Como dio a conocer el Estado, esta medida podría llegar a liberar US$1.400 millones anuales que es lo que se gasta el Gobierno de Moreno en el subsidio a la gasolina

Laura Fernanda Bolaños R. - lbolaños@larepublica.com.co

Dos días lleva paralizado Ecuador como consecuencia de una de las medidas más radicales que había intentado cumplir el Gobierno del país vecino desde hace unos años. El presidente Lenín Moreno tomó la decisión para darle un respiro a las cuentas nacionales.

Se trata de la eliminación de los subsidios al diesel y la gasolina extra, con la que el Gobierno ecuatoriano espera poder llegar a liberar un valor cercano a US$1.400 millones que se gastaban en este beneficio estatal, pero además se usará como una salida inicial para el cumplimiento de la línea de financiamiento que tiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$4.200 millones, según dio a conocer Reuters.

LOS CONTRASTES

  • Juan Miguel DuránPresidente ejecutivo de Colfecar

    “En el transporte internacional deben existir condiciones parecidas, para no generarse un desequilibrio que va en contra de la sana competencia”.

Entre los efectos, lo primero que se debe tener en cuenta es que el FMI en varias ocasiones ha expresado que los subsidios en muchas ocasiones pueden ser los responsables de los déficit fiscales. Y precisamente esto lo reafirmó Siobhan Morden, jefe de estrategia de renta fija para América Latina de Amherst Pierpont Securities, quien puntualizó que es “probable que la ‘decisión audaz’ de Moreno fortalezca los bonos soberanos de la Nación. Ahora hay un camino claro hacia la consolidación fiscal”.

Otro de los puntos es que estos subsidios que han tenido unos costos de US$60.000 millones desde 1970, según el Gobierno, van a significar un respiro para la economía nacional. Lenín Moreno afirmó en una rueda de prensa que “conversar, claro que sí; habrá mecanismos para palear un poco el efecto en algunos sectores, claro que sí. Pero bajo ninguna circunstancia vamos a cambiar la medida (...) No voy a cambiar la decisión, que quede claro: se eliminó el subsidio y se acaba la zanganería”.

Esto indudablemente tendrá un efecto sobre el transporte, que afirman será el más afectado, ya que la desaparición de este subsidio implicará elevar los costos de servicios y productos.

Juan Miguel Duran Prieto presidente ejecutivo de Colfecar, explicó que “en el transporte internacional, deben existir condiciones parecidas y reglas similares, para no generarse un desequilibrio que claramente va en contra de la sana competencia, y esto es un comienzo. Consideramos que es un paso importante para lograr una mayor equidad en el tratamiento que deben tener los empresarios y transportadores de los dos países”.