Según el diario The Economist, el país se encontraría en un punto importante en la región y se debe a lo logrado con Ecopetrol.

Johana Lorduy - jmunoz@larepublica.com.co

De acuerdo con un artículo publicado por el diario The Economist, Colombia se mantendría a flote luchando por mantener su posición en producción de petróleo en la región. Según el diario, el país se destacaría en un punto importante en la región y se debe a la estatal Ecopetrol,  los cambios obtenidos en el gobierno de Álvaro Uribe  y a los ajustes en materia de autosuficiencia.

"De alguna manera, el punto más brillante de la región ha sido Colombia. Álvaro Uribe, presidente de 2002 a 2010, emprendió la reestructuración de Ecopetrol. Sus cambios incluyeron la creación de un regulador independiente y la inclusión del 11% de las acciones de Ecopetrol, que proporcionaron una infusión de capital que ayudó a la compañía a reclutar mejores gerentes", cita el diario  londinense.

Igualmente, hace referencia a como en 2015  se dio la contratación de  Felipe Bayón Pardo, ex ejecutivo senior de BP, un gigante petrolero británico, quien se convirtió en jefe en 2017.  "Después de la desaceleración de los precios del petróleo a fines de 2014, Ecopetrol redujo los gastos. Cuando los precios subieron, el gasto aumentó, aunque más lentamente que en México", apuntá el informe.

No obstante, se hace referencia a que las reservas de Ecopetrol estarían disminuyendo. "Para potenciarlos, se está asociando con grandes petroleras internacionales e invirtiendo US$500 millones en fracking.

"El éxito no está asegurado, ni en Colombia ni en ningún otro lugar. La Agencia Internacional de Energía, un pronosticador intergubernamental, pronosticó que la producción brasileña tendría un auge el año pasado, pero la producción disminuyó debido a que los nuevos campos petroleros tardaron en comenzar la producción y los maduros cayeron”,  resalta el diario.

A pesar de sus diferentes formas corporativas, la mayoría de los gigantes petroleros de América Latina, destaca el informe, comparten un gran problema en común y ha sido la mala gestión del efectivo en los buenos tiempos.  "Eso incluía verter demasiado dinero en las arcas del gobierno y muy poco en la inversión para el crecimiento futuro".

En ese sentido, hace referencia a que en 2013 cuando el precio internacional del petróleo alcanzó US$100 por barril, la mexicana Pemex transfirió aproximadamente la mitad de sus recursos al gobierno de México o que a pesar del aumento en los precios del crudo Petrobras vio cómo bajaba el precio de sus acciones debio a que se cargó de deuda e invirtió en proyectos marginales.

El informe también indica que otro de los problemas comunes es que algunos políticos y ejecutivos utilizaron compañías como "alcancías" personales. Debido a ello, los escándalos sacudieron a Petrobras, Petroecuador y Pemex, a al igual que a Pdvsa.