En un foro de la Universidad del Rosario, rectores de Brasil, Perú, Colombia y México indicaron que la pandemia es una oportunidad

Salomón Asmar Soto - sasmar@larepublica.com.co

Durante el foro de la Universidad del Rosario, ‘Aprendizaje global: Un nuevo paradigma para la internacionalización de la educación superior en la era posterior al covid-19’, rectores de Brasil, Perú, Colombia y México compartieron sus visiones sobre el futuro de las alianzas entre instituciones latinoamericanas. La desigualdad, el calendario académico y la necesidad de una mayor interacción entre las instituciones de la región, entre los retos más importantes que destacaron.

Sandra Regina Goulart Almeida, rectora de la Universidade Federal de Minas Gerais, indicó que, durante la pandemia, prestaron apoyo a los miembros de su comunidad académica que estaban en el extranjero para su repatriación. También, cooperaron con Hust en Wuhan y Queen Mary para coordinar internacionalmente cómo combatir el covid-19.

Con respecto a la cooperación internacional, la rectora explicó que debido a la pandemia han tenido que aprovechar más internet, con más reuniones en línea, conferencias virtuales, oferta de disciplinas virtuales, entre otros. También, resaltó la importancia de apoyar psicológicamente a los estudiantes que están lejos de sus familias y aislados en sus residencias.

“Tenemos que lograr una cooperación igual para todos. Que haya sostenibilidad en términos de tiempo, que no sea solo esporádica. También, que tenga como bases la inclusión y la equidad, incluyendo a las instituciones que no cuenten con los recursos y condiciones necesarios para este tipo de acuerdos”, dijo.

Para Goulart, los mayores desafíos en la educación latinoamericana frente al covid-19 son la desigualdad y la disminución de apoyo de las agencias de financiación, “que hacen la situación más dramática para la Región”.

Por su parte, Felipe Portocarrero, rector de la Universidad del Pacífico, agregó que, durante la pandemia, el grado de complejidad es mucho mayor, pero que frente a la internacionalización están surgiendo nuevos conceptos hacia los que dirigir esos esfuerzos. “Yo creo que el puerto de llegada todavía no está definido, pues está en proceso de ser repensado”, dijo.

El rector además indicó que lo más importante en estos momentos de pandemia es adaptarse, pues es algo que las universidades han hecho a través de toda la historia. Portocarrero destacó la fortaleza, resistencia y resiliencia de las instituciones, que deben ser las bases para seguir construyendo ese proceso de internacionalización.

“Es poco lo que interactuamos en América Latina, pues todo lo miramos hacia el norte. Desconocemos nuestra riqueza y la importancia de contar los unos con los otros”, dijo el rector peruano, quien también indicó que después del covid-19 será normal que las universidades retomen sus procesos de internacionalización, pero que todo irá en pro a seguir evolucionando ese concepto.

José Manuel Páez, vicerrector de internacionalización del Tecnológico de Monterrey, indicó que cada vez más los estudiantes tienen más conciencia global, un concepto que la misma pandemia ha potenciado. Pero, aseguró, las cifras de intercambios a nivel mundial no son buenas, pues de más de 250 millones de estudiantes en el planeta, menos de cinco participaban de estos programas.

“Una de las cosas más anticuadas que tenemos las universidades son los calendarios académicos, con semestres de cuatro o cinco meses. Hemos trabajado igual desde el siglo XX y esos períodos no son compatibles con que los estudiantes puedan disfrutar realmente una experiencia internacional”.

Páez también aseguró que las universidades cuentan con herramientas tecnológicas “excelentes”, que deben facilitar esos procesos de internacionalización. Además, comentó que desde hace dos años en el Instituto Tecnológico de Monterrey llevan dos años trabajando con ‘global classrooms’, un concepto que “ha facilitado la internacionalización”.

Por último, José Alejandro Cheyne, rector de la Universidad del Rosario, manifestó que “nadie estaba preparado para la pandemia” y que no existen expertos en covid-19, pero que este desafío ha tenido un costo muy importante para los líderes, que los rectores de las universidades latinoamericanas han sabido asumir.

La percepción que se tiene de la internacionalización es para pocos, indicó Cheyne, quien aseguró que muchos piensan que no cuentan con los recursos para hacerlo. “La pandemia nos permitió generar una estrategia más inclusiva, con la que pudimos llegar a regiones en Colombia a las que nunca había llegado este concepto”, dijo.

“Observando la realidad con una visión optimista es que nos estamos adelantando al futuro. Es muy importante tener claro cuál es la estrategia institucional de la internacionalización, pues de lo contrario puede convertirse en un sueño más”.

Para el rector, la pandemia del covid-19 “se puede aprovechar” para cerrar brechas no solo económicas sino también académicas, por lo que es importante que las universidades en Latinoamérica “sigan mostrando su vocación educativa”.