MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
El líder Kim Jong Un ha insistido en que el país no tiene casos, a pesar de que los expertos extranjeros dudan de esa afirmación
Piratas informáticos norcoreanos intentaron entrar en los sistemas del gigante farmacéutico Pfizer en busca de información sobre la vacuna y el tratamiento contra el coronavirus, según la agencia de inteligencia de Corea del Sur, citada este martes por la prensa.
El Servicio Nacional de Inteligencia de Seúl "nos informó de que Corea del Norte trató de obtener tecnología relacionada con la vacuna y el tratamiento contra el covid utilizando la ciberguerra para hackear a Pfizer", dijo el diputado Ha Tae-keung a los periodistas.
Corea del Norte, un país pobre y dotado del arma nuclear, ha estado aislada del mundo desde enero de año pasado, cuando cerró sus fronteras para intentar protegerse del virus que surgió en la vecina China en diciembre de 2019.
El líder Kim Jong Un ha insistido en que el país no tiene casos de coronavirus, a pesar de que los expertos extranjeros dudan de esa afirmación.
El cierre de las fronteras le ha sumado presión a su tambaleante economía afectada por sanciones internacionales que le fueron impuestas a raíz de su programa de desarrollo nuclear con fines militares, lo que aumenta la necesidad de Pyongyang de encontrar una solución ante la pandemia.
Corea del Norte es conocida por tener un ejército de ciberpiratas bien entrenados que atacan compañías, instituciones e investigadores de Corea del Sur y otros lugares del mundo.
La vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer con la compañía alemana BioNTech es una de las más seguras y eficaces hasta ahora, según las autoridades de muchos países.
China tiene alrededor de 148 millones de personas con diabetes tipo 2 y más de 500 millones con sobrepeso u obesidad, según Lilly
En los mercados bursátiles globales, el índice Msci All-World cedía 0,14%, mientras que las acciones europeas retrocedían, con el Stoxx 600 bajando 0,9%
Algunas de esas decisiones fueron necesarias para corregir los objetivos demasiado ambiciosos que De Meo se había fijado, según personas familiarizadas con el asunto