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El jueves se dio a conocer un informe que concluyó que altos funcionarios del Banco Mundial ejercieron una "presión indebida" para mejorar la clasificación de China en cuanto a clima empresarial
La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, negó el viernes acusaciones de que presionó a personal del Banco Mundial para alterar datos en favor de China cuando encabezaba el organismo, en momentos en que el consejo ejecutivo del FMI iniciaba una revisión del asunto.
Georgieva aprovechó una reunión previamente programada con los 2.700 empleados del FMI para abordar las conclusiones del informe independiente publicado el jueves sobre irregularidades en los datos de la clasificación "Doing Business" del Banco Mundial sobre el clima empresarial de los países.
"Permítanme decírselo de forma muy sencilla. No es cierto. Ni en este caso, ni antes ni después, he presionado al personal para que manipule datos", dijo Georgieva al personal del FMI, según una transcripción de la reunión facilitada a Reuters.
Sus declaraciones fueron más allá de lo que dijo en un comunicado del jueves en el que afirmaba estar en desacuerdo con las conclusiones del informe, elaborado por el bufete de abogados WilmerHale a petición del comité de ética del Banco Mundial.
El informe concluyó que Georgieva y otros altos funcionarios del Banco Mundial ejercieron una "presión indebida" para mejorar la clasificación de China en cuanto a clima empresarial.
Georgieva dijo al personal del FMI que valora mucho los datos y los análisis y que no presiona al personal para que los cambie, según la transcripción.
WilmerHale dijo que está trabajando en un segundo informe que abordará "la posible mala conducta de miembros del personal" en relación con las irregularidades de los datos.
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