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DIARIO FINANCIERO

Para acceder a los aportes, los Estados deberán preparar planes de recuperación nacionales, y el dinero asignado se entregará entre 2021 y 2023.

Diario Financiero - Santiago

Tras cuatro maratónicas jornadas de negociación los líderes europeos finalmente acordaron destinar 750.000 millones de euros (US$864.000 millones) al fondo de recuperación para enfrentar las devastadoras consecuencias de la pandemia, que se financiará con la emisión de deuda conjunta.

Para alcanzar el consenso, el ítem de subsidios fue recortado, desde los US$573.838 millones planteados inicialmente por la Comisión Europea hasta US$447.594 millones, un monto más cercano a lo exigido por los países “frugales” o del norte.

Si bien las autoridades de las grandes economías -Alemania, Francia, Italia y España- fueron las que más cedieron en las negociaciones, también celebraron en mayor medida el resultado.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó como un “día histórico para Europa” la jornada, a lo que agregó que es “el momento más importante desde la creación del euro”.

La canciller alemana, Angela Merkel, reconoció que “no fue fácil, pero al final nos encontramos”, y agregó que “Europa ha demostrado que es capaz de abrir nuevos caminos en una situación muy especial como esta”.

En palabras del líder del gobierno de España, Pedro Sánchez, el acuerdo es “un auténtico Plan Marshall” para hacer frente a la crisis. Además destacó el “inédito” hecho de que la Comisión Europea se vaya a endeudar por primera vez para financiar el fondo.

¿Cómo funcionará el fondo?

Para financiarse, el plan denominado Next Generation EU contempla que la comisión pida un préstamo por el total de 750 mil millones a los mercados financieros. De ese monto, US$447.594 millones se destinarán a subvenciones y US$413.163 millones a créditos.

Para acceder a los aportes, los Estados deberán preparar planes de recuperación nacionales, y el dinero asignado se entregará entre 2021 y 2023.

Los países recibirán ayudas sólo por haber sido afectados económicamente por la pandemia, y no se les exigirán indicadores previos a la crisis, como crecimiento o desempleo.

Sin embargo, si un Estado considera que otro no está cumpliendo con lo prometido para recibir el apoyo, puede plantear objeciones, con lo que las transferencias serán temporalmente bloqueadas y la situación será revisada.

Si los miembros necesitan más ayuda pueden solicitar financiamiento adicional, ya que la Comisión solicitó una expansión de su margen presupuestario debido a la emergencia.

Considerando el amplio monto del préstamo general, el ejecutivo del bloque tiene contemplado que terminará de pagar la deuda a fines de 2058, a partir de la curva de rendimiento elaborada para la ocasión.