontratación de innovación? Pues hay miles de millones de euros en juego. Uno de los mejores ejemplos es el de Caixabank, premiada recientemente como la entidad más innovadora del mundo y el primer banco grande que apostó por esta revolución en España. La firma catalana ha sellado acuerdos con IBM para gestionar la infraestructura tecnológica del grupo y con Oracle para explotar su big data, y ahora está aplicando a los terminales financieros una tecnología de captura y digitalización de la firma del cliente sobre dispositivos móviles, diseñada por CecaBank y Microsoft, para que los gestores puedan asesorar a la gente a domicilio. También han lanzado con Santander y Telefónica una nueva empresa especializada en negocios digitales, llamada Yaap, que proporciona un servicio de pago entre usuarios.

Enorme potencial

Santander y Bbva han ido más rezagados pero su potencial, debido al enorme tamaño y exposición global que tienen, es aún mayor... y han decidido moverse. Sólo los tres pilares tecnológicos de la entidad que preside Ana Botín (las sociedades Produban, Isban y Geoban) facturan alrededor de 2.000 millones de euros frente a los 2.900 millones que facturó en 2014 el gigante del software y la consultoría español Indra. Es cierto que esos tres pilares sólo dan servicios intra-grupo pero también lo es que buena parte de su labor la subcontratan a un cinturón de empresas socias.

Los números son igual de rotundos en el caso de Bbva, que invirtió en innovación tecnológica 850 millones de euros anuales de media entre 2011 y 2013 y espera añadir otros 2.100 millones en total entre 2013 y 2016. Parte de esos recursos se han empleado para crear nuevas empresas satélites y unidades de negocio: Beeva rastrea e implanta nuevas tecnologías dentro y fuera del grupo, Innovation 4 Security se ocupa de la ciberseguridad y BBVA Data & Analytics procesa y analiza datos masivos.

Domingo Mirón, managing director de Servicios Financieros de Accenture, reconoce que actividades como las de Santander, Caixabank o Bbva "han acelerado la contratación de profesionales altamente cualificados" en su consultora y han ayudado a posicionarla como "una referencia" dentro de la propia firma, que opera en todo el mundo. Según él, eso es lo que está empezando a ocurrir en las empresas que integran el nuevo cinturón de los bancos: "En los próximos años, se crearán decenas de miles de empleos directos y de calidad y quizás cientos de miles de puestos de trabajo de forma indirecta".

Luis Ángel Ullivarri, experto en banca digital de IE Business School, espera que esto afecte también a laboratorios y universidades, porque "las entidades no están encontrando suficientes profesionales formados". Santander firmó en marzo un convenio para la creación del Instituto Mixto de Investigación en Big Data Financiero con la Universidad Carlos III de Madrid, que llevará a cabo programas de investigación y formación y realizará proyectos con instituciones públicas y privadas. Además, mantienen colaboraciones con el MIT (coinciden en esto con BBVA) o la Universidad Politécnica de Madrid, dos caladeros claves del tipo de ingenieros que necesitan en su revolución silenciosa. Caixabank por su parte ha abierto dos centros de excelencia, uno con Oracle y otro con IBM, para investigar sobre big data y computación avanzada.

La subcontratación de actividades innovadoras es el principal pero no el único vehículo con el que están creando sus nuevos cinturones industriales de productores y consultores de software. También están apostando por comprar empresas de tecnología punta e inyectar grandes cantidades de dinero de capital riesgo en negocios que les propongan modelos digitales apetitosos.

Capital riesgo y adquisiciones

Bbva ha adquirido con furia en el último año. Para empezar añadió, previo pago de 2.000 millones de euros, otro 15% a su participación en el banco turco Garanti. Ahora ya posee casi un 40% del que para Domingo Mirón es uno de los bancos más innovadores del mundo, algo que no debería sorprendernos porque "muchas de las nuevas fórmulas las están inventando en países emergentes que dependen más que nosotros de la tecnología móvil y de la banca digital para llegar a sus clientes". El próximo Silicon Valley de la innovación bancaria podría estar fraguándose muy lejos de Londres o Nueva York: en África.

La entidad que preside Francisco González también ha devorado tres startups tecnológicas desde 2014. Para empezar, ha utilizado su filial estadounidense para hacerse con Simple (banca digital) y Spring Studio (soluciones para mejorar la experiencia de usuario en banca online) y ha comprado en España Madiva, especializada en el procesamiento de grandes cantidades de datos. En 2011, abrieron un Centro de Innovación que, como recuerda su director Gustavo Vinacua, "nos sirve para formar parte del ecosistema y para aprender a relacionarnos con unas empresas que tienen una cultura y un tamaño totalmente distintos al nuestro". Ese centro organiza todos los años el concurso de microempresas innovadoras Open Talent. Por último, Bbva ha puesto en pie un fondo de capital riesgo de hasta 100 millones de euros para inyectar recursos en 10 pymes rompedoras entre las que se encuentra Coinbase, una plataforma de transacciones de Bitcoin.

Santander también ha apostado por lanzar un fondo de capital riesgo que cuenta con unos 100 millones de euros para cimentar las primeras fases de desarrollo de pymes dedicadas al sector de tecnología financiera. Lo han llamado Innoventures. Además, ha comprado la compañía estadounidense de pagos móviles para comercios y restaurantes MyCheck y ha invertido recientemente en Cyanogen, que desarrolla sistemas operativos seguros basados en Android, y en la plataforma sueca de pagos iZettle, que permite que los clientes paguen con su móvil en una tienda o supermercado como si pasaran su tarjeta de crédito.

El alcance del cambio que están produciendo estos pasos se hace patente cuando se tiene en cuenta que Caixa Capital Risc, la gestora de capital riesgo del banco catalán, participa en aproximadamente el 27% de las operaciones de inversión en capital semilla que se hacen en España y que acaban de abrir un nuevo tentáculo llamado Caixa Capital Micro II donde incluyen fondos del ICO. Ese dinero, aunque con cifras menos espectaculares que las de BBVA o Santander, se canaliza a muchos más sectores como el de la salud y las ciencias de la vida, el de las soluciones informáticas que no se aplican a la banca o el de las tecnologías con vocación industrial.

Rodrigo del Prado, director general adjunto de BQ - el gigante español de los móviles, los USB y las impresoras 3D- cree que la principal clave de la reindustrialización de España pasa por la producción software antes que por recuperar la presencia de los imperios textiles o firmas de automoción que se fueron a Asia. La revolución silenciosa de los bancos jugaría entonces un papel fundamental en esa ecuación y podría traducirse en la creación de miles de empleos de calidad no sólo para los parados o los jóvenes cualificados que sufren el azote de la precariedad, sino también para que el talento innovador que tuvo que hacer las maletas durante la crisis pueda regresar con los primeros rayos del sol. El maremoto que están desatando los bancos sería como las enormes crecidas del Nilo: un anuncio de prosperidad.

MÁS DE GLOBOECONOMÍA

Hacienda 22/07/2021 Moody’s dice que Perú enfrenta “gran incertidumbre” tras proclamación de Castillo

La agenda económica es fuertemente esperada también en Perú, y de hecho, la Unión de Gremios del Perú pidió que se impulsen medidas claras para la reactivación

Vietnam 24/07/2021 Nike y Adidas anuncian cierres en fábricas asiáticas debido a restricciones por covid-19

Los cierres temporales se producen cuando las líneas de montaje se preparan para la temporada de compras navideñas

Japón 22/07/2021 Director de ceremonias de Tokio 2020 fue despedido por hacer broma del Holocausto

El Centro Simon Wiesenthal emitió un comunicado en el que condenaba sus comentarios como "maliciosos", realizados en 1998

MÁS GLOBOECONOMÍA