Indonesia y Malasia, que en conjunto representan 85% de la oferta mundial, han advertido que están listos para tomar represalias contra medidas "discriminatorias"

Bloomberg

La Unión Europea estableció nuevos criterios para el uso del aceite de palma en los biocombustibles, en un acto de equilibrio con el que intenta evitar una guerra comercial con los productores asiáticos a la vez que apacigua a los protagonistas del clima en casa.

La medida aprobada el miércoles por la Comisión Europea detalla el tipo de biocombustibles de aceite de palma que pueden contarse dentro de las metas de energía renovable de la UE e introduce un sistema de certificación. Fue requerida por una ley más amplia acordada por el bloque de 28 naciones el año pasado, cuando el Parlamento Europeo presionó para que se impusieran restricciones en el uso del aceite de palma, dado que su producción causa deforestación y agrava el cambio climático.

Indonesia y Malasia, que en conjunto representan 85% de la oferta mundial, han advertido que están listos para tomar represalias contra medidas "discriminatorias" para frenar los envíos de aceite de palma. Los precios del aceite de palma han bajado 15% desde el inicio de 2018 debido a la campaña ambiental de la UE.

"El cambio climático es una gran preocupación para los europeos y la comisión está aumentando los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", dijo el brazo regulador de la UE en una declaración.

La UE quiere liderar la batalla contra el calentamiento global y ha endurecido los objetivos para reducir los gases de efecto invernadero a los que se culpa del cambio climático. Su objetivo es reducir las emisiones en al menos 40% para 2030 –en comparación con los niveles de 1990–, aumentar la participación de las energías renovables a 32% y aumentar la eficiencia energética en 32,5%.

La campaña del Parlamento de la UE para limitar el uso del aceite vegetal en los combustibles renovables polarizó a los estados miembro y fue apoyada por cabilderos ambientalistas, quienes han argumentado que la UE debería poner fin al apoyo público para el biodiésel de alta emisión del aceite de palma, la canola y la soja. 46% de las importaciones totales de aceite de palma en el bloque se utilizan para los biocombustibles, según la asamblea de la UE.

Bajo la medida adoptada por la comisión el miércoles, el aceite de palma se clasifica como "insostenible", aunque se ofrece algunas exenciones para aplacar a los países productores, como la posibilidad de contar dentro del objetivo verde de aceite de palma proveniente de pequeñas granjas. La UE decidió establecer el límite de tamaño en 2 hectáreas, el extremo inferior del rango 2 a 5 hectáreas que consideró al redactar el reglamento.