MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Autos eléctricos harán mella en la demanda de gasolina, pero camiones y aviones aún están muy lejos de descarbonizarse
Goldman Sachs prevé que la demanda promedio mundial de petróleo alcance niveles récord en los próximos dos años, gracias a la creciente demanda de la aviación y el transporte, así como a la construcción de infraestructuras.
"Ya tuvimos una demanda récord justo antes de esta última variante y ahora le añadimos una mayor demanda de aviones y una economía mundial que sigue creciendo", dijo a la prensa Damien Courvalin, jefe de investigación de energía de Goldman.
"Verán cómo promediaremos un nuevo récord de demanda en 2022, y de nuevo, en 2023", agregó.
Aunque la recuperación ha sufrido un bache con el aumento de casos de covid-19 en partes del hemisferio norte durante el invierno boreal, los confinamientos siguen siendo limitados, dijo Courvalin. Los datos de movilidad de alta frecuencia también están mostrando un impacto limitado, indicó.
Goldman espera un crecimiento constante de la demanda petrolera mundial hasta el final de esta década, hasta unos 106 millones de barriles diarios (bpd), ya que sólo espera una transición energética gradual.
Los autos eléctricos harán mella en la demanda de gasolina, pero los camiones y los aviones aún están muy lejos de descarbonizarse, dijo Courvalin.
"Ahora se venden casi 6 millones de VE (vehículos eléctricos) al año. Eso sigue siendo menos de 100.000 barriles diarios de destrucción de la demanda en un mercado de 100 millones de barriles diarios, así que sigue siendo una parte pequeña", comentó.
Claro anunció mes pasado un acuerdo para adquirir una participación de 73% en Desktop por un valor empresarial de US$808,93 millones
Alrededor de 26 de diciembre, Van Dyke creó y financió una cuenta en Polymarket y comenzó a operar con contratos relacionados con la posible salida de Maduro del poder en Venezuela.
El conflicto en Medio oriente mantiene bajo presión al mercado petrolero, con precios al alza y un flujo limitado por el estrecho de Ormuz que eleva el riesgo de recesión