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Los créditos de carbono no deben contabilizarse en los objetivos intermedios de reducción de emisiones basados en datos científicos.
La institución estableció una política en relación con el uso de créditos de carbono voluntarios para las empresas en determinados casos, pero deben ser transparentes sobre los detalles de los créditos utilizados
El fondo de riqueza soberano de Noruega, el mayor del mundo con US$1,4 billones, reveló el viernes sus exigencias más estrictas sobre cómo deben gestionar el riesgo climático las empresas en las que invierte, y pidió a los directorios que pasen de la fijación de objetivos a la planificación de la transición.
"Con los efectos del cambio climático cada vez más evidentes, realmente vimos la necesidad de aumentar nuestras expectativas", dijo en un comunicado Carine Smith Ihenacho, directora de Gobernanza y Cumplimiento del fondo.
La institución también publicó una política relativa al uso de créditos de carbono voluntarios, que dijo que las empresas podrían utilizar en determinados casos.
"Creemos que las compañías deberían priorizar la reducción de sus propias emisiones, pero pueden utilizar créditos adicionales y verificados como complemento para señalar sus grandes ambiciones climáticas", afirmó.
Los créditos de carbono no deben contabilizarse en los objetivos intermedios de reducción de emisiones basados en datos científicos, y las empresas deben ser transparentes sobre los detalles de los créditos que utilizan, añadió.
"En última instancia, la eliminación de carbono será necesaria para muchas empresas que pretendan alcanzar las emisiones netas cero en 2050", afirmó el fondo.
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