Dicha evolución se vio impulsada principalmente por el aumento en los préstamos de la banca local, que crecieron cerca de 11%

Diario Financiero - Santiago

Teniendo como gran factor la depreciación del peso chileno es que el Banco Central reportó que la deuda de las empresas subió a 131% del Producto Interno Bruto (PIB) en los primeros tres meses del año.

En el Informe de Estabilidad Financiera (IEF) publicado esta mañana por el Banco Central, se dio cuenta que el crecimiento de la responsabilidad de las empresas con sus acreedores corresponde a un incremento de 16% anual.

"Dicha evolución se vio impulsada principalmente por el aumento en los préstamos de la banca local, que crecieron cerca de 11% real anual, y por la deuda externa. El crecimiento de esta última se explica mayormente por la variación anual del tipo de cambio", dice el documento.

"Los efectos de las restricciones a la actividad y la caída de ingresos producto de ellas, se reflejarán en un deterioro de la posición financiera de las empresas, limitando su capacidad de pago", añade.

Deuda de los hogares

Desde el IEF anterior, la deuda de los hogares disminuyó su ritmo de expansión a 5,7% real anual, mayormente debido a una importante reducción en el componente no-hipotecario bancario. Dicha disminución, señala el Central, coincidió con la implementación de medidas de confinamiento, las cuales han mermado la capacidad para generar ingresos y reducido el consumo de las familias.

El ente emisor indica que también ha contribuido al ajuste el mayor ahorro precautorio, el cual usualmente se produce ante periodos de mayor incertidumbre. Por otro lado, el mayor riesgo asociado al actual escenario eleva el costo del crédito. La relativa estabilidad en las tasas de interés de consumo indica que ha primado la menor demanda asociada a los dos primeros factores.

"En términos de riesgos financieros, el nuevo escenario asociado a la emergencia sanitaria ha gatillado una disminución en actividad, que se ha traducido en un deterioro del mercado laboral. Los efectos de la menor actividad se han concentrado hasta ahora en ciertos sectores más vinculados a trabajo presencial, como comercio, transportes y construcción. Estos desarrollos han motivado diversas acciones de política para mitigar los efectos del shock adverso", detalla el documento del Central.

De esta forma, al primer trimestre de 2020, se ha registrado estabilidad en torno a un crecimiento de 8% real anual, tras un consistente aumento en la tasa de expansión de la deuda hipotecaria bancaria durante el 2019. Esto se ha dado, explica el texto, en un contexto de bajas tasas de expansión de los precios de vivienda, lo cual está en línea con la evolución reciente de los montos promedio de crédito.

El informe también señala que se han realizado más de 800.000 reprogramaciones, como parte de las medidas que ha tomado la banca para dar soluciones a sus clientes en medio de la actual crisis. La cifra es equivalente a más de 20% de la cartera bancaria total. Alrededor de 90% de estas operaciones correspondían a créditos de consumo e hipotecarios, el resto a la cartera comercial.

"Esto contribuye a disminuir la carga financiera de los hogares que reprograman sus deudas", señala el organismo encabezado por Mario Marcel.

Con todo, la deuda total de los hogares se ubicó en 52% del PIB al primer trimestre del presente año.