El médico y expresidente del Banco Mundial señaló que "la pasividad de Estados Unidos ante el virus ha sido desconcertante"

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El médico coreano nacionalizado en EE.UU. y  expresidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, aseguró, por medio de una columna en The New Yorker, que es necesario cambiar la forma en que se está combatiendo al covid-19, ya que hasta ahora, la mayoría de naciones están esperando a que ocurra un milagro que lo desaparezca. Las personas están aisladas a la espera de una vacuna que combata el virus, pero aún no se sabe si esto llegara a ser tan efectivo, por lo que se debe trabajar en otra estrategia.

Para ello, el experto señaló que se debería hacer uso de cinco armas tal como lo han hecho Corea del Sur, en Wuhan y Singapur.

Antes de dar a conocer los elementos que se deberían usar para el combate, Kim señaló que lo mejor que se puede hacer en este caso es trazar un plan como lo hizo Corea del Sur. "Allí, la gente habla sobre el Covid-19 como si fuera una persona. Los líderes de los Centros Coreanos para el Control y la Prevención de Enfermedades me han dicho que el virus es astuto, desagradable y duradero, y que debe ser cazado. En Singapur y China, grandes equipos de trabajadores de la salud pública están en pie de guerra, enfrentando al virus como el enemigo mortal que es".

Sin embargo, no todas las autoridades a nivel mundial están enfrentando al virus de esta forma, una muestra de ello es lo que sucede en EE.UU., donde la pasividad ante el virus ha sido desconcertante e indignante. "Ha llegado el momento de que peleemos. No es demasiado tarde: todavía podemos movilizarnos y comenzar a buscar el virus. Lo que se necesita es una inversión decisiva en una iniciativa de salud pública lo suficientemente grande como para enfrentar el desafío", añadió.

Para lograr dicho combate, el médico aseguró que es necesario evaluar qué armas se tienen y ver el ejemplo de cómo otros países están combatiendo al virus. "Al principio, el virus se ejecutó sin control en Wuhan y era altamente transmisible. Las autoridades cerraron la ciudad y comenzó el 'aplanamiento de la curva'. La tasa de transmisión cayó dramáticamente. Y sin embargo, esto no fue lo suficientemente bueno. Las autoridades chinas temen que, si levantan el bloqueo, el virus se propague nuevamente tan rápido como antes. Soportando el dolor del encierro sin un camino hacia un futuro libre de virus, ahí es donde nos encontramos hoy, en todo Estados Unidos", aseguró.

Las armas de las que habla Kim
Teniendo en cuenta la anterior experiencia, las autoridades de Wuhan iniciaron a combatir el virus de otra forma. Hicieron pruebas generalizadas, identificaron a los infectados, contactaron a las personas con quienes habían compartida, las aislaron y a quienes estaban enfermos los hospitalizaron. De esta forma el virus empezó a perder terreno.

Con base en lo anterior, Kim concluyó que las cinco armas para combatir el patógeno son distanciamiento social, rastreo de contactos, pruebas, aislamiento y tratamiento. "Después de que Wuhan comenzó a usar estas armas simultáneamente, la velocidad de transmisión volvió a caer, hasta el punto en que cualquier caso solo condujo a menos de uno más. Una vez que eso sucede, una epidemia muere", enfatizó.

Wuhan no es el único ejemplo que se tiene actualmente del uso de esta estrategia, también se puede observar el panorma en Corea del Sur, Singapur, Taiwán y Hong Kong, donde se empezaron a aplicar los cinco elementos anterioes y el virus se empezó a controlar. Por este mismo camino van Alemania y Australia, donde entendieron que no podían quedarse aislados esperando a que algo pasara, sino que salieron a buscar el virus y combatirlo.

En otros lugares donde no se ha usado esta estrategia se ve que aún el virus tiene fuerza. Por ejemplo, "Italia aún tiene que desplegar el arsenal completo; allí, la propagación del virus se ha ralentizado, pero no lo suficiente como para detener el brote y permitir un reinicio de la economía. España se enfrenta al mismo problema. En los Estados Unidos, estamos viendo un aplanamiento de la curva en lugares donde el distanciamiento social se ha practicado rigurosamente. Pero tampoco hemos utilizado el arsenal completo. No vamos a la ofensiva, luchamos contra el virus y detenemos su transmisión".

A pesar de que el virus está avanzado en algunos países como es el caso de EE.UU., Kim dijo que aún es tiempo de combatirlo de la forma correcta. "Muchas personas tienen la impresión de que es demasiado tarde para el rastreo de contactos. Dicen que es útil para mantener una infección fuera del país, pero es demasiado difícil una vez que la enfermedad está muy extendida. Como veteranos de campañas anteriores contra epidemias, podemos decir con certeza que se trata de una percepción errónea. Estamos de acuerdo en que es tarde, pero los países que han logrado suprimir covid -19 han demostrado que el rastreo de contactos es efectivo incluso en el pico de una epidemia. En la lucha contra la infección, siempre llegas tarde. La tardanza solo significa que no hay tiempo que perder", dijo.

Este serie de recomendaciones que dio Kim no solo parten de lo que esta sucediendo en los países mencionados, sino también basado en su experiencia tratando pandemias como el cólera en Haití y el ébola en África occidental.