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Expansión - Madrid

Después de dos días de análisis de las perspectivas económicas globales, de la situación financiera y del estado de la deuda pública, Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha calificado de "decepcionante" el crecimiento económico, para el que el auge del proteccionismo supone un "riesgo grave".

Las políticas populistas proteccionistas han centrado gran parte del análisis del FMI estos días, que se reúne en Washington para celebrar su asamblea anual.

El debate es especialmente espinoso tras el referéndum del Brexit que aprobó la salida de Reino Unido de la Unión Europea y, sobre todo, a poco más de un mes de que se celebran las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

La corriente proteccionista que personifica el candidato republicano Donald Trump, que aboga por revisar todos los tratados comerciales del país, preocupa mucho a los responsables del FMI.

"Los retrocesos en la globalización y el multilateralismo constituyen un riesgo grave en un momento en el que la cooperación y la coordinación internacional son más importantes que nunca", ha señalado Lagarde.

"Decepcionante" crecimiento global

La máxima responsable del FMI atribuye el "decepcionante" crecimiento global a que las economías avanzadas han experimentado bajos niveles de demanda, así como a la recuperación "desigual" entre países y a que el crecimiento de la productividad no se ha recuperado después de la crisis como consecuencia de los "obstáculos" a la inversión que suponen el sobreendeundamiento y la incertidumbre sobre la demanda futura.

Las previsiones del FMI estancan el crecimiento global en 3,1% este año, lastrado especialmente por la debilidad de mercados emergentes como los latinoamericanos y por Estados Unidos, al que el Fondo ha recortado drásticamente su estimación de aumento del PIB.

Para 2017, se espera un crecimiento internacional del 3,4%, una recuperación que los expertos del FMI consideran muy lenta tras ocho años desde el inicio de la crisis financiera.

Lagarde ha subrayado también la divergencia que se ha creado en las retribuciones salariales en muchas economías avanzadas, ya que la "lenta" aclimatación al cambio tecnológico y a la globalización se ha traducido en una reducción en el crecimiento de los salarios de los trabajadores menos cualificados, "mientras se han incrementado los retornos de capital para los trabajadores altamente cualificados".

La responsable del FMI explica que el lento crecimiento ha provocado un deterioro de los balances fiscales, "lo que limita los recursos para implantar medidas que soporten y faciliten el ajuste". El FMI alertó ayer de que la deuda no financiera ha alcanzado su récord histórico y supone ya el 250% del PIB mundial.

Lagarde ha defendido que la política fiscal "tiene que jugar un rol especialmente vital; incrementando la inversión pública donde exista espacio fiscal, estableciendo ventajas fiscales más eficientes y equitativas y afrontando el sobreendeudamiento del sector privado y los problemas contables".

Banca

En el sector financiero, el FMI reconoce que los riesgos a corto plazo se han aplacado pero advierte que las alertas permanecen en el medio plazo. Este escenario le hace augurar un periodo de consolidaciones y desaparición de las entidades más débiles.

Lagarde se ha referido explícitamente a Deutsche Bank, al asegurar que "debe decidir qué tamaño quiere tener y cómo quiere fortalecer su balance. Pero no es el único que tiene que hacerlo", aseguró en declaraciones.