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La aerolínea argumentó su imposibilidad de concretar 100% de los pagos al no registrar ingresos y solicitó una reconsideración

Cronista - Buenos Aires

Pese a no lograr un acuerdo con los sindicatos y a la intimación del Ministerio de Trabajo de Argentina, Latam Airlines ganó tiempo para poder continuar pagando los salarios de sus trabajadores de la operación en Argentina con rebajas, en un contexto de parálisis del transporte aéreo, al no estar operando y prácticamente sin ventas.

El 26 de mayo pasado, el mismo día que Latam anunció que se presentaba a la Ley de Quiebras en Estados Unidos, bajo el capítulo 11 (que no incluye a su filial argentina), el Ministerio de Trabajo de este país la intimó a pagar el saldo restante de los pagos que había abonado a 50% del bruto a empleados suspendidos en los siguientes tres días, bajo el artículo 223 bis de la ley de Contrato de Trabajo del país, .

Sin embargo, la empresa presentó un recurso de reconsideración para poder seguir abonándolos parcialmente. Latam argumentó su imposibilidad de concretar el 100% de los pagos al no registrar ingresos, entre otras varias razones.

Como otras aéreas privadas (Flybondi, JetSmart y Andes), la compañía buscó acordar con sus empleados en Argentina una rebaja salarial, en su caso, del 50% de salario bruto durante los meses de abril, mayo y junio, ante la falta de ingresos por la pandemia.

Sin embargo, la empresa logró firmar acuerdos individuales solo con 1.150 de 2.280 empleados que tiene el país, según confirmaron desde la aérea. Los demás no aceptaron y tras una serie de reuniones con el Ministerio de Trabajo, no pudo alcanzar un acuerdo con los sindicatos. Pero, tras su recurso de reconsideración, está habilitada legalmente para seguir abonando los salarios con descuento durante los tres meses.

Aerolíneas Argentinas, que busco licenciar también empleados y reducir en 25% sus salarios, finalmente acordó con los sindicatos las suspensiones temporales, pero sin quita salarial (aunque sí dejo de pagar viáticos, y al ser licencias, también las cargas patronales, lo cual redunda en un ahorro para la compañía estatal).

Desde Latam aclararon que, en realidad, los descuentos no alcanzan el 50%, ya que se fijó un piso mínimo para no afectar a los sueldos más bajos y, además, al importe resultante tras la reducción, se le suma el ATP (Programa de Asistencia al Trabajo) que paga el gobierno argentino de la ANSeS. En concreto, aplicó una reducción del 50% sobre los salarios brutos, que en el neto impacta como rebaja de 56% a 62%, según la compañía.

Pero, al aplicar un mínimo de 48.000 pesos argentinos netos (nadie puede percibir menos de esa suma) y al sumarse a ese importante resultante que abona la ANSeS, el impacto de la reducción en el salario neto final varia entre el 7% y el 35%, aseguran en la empresa, con un menor porcentaje de rebaja en los sueldos más bajos.

En los últimos días surgieron, además, una serie de rumores en el sector aerocomercial sobre los planes de la empresa para Argentina, que sostienen que Latam proyecta una fuerte reducción futura de su operación en el país. Desde Latam negaron que ese proyecto esté en carpeta, y al ser consultados por El Cronista, desde la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) aseguraron que la compañía aérea no presentó ninguna modificación a su operación, con lo cual, al menos oficialmente, no hay nada previsto al respecto.

La ANAC se reunió con representantes de Latam Argentina al convocarlos luego de que la aérea anunciara que se acogía al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los EEUU, para consultarle las implicaciones que esa medida tendría en el país. Por la normativa, esa presentación a concurso de acreedores no incluye a Argentina, Paraguay ni Brasil, donde las operaciones se rigen por la ley de casa país.

Además, en los últimos días transcendió que la empresa se había llevado a Chile algunos de sus aviones. Desde Latam aclaran que, como todos los años en baja temporada, se trasladan las aeronaves para hacerles un mantenimiento profundo, que se realiza anualmente y demora cerca de 45 días. Pero los aviones siguen con su matrícula argentina y volverán al país una vez finalizadas las revisiones, aseguraron desde Latam.