Nicaragua evacuó a al menos 3.000 familias, incluidos pescadores que viven en los pueblos más vulnerables de la costa atlántica

Reuters

El huracán Eta, una de las tormentas más poderosas que azota Centroamérica en años, golpeaba Nicaragua el martes en una región empobrecida de su costa caribeña, descargando fuertes lluvias sobre hogares e infraestructura esencial y amenazando con desatar inundaciones potencialmente mortales.

Eta tocó tierra cerca de Puerto Cabezas, arrancando techos de casas, derribando árboles y líneas eléctricas, y causando inundaciones en la región, dijo Guillermo González, director de la agencia de gestión de desastres Sinapred de Nicaragua.

La tormenta castigaba la costa nicaragüense con fuertes vientos y lluvias desde la medianoche, precisó González en rueda de prensa.

"Hemos pasado en vela y zozobra toda la noche, no ha dejado de llover y nos dicen que esto apenas empieza, que el huracán apenas está entrando", dijo a Reuters Carmen Enríquez, habitante del barrio El Aeropuerto en Puerto Cabezas, una ciudad en la costa caribeña del país.

"Tenemos mucho miedo, hay postes caídos, inundaciones, techos arrancados, el zinc de mi casa se cayó una parte", agregó la mujer, una indígena miskita de 57 años.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos dijo que Eta es un huracán de categoría 4 "extremadamente peligroso" en la escala de cinco niveles Saffir-Simpson, y que llevará vientos "catastróficos".

Poco antes de que el gobierno de Nicaragua anunciara la llegada de la tormenta, Eta soplaba vientos sostenidos de 233 kilómetros por hora, según el NHC.

Las regiones indígenas del norte directamente en el camino de Eta son algunas de las más pobres de Nicaragua. Muchas personas cercanas viven en casas de madera que tienen pocas posibilidades contra una tormenta tan poderosa.

Nicaragua evacuó el lunes a al menos 3.000 familias, incluidos pescadores que viven en los pueblos más vulnerables de la costa atlántica, dijeron autoridades. Unas 20.000 personas permanecen refugiadas, según el Sinapred.

Se pronostica que la tormenta se moverá tierra adentro sobre el norte de Nicaragua hasta el miércoles por la mañana y luego golpeará el centro de Honduras el jueves. Una vez que llegue a las montañas de Nicaragua y Honduras, debería debilitarse rápidamente, estimó el NHC.

El lunes, varios puertos de la vecina Honduras -donde también se realizaron evacuaciones- se vieron obligados a cerrar en medio de informes de inundaciones.

En el departamento Cortés, ubicado en el noroeste de Honduras, se presentaron desbordamientos de ríos e inundaciones. Medios locales reportaron la muerte de un adolescente de 13 años por un alud de tierra en la ciudad San Pedro Sula.

El Salvador también evacuó a ciudadanos como medida de precaución.

Eta es la vigésimo octava tormenta tropical nombrada de la temporada de huracanes del Atlántico de 2020, lo que marca un récord histórico establecido en 2005.