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El Mundo - Caracas

La industria láctea se declara en situación crítica y exhorta al Gobierno nacional a tomar medidas urgentes que resuelvan el problema de abastecimiento. 

“Estamos en una encrucijada peligrosa”, alerta Roger Figueroa, presidente ejecutivo de la Cámara Venezolana de Industrias Lácteas (Cavilac).

“Tenemos el problema de la producción de leche pasteurizada”. Explicó que el año pasado el Gobierno emitió un decreto en el que se fijó un subsidio a los productores que colocaran sus volúmenes en las industrias procesadoras de leche pasteurizada y queso. “Esto presionó el precio de la leche cruda al alza”, señaló.

Informó que en este momento las industrias pasteurizadoras y queseras están pagando Bs. 15 (US$ 2,38) por el litro de leche cruda, la cual está regulada a Bs. 4,50 (US$0,71) y con el nuevo subsidio llega a Bs. 9 (US$1,43). “Pero el envase de 900 cc de leche pasteurizada está regulado en Bs. 6,60 (US$1,04); no se puede procesar leche a pérdida; igual pasa con el queso”, dijo.

Agregó que esto se va a acentuar, porque está comenzando el verano, temporada en la que baja la producción y normalmente los precios suben.

Distribución insuficiente

La poca oferta de leche pasteurizada ha ido desviando el consumo hacia la presentación en polvo, que también escasea en el mercado a nivel de consumidor.

Informó que la demanda de leche en polvo está en 17.000 toneladas mensuales.  “50% de ese consumo normalmente lo comercializa el Gobierno a través de sus empresas y el 50% restante la empresa privada”.

Agregó que el responsable de los inventarios de leche pulverizada (base para elaborar leche en polvo) es el Ejecutivo nacional, “que es quien la importa y la distribuye en el mercado industrial”.

Figueroa señala que al sector privado le corresponden entre 8.000 y 10.000 toneladas mensuales. “En enero apenas recibimos 2.550; recibimos solo 30% de lo que se requiere”.

Propuestas en la mesa

Indicó que Cavilac se ha reunido en numerosas oportunidades con voceros del alto Gobierno y han presentado propuestas, “pero las soluciones no se concretan”.

Dijo que para aumentar la presencia de leche líquida en el mercado, el Gobierno ofreció a la industria distribuir 700 toneladas de leche pulverizada para reconstituirla. “Eso no se está dando”.

Señala que se debe solventar el pago de la deuda de US$140 millones que Cadivi mantiene por concepto de importaciones (cuando aún podían hacerlo) y empaques. “Se deben concretar nuevas importaciones y pagar la deuda pendiente”

Según Figueroa, el Gobierno debe liberar el precio de la leche cruda, “porque de hecho está liberado”. Además, “deberían liberarse los precios de los productos que se elaboran con leche cruda nacional”.

Indicó que en el caso de la leche en polvo “se puede dejar regulada bajo un esquema de bandas según la  fluctuación de la pulverizada en el mercado internacional”.