Los ensayos clínicos mostrarían deficiencias inmunológicas y la necesidad de empezar una nueva fase de ajustes y pruebas en adultos

Jonathan Toro - jtoro@larepublica.com.co

Luego que la vacuna contra el covid-19 desarrollada por la farmacéutica francesa Sanofi y la británica GlaxoSmithKline (GSK) mostrara resultados deficientes en términos inmunológicos para personas mayores, se anunció que el lanzamiento de la medicina quedará pospuesta para el cuarto trimestre de 2021, y no para el primer semestre como se tenía pensado desde hace unas semanas.

Pese a que la noticia representa un duro golpe en contra de la lucha contra el virus que ha matado a más de 1,5 millones de personas en el mundo, las dos firmas dijeron que comenzaran nuevas pruebas a finales del próximo febrero y que se espera tener resultados positivos para final del próximo año.

Ahora bien, esta noticia también impacta a los países como Gran Bretaña, Estados Unidos y varios de la Unión Europea que han reservado millones de dosis de la vacuna para hacerle frente al virus habiendo creído en la efectividad y éxito de las pruebas.

Por el lado de las farmacéuticas es también negativo, en tanto se pone en riesgo el desarrollo de otras varias vacunas donde se estaban empleando esquemas de fabricación convencionales como los usados por Sanofi y GSK, muy contrarios a los de ultima tecnología aplicados por Pfizer y BioNTech para su vacuna.

Finalmente el fracaso de las pruebas deja como consecuencia una caída de 2,8% en las acciones de Sanofi y 0,2% de perdida en las de GlaxoSmithKline, además de dejar claras las dificultades de las farmacéuticas para generar desarrollos en tiempos de crisis como los sugeridos por la pandemia.