La pandemia impactó a 90% de los países desarrollados, pero fue más dura con los países en desarrollo o emergentes

Sebastián Montes

Uno de los segmentos empresariales más afectados por el covid-19 fue el de las start-ups, pues la dinámica del sector se ve amenazada por la nueva tendencia de inversión resultante de la pandemia, que concentra el capital de riesgo en etapas más avanzadas de desarrollo.

De acuerdo con el índice de emprendimiento dinámico (IDE) elaborado por el Programa de Desarrollo Emprendedor (Prodem), la disminución más significativa en empresas en etapa inicial se registró en los estados emergentes, pues la naturaleza sin precedentes de la crisis generó altos niveles de incertidumbre y arrojó dudas sobre los plazos de recuperación.

El informe detalló que los estados emergentes con condiciones de demanda más débiles incluyen a México, Brasil, Croacia, Eslovenia, Estonia, Tailandia e India. En los últimos tres casos, la reducción fue más pronunciada desde comienzos de año, pues sus estimaciones cayeron significativamente después de la aparición del virus.

En el terreno regional, Chile fue la nación mejor ubicada al ocupar el escalafón 34 de 64 naciones que analizó Prodem. Con una puntuación de 37,5%, la nación que gobierna Sebastián Piñera subió tres casillas frente al análisis de 2020 previo a la pandemia.

En cuanto al resto de Latinoamérica, México es la segunda mejor ubicada con una valoración de 32,3%, aunque cayó tres posiciones. Le sigue Uruguay con 31,8%, Costa Rica con 31,3%, Argentina con 29,9%, Colombia con 28,2%, Brasil con 26,2%, Panamá con 25,4%, Perú con 24,9%, Bolivia con 21,7%, República Dominicana con 21,4%, Ecuador con 21%, El Salvador con 18,8%, Guatemala con 11,1% y Venezuela con 6,8%.

LOS CONTRASTES

  • Hugo KantisDirector de Prodem

    “También debemos comenzar a mirar hacia adelante y visualizar cómo las tendencias transformadoras que están en marcha darán forma a los ecosistemas del mañana”.

“Sabemos por experiencias anteriores que los emprendedores y las empresas jóvenes son actores clave en los procesos de destrucción creativa y pueden contribuir decisivamente a la recuperación económica y la creación de empleo necesarias para superar las crisis”, afirmó el director de Prodem, Hugo Kantis.

Si bien el impacto de la pandemia alcanzó un mayor porcentaje de economías desarrolladas, abarcando casi 90% de las mismas, la magnitud del impacto fue más pronunciada en los países en desarrollo debido a sus debilidades estructurales y vulnerabilidades económicas.