martes, 1 de octubre de 2013
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El Banco de España modifica los procedimientos de supervisión a la banca para atajar así las polémicas que han generado sonadas quiebras en el sector financiero.

Cuando la banca española dejó de ser "la mejor del mundo" y quedó claro que no todo se había hecho bien, el Banco de España no fue exento de polémicas. En casos sonados, como la quiebra de la excaja alicantina CAM, hubo hasta atisbos de revueltas internas, con los inspectores que denunciaron que, en muchos casos, la Comisión Ejecutiva del regulador había hecho caso omiso de sus advertencias.
Cuando la banca española dejó de ser "la mejor del mundo" y quedó claro que no todo se había hecho bien, el Banco de España no fue exento de polémicas. En casos sonados, como la quiebra de la excaja alicantina CAM, hubo hasta atisbos de revueltas internas, con los inspectores que denunciaron que, en muchos casos, la Comisión Ejecutiva del regulador había hecho caso omiso de sus advertencias. El gobernador, Luis María Linde, quiere que esto no se repita. Por eso, a principios de este año, encargó una Comisión interna cuya tarea era evidenciar las deficiencias de los sistemas de control y proponer remedios. El resultado de este trabajo es que la Comisión Ejecutiva del regulador ha aprobado nuevos procedimientos en la actuación de Supervisión, cuya finalidad es evitar que se vuelvan a reproducir los errores del pasado. Todos los cambios están dirigidos a que el trabajo de los inspectores llegue sin fallos a quienes toman las decisiones, para que éstos tengan un cuadro exacto de la situación de cada entidad. Las nuevas reglas prevén una "formalización" de las inspecciones a las entidades, tanto "en situ" (es decir, con los inspectores desplazados en las entidades), como a distancia. A partir de ahora, los inspectores tendrán que realizar informes periódicos en los que resuman las cuestiones principales encontradas. Además, de cada inspección tendrá que resultar un escrito de requerimientos a la entidad analizada. Cuando termine la inspección, el técnico encargado de realizarla, con el visto bueno del jefe de su grupo, tendrá que realizar un escrito en el que se detallan las situaciones observadas para seguir de cerca los movimientos de la entidad para corregir las deficiencias detectadas. Además, se establece que las actuaciones extraordinarias de los inspectores para verificar el cumplimiento de las recomendaciones tengan una duración máxima de seis meses. Cada año, además, se revisará si el procedimiento de seguimiento aplicado a cada entidad es el idóneo, o si hay que modificarlo. El papel de los inspectores Uno de los cambios más llamativos anunciados hoy por el Banco de España es que, cuando haya opiniones contrarias sobre la situación de una entidad, las opiniones discordantes sean recogidas en el mismo informe que se trasmita a la Comisión Ejecutiva del Banco. Cabe recordar que, especialmente tras la caída de CAM, los inspectores levantaron la voz y aseguraron que el regulador había hecho caso omiso de sus advertencias sobre los peligros que entrañaba la situación de la caja alicantina. En general, los inspectores se quejaron de que sus advertencias no llegaban a la Comisión Ejecutiva, que es quien finalmente toma las decisiones. El Banco de España endurece la supervisión de la banca,Banca. Expansión.com
Cuando la banca española dejó de ser "la mejor del mundo" y quedó claro que no todo se había hecho bien, el Banco de España no fue exento de polémicas. En casos sonados, como la quiebra de la excaja alicantina CAM, hubo hasta atisbos de revueltas internas, con los inspectores que denunciaron que, en muchos casos, la Comisión Ejecutiva del regulador había hecho caso omiso de sus advertencias. El gobernador, Luis María Linde, quiere que esto no se repita. Por eso, a principios de este año, encargó una Comisión interna cuya tarea era evidenciar las deficiencias de los sistemas de control y proponer remedios. El resultado de este trabajo es que la Comisión Ejecutiva del regulador ha aprobado nuevos procedimientos en la actuación de Supervisión, cuya finalidad es evitar que se vuelvan a reproducir los errores del pasado. Todos los cambios están dirigidos a que el trabajo de los inspectores llegue sin fallos a quienes toman las decisiones, para que éstos tengan un cuadro exacto de la situación de cada entidad. Las nuevas reglas prevén una "formalización" de las inspecciones a las entidades, tanto "en situ" (es decir, con los inspectores desplazados en las entidades), como a distancia. A partir de ahora, los inspectores tendrán que realizar informes periódicos en los que resuman las cuestiones principales encontradas. Además, de cada inspección tendrá que resultar un escrito de requerimientos a la entidad analizada. Cuando termine la inspección, el técnico encargado de realizarla, con el visto bueno del jefe de su grupo, tendrá que realizar un escrito en el que se detallan las situaciones observadas para seguir de cerca los movimientos de la entidad para corregir las deficiencias detectadas. Además, se establece que las actuaciones extraordinarias de los inspectores para verificar el cumplimiento de las recomendaciones tengan una duración máxima de seis meses. Cada año, además, se revisará si el procedimiento de seguimiento aplicado a cada entidad es el idóneo, o si hay que modificarlo. El papel de los inspectores Uno de los cambios más llamativos anunciados hoy por el Banco de España es que, cuando haya opiniones contrarias sobre la situación de una entidad, las opiniones discordantes sean recogidas en el mismo informe que se trasmita a la Comisión Ejecutiva del Banco. Cabe recordar que, especialmente tras la caída de CAM, los inspectores levantaron la voz y aseguraron que el regulador había hecho caso omiso de sus advertencias sobre los peligros que entrañaba la situación de la caja alicantina. En general, los inspectores se quejaron de que sus advertencias no llegaban a la Comisión Ejecutiva, que es quien finalmente toma las decisiones. El Banco de España endurece la supervisión de la banca,Banca. Expansión.com
Cuando la banca española dejó de ser "la mejor del mundo" y quedó claro que no todo se había hecho bien, el Banco de España no fue exento de polémicas. En casos sonados, como la quiebra de la excaja alicantina CAM, hubo hasta atisbos de revueltas internas, con los inspectores que denunciaron que, en muchos casos, la Comisión Ejecutiva del regulador había hecho caso omiso de sus advertencias. El gobernador, Luis María Linde, quiere que esto no se repita. Por eso, a principios de este año, encargó una Comisión interna cuya tarea era evidenciar las deficiencias de los sistemas de control y proponer remedios. El resultado de este trabajo es que la Comisión Ejecutiva del regulador ha aprobado nuevos procedimientos en la actuación de Supervisión, cuya finalidad es evitar que se vuelvan a reproducir los errores del pasado. Todos los cambios están dirigidos a que el trabajo de los inspectores llegue sin fallos a quienes toman las decisiones, para que éstos tengan un cuadro exacto de la situación de cada entidad. Las nuevas reglas prevén una "formalización" de las inspecciones a las entidades, tanto "en situ" (es decir, con los inspectores desplazados en las entidades), como a distancia. A partir de ahora, los inspectores tendrán que realizar informes periódicos en los que resuman las cuestiones principales encontradas. Además, de cada inspección tendrá que resultar un escrito de requerimientos a la entidad analizada. Cuando termine la inspección, el técnico encargado de realizarla, con el visto bueno del jefe de su grupo, tendrá que realizar un escrito en el que se detallan las situaciones observadas para seguir de cerca los movimientos de la entidad para corregir las deficiencias detectadas. Además, se establece que las actuaciones extraordinarias de los inspectores para verificar el cumplimiento de las recomendaciones tengan una duración máxima de seis meses. Cada año, además, se revisará si el procedimiento de seguimiento aplicado a cada entidad es el idóneo, o si hay que modificarlo. El papel de los inspectores Uno de los cambios más llamativos anunciados hoy por el Banco de España es que, cuando haya opiniones contrarias sobre la situación de una entidad, las opiniones discordantes sean recogidas en el mismo informe que se trasmita a la Comisión Ejecutiva del Banco. Cabe recordar que, especialmente tras la caída de CAM, los inspectores levantaron la voz y aseguraron que el regulador había hecho caso omiso de sus advertencias sobre los peligros que entrañaba la situación de la caja alicantina. En general, los inspectores se quejaron de que sus advertencias no llegaban a la Comisión Ejecutiva, que es quien finalmente toma las decisiones. El Banco de España endurece la supervisión de la banca,Banca. Expansión.com

Cuando la banca española dejó de ser "la mejor del mundo" y quedó claro que no todo se había hecho bien, el Banco de España no fue exento de polémicas. En casos sonados, como la quiebra de la excaja alicantina CAM, hubo hasta atisbos de revueltas internas, con los inspectores que denunciaron que, en muchos casos, la Comisión Ejecutiva del regulador había hecho caso omiso de sus advertencias. El gobernador, Luis María Linde, quiere que esto no se repita. Por eso, a principios de este año, encargó una Comisión interna cuya tarea era evidenciar las deficiencias de los sistemas de control y proponer remedios. El resultado de este trabajo es que la Comisión Ejecutiva del regulador ha aprobado nuevos procedimientos en la actuación de Supervisión, cuya finalidad es evitar que se vuelvan a reproducir los errores del pasado. Todos los cambios están dirigidos a que el trabajo de los inspectores llegue sin fallos a quienes toman las decisiones, para que éstos tengan un cuadro exacto de la situación de cada entidad. Las nuevas reglas prevén una "formalización" de las inspecciones a las entidades, tanto "en situ" (es decir, con los inspectores desplazados en las entidades), como a distancia. A partir de ahora, los inspectores tendrán que realizar informes periódicos en los que resuman las cuestiones principales encontradas. Además, de cada inspección tendrá que resultar un escrito de requerimientos a la entidad analizada. Cuando termine la inspección, el técnico encargado de realizarla, con el visto bueno del jefe de su grupo, tendrá que realizar un escrito en el que se detallan las situaciones observadas para seguir de cerca los movimientos de la entidad para corregir las deficiencias detectadas. Además, se establece que las actuaciones extraordinarias de los inspectores para verificar el cumplimiento de las recomendaciones tengan una duración máxima de seis meses. Cada año, además, se revisará si el procedimiento de seguimiento aplicado a cada entidad es el idóneo, o si hay que modificarlo. El papel de los inspectores Uno de los cambios más llamativos anunciados hoy por el Banco de España es que, cuando haya opiniones contrarias sobre la situación de una entidad, las opiniones discordantes sean recogidas en el mismo informe que se trasmita a la Comisión Ejecutiva del Banco. Cabe recordar que, especialmente tras la caída de CAM, los inspectores levantaron la voz y aseguraron que el regulador había hecho caso omiso de sus advertencias sobre los peligros que entrañaba la situación de la caja alicantina. En general, los inspectores se quejaron de que sus advertencias no llegaban a la Comisión Ejecutiva, que es quien finalmente toma las decisiones.

El Banco de España endurece la supervisión de la banca,Banca. Expansión.com

Cuando la banca española dejó de ser "la mejor del mundo" y quedó claro que no todo se había hecho bien, el Banco de España no fue exento de polémicas. En casos sonados, como la quiebra de la excaja alicantina CAM, hubo hasta atisbos de revueltas internas, con los inspectores que denunciaron que, en muchos casos, la Comisión Ejecutiva del regulador había hecho caso omiso de sus advertencias.

El gobernador, Luis María Linde, quiere que esto no se repita. Por eso, a principios de este año, encargó una Comisión interna cuya tarea era evidenciar las deficiencias de los sistemas de control y proponer remedios.

El resultado de este trabajo es que la Comisión Ejecutiva del regulador ha aprobado nuevos procedimientos en la actuación de Supervisión, cuya finalidad es evitar que se vuelvan a reproducir los errores del pasado. Todos los cambios están dirigidos a que el trabajo de los inspectores llegue sin fallos a quienes toman las decisiones, para que éstos tengan un cuadro exacto de la situación de cada entidad.

Las nuevas reglas prevén una "formalización" de las inspecciones a las entidades, tanto "en situ" (es decir, con los inspectores desplazados en las entidades), como a distancia. A partir de ahora, los inspectores tendrán que realizar informes periódicos en los que resuman las cuestiones principales encontradas. Además, de cada inspección tendrá que resultar un escrito de requerimientos a la entidad analizada.

Cuando termine la inspección, el técnico encargado de realizarla, con el visto bueno del jefe de su grupo, tendrá que realizar un escrito en el que se detallan las situaciones observadas para seguir de cerca los movimientos de la entidad para corregir las deficiencias detectadas. Además, se establece que las actuaciones extraordinarias de los inspectores para verificar el cumplimiento de las recomendaciones tengan una duración máxima de seis meses. Cada año, además, se revisará si el procedimiento de seguimiento aplicado a cada entidad es el idóneo, o si hay que modificarlo.
 

El papel de los inspectores

 Uno de los cambios más llamativos anunciados hoy por el Banco de España es que, cuando haya opiniones contrarias sobre la situación de una entidad, las opiniones discordantes sean recogidas en el mismo informe que se trasmita a la Comisión Ejecutiva del Banco.

Cabe recordar que, especialmente tras la caída de CAM, los inspectores levantaron la voz y aseguraron que el regulador había hecho caso omiso de sus advertencias sobre los peligros que entrañaba la situación de la caja alicantina. En general, los inspectores se quejaron de que sus advertencias no llegaban a la Comisión Ejecutiva, que es quien finalmente toma las decisiones.