El incremento en la financiación y las emisiones de bonos verdes ha impulsado la transición hacia las economías circulares

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

Aunque la pandemia se ha llevado toda la atención, hay otra problemática mundial que se incrementa con los días: el cambio climático. Por suerte, los expertos proponen que la economía circular podría aliviar ambos casos, con una reactivación que contribuya al cuidado del medio ambiente.

A la fecha varias entidades se han interesado por este mercado sostenible, la Fundación Ellen MacArthur, por ejemplo, se ha encargado de promover la idea de una economía circular y registra en su más reciente informe “Financiamiento de la Economía Circular: aprovechando la Oportunidad” que el panorama es muy positivo.

Según cifras de la entidad en los últimos tres años proveedores líderes como BlackRock, Credit Suisse y Goldman Sachs han lanzado 10 fondos de capital público centrados parcial o totalmente en la economía circular, la cifra para 2019 fue de seis y para 2018 de uno.

Además, durante 2020 la cantidad total de activos administrados a través de esos fondos se habría multiplicado seis veces, pasando de US$300 millones a US$2.000 millones, es decir un alza de 556%.

“El aumento de estos montos de forma significativa destinados a proyectos de economía circular denotan el interés que ha venido despertando el tema de la sostenibilidad al rededor del mundo y el desarrollo de unas economías cuyo desempeño sea armónico con el medio ambiente”, comentó Juan Nicolás Garzón, profesor del programa de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana.

El número de fondos privados centrados a la economía circular también ha tenido un gran incremento, pasó de tres en 2016 a 30 durante 2020. Además, en los últimos 18 meses se han emitido más de 10 bonos corporativos para financiar prácticas de economía circular por parte de empresas internacionales entre las que están Alphabet, Basf, Orange, PepsiCo y Philips que han contado con el apoyo de entidades bancarias internacionales como Barclays, BNP Paribas, Hsbc, ING, entre otras.

“En los últimos 18-24 meses, ha habido un rápido crecimiento en los instrumentos de deuda y capital que se centran en la economía circular, y las principales empresas de servicios financieros han comenzado a aprovechar esa oportunidad”, comentó Michiel De Smet, líder del Programa de Finanzas de la Fundación Ellen MacArthur, sobre las cifras del informe.

De Smet comentó que para el caso de América Latina migrar hacia una economía circular puede traerle varios beneficios económicos, sociales y ambientales que no ha podido recibir por su actual modelo industrial.

“En América Latina, la gran dependencia de las industrias extractivas ha presentado graves desafíos frente a la caída de los precios de los productos básicos o las interrupciones en el comercio internacional, por ejemplo, y la necesidad de un enfoque más resiliente y regenerativo nunca ha sido más clara”, añadió De Smet.

El líder del programa de finanzas señaló que la biodiversidad, reservas naturales y las tasas de urbanización con las que cuenta la región son solo algunos de los elementos que pueden convertirla en un sector apto para implementar este tipo de economías.

LOS CONTRASTES

  • Michiel De SmetLíder del programa de Finanzas de la Fundación Ellen MacArthur

    “Los gobiernos y las empresas iniciaron sus viajes por la economía circular hace años y se ha acelerado en 2020, ya que la transición a esta ha demostrado ser más relevante que nunca”.

  • Juan Nicolás GarzónProfesor programa de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana

    “Es una señal interesante sobre el compromiso que hay por parte de las organizaciones multilaterales de financiamiento por impulsar este tipo de proyectos”.

Una de las herramientas que han usado las instituciones y los gobiernos para migrar hacía economías más sostenibles es mediante la emisión de bonos verdes, a nivel mundial, varias de las empresas que han participado en el lanzamiento de los fondos de capital también se destacan en este sector.

Según cifras de Bloomberg, en lo corrido del año la entidad con el mayor monto emitido es JP Morgan, con US$11.722,84 millones; en segundo lugar se encuentra Credit Agricole CIB con US$9.029,78 millones; Citi, US$7.964,32 millones; Bofa Securities con US$7.534,53 millones y cerrando el top cinco está BNP Paribas con US$7.485,60 millones.

“La emisión de bonos verdes resulta en una gran herramienta para atraer y canalizar flujos importantes de inversión en proyectos relacionados a la infraestructura, energía renovable, transporte, agrícola, entre otros. De esta manera, se impulsaría el desarrollo económico de la región y se potencia la dinámica económica de manera adicional”, añadió Fernando Chacón, analista económico.

La sostenibilidad de los bonos soberanos

La compañía BlackRock estudió la sostenibilidad que tienen los emisores de los bonos del gobierno y analizó la relación que tienen con el rendimiento del cambio climático y otras cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG por sus siglas en inglés). Entre los países más sostenibles de su análisis ubicó a Reino Unido dentro de los primeros 12, a Estados Unidos entre los 13 y 24 más sostenibles, al igual que Uruguay y Australia. Otros países de la región como Colombia, Panamá y Perú se encuentran entre los 37 y 48 países de esta categoría.