Los sublevados detuvieron al mandatario junto a funcionarios de alto rango de su gobierno

Reuters

El presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, dijo que renunciaba y disolvía el parlamento, horas después de que soldados sublevados los detuvieran junto a funcionarios de alto rango de su gobierno.

"No quiero que se derrame sangre para mantenerme en el poder", dijo en un breve discurso transmitido por la televisión estatal.

La sublevación de soldados se dio en la base militar de Kati, a unos 15 kilómetros de Bamako, en la que fueron capturados varios funcionarios de alto rango civiles y militares.

Una sublevación en 2012 en la base de Kati condujo a un golpe militar que derrocó al entonces presidente Amadou Toumani Touré y apuró la caída del norte de Mali a manos de militantes yihadistas, que siguen operando en el norte y centro del país de África Occidental.

Keita se ha enfrentado a protestas masivas desde junio, con llamados a la dimisión por supuesta corrupción y un empeoramiento de la seguridad.

Más temprano en el día, el primer ministro Boubou Cissé emitió una breve declaración en la que pidió diálogo e instó a los soldados sublevados a deponer las armas.

Estados Unidos, Francia y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) condenaron la sublevación.