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Los analistas se habían abstenido en gran medida de ofrecer estimaciones.
Deutsche Bank reportó el miércoles pérdidas por 832 millones de euros (US$924 millones) en el tercer trimestre, al verse afectado por los costos de reestructuración y la debilidad de las operaciones de renta fija, lo que supuso un descenso del 6% en las acciones del mayor banco de Alemania.
El banco había señalado en julio que este año registraría pérdidas y anunció planes de reestructuración por valor de US$7.400 millones, incluida la eliminación de 18.000 puestos de trabajo.
Las pérdidas trimestrales siguen a un saldo negativo de 3.150 millones de euros en el segundo trimestre y contrasta con la utilidad neta de 229 millones de euros del año anterior. El objetivo del banco es alcanzar el umbral de rentabilidad en 2020.
El presidente ejecutivo, Christian Sewing, señaló que las cuatro divisiones principales del banco registraron beneficios antes de impuestos. "Estos resultados trimestrales son sólo una evaluación provisional, pero son prometedores", escribió Sewing.
Los analistas, que no estaban seguros de la magnitud de los costes de reestructuración que el banco tenía previsto registrar en el trimestre, se habían abstenido en gran medida de ofrecer estimaciones.
Sin embargo, la reacción inicial de algunos analistas fue menos que favorable.
"Hay que buscar muy a fondo para encontrar algo positivo en los resultados del Deutsche Bank este trimestre", dijo Octavio Marenzi, CEO de la consultora de gestión de mercados de capitales Opimas.
Los ingresos cayeron un 15% hasta los 5.300 millones de euros, por debajo de los 5.600 millones de euros esperados por los analistas, según datos de Refinitiv Eikon.
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