Tribunal Constitucional de Alemania exigió al instituto emisor de la eurozona introducir "en un plazo máximo de tres meses"

Diario Expansión - Madrid

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) mantendrá esta tarde una reunión extraordinaria, después de que el Tribunal Constitucional de Alemania haya exigido al instituto emisor de la eurozona introducir "en un plazo máximo de tres meses" los cambios necesarios para justificar la proporcionalidad de los objetivos de su programa de compra de deuda pública (Pspp por sus siglas en inglés).

Jarro de agua fría para el Banco Central Europeo (BCE). El Tribunal Constitucional alemán concluye que la autoridad monetaria se extralimitó en su mandato con el programa de compras de deuda pública (Pspp), lanzado en 2015 bajo la presidencia de Mario Draghi. El problema, asegura la corte germana, no es que haya incurrido en una financiación encubierta del déficit de los Estados, algo prohibido expresamente por los tratados de la Unión Europea, sino que su actividad, por desproporcionada, puede haber trascendido la política monetaria y haber en otros campos de la economía, como la política fiscal y la gestión presupuestaria, que son responsabilidad de otras instituciones.

Bajo esta premisa, el Constitucional alemán insta al Bundesbank a interrumpir las compras de deuda soberana que realiza para este Pspp en un plazo de tres meses salvo que el BCE pueda justificar que esas adquisiciones son necesarias. El órgano judicial germano solicita a la institución que preside ahora Christine Lagarde a que adopte "una nueva decisión que demuestre, de forma comprensible y sostenida, que los objetivos monetarios perseguidos por el Pspp no son desproporcionados respecto al impacto económico y fiscal causado por el programa". Además, asegura que, si esto no se logra, el Bundesbank deberá encontrar una fórmula consensuada para deshacerse de sus tenencias de bonos.

El Tribunal Europeo de Justicia dictaminó en 2018 que el programa de compras de deuda pública del BCE respetaba la legalidad vigente. Sin embargo, esta sentencia alemana le lleva la contraria al asegurar que el órgano europeo sólo tuvo en cuenta los criterios metodológicos que regían las compras. Según sostiene el Constitucional germano, su decisión no choca con la del órgano europeo pues coincide en lo que se refiere a la metodología ampliada y es en la proporcionalidad del estímulo empleado la que le genera sospechas. A su juicio, la duración y el volumen de la herramienta puesta sobre la mesa son los que han llevado a que el BCE se haya extralimitado más allá de su mandato sobre la estabilidad de precios incluso aunque inicialmente el programa fuera acorde a la legalidad.

Esta llega en un momento crítico para la zona euro en la que el BCE, en un intento por contener un incremento descontrolado de las primas de riesgo, ha puesto en marcha el Programa de Compras de Emergencia Pandémica (Pepp), por el que adquirirá 750.000 millones de euros. Aunque la proporcionalidad de esta herramienta deja menos dudas por el momento de gran crisis en el que se desarrolla, los criterios que la rigen son más laxos que los del programa más viejo, precisamente para dotar a la herramienta de una mayor flexibilidad, lo que podría generar nuevos conflictos.

La corte alemana especifica que la decisión publicada hoy no se refiere a ninguna de las medidas de asistencia financiera tomadas por la Unión Europea o el BCE. Sin embargo, varias personalidades de alto nivel, como el exvicepresidente del BCE Vítor Constâncio, han expresado dudas sobre si éste puede ser el principio de un nuevo proceso judicial contra las el Pepp.

De momento, un portavoz del BCE se limita a señalar que "está analizando la sentencia y la comentará en su debido momento. En cualquier caso, el BCE ha convocado una reunión de urgencia del Consejo de Gobierno para las 18:00 de hoy en la que buscará informar a todos los gobernadores sobre los últimos acontecimientos.

Por su parte, Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, ha señalado que "el Tribunal Constitucional subraya importantes aspectos del Pspp que aseguran un suficiente margen de seguridad respecto a la financiación monetaria de los gobiernos. Yo mismo he destacado la importancia de este margen en el pasado. El Consejo de Gobierno del BCE ahora tienen un periodo de tres meses para presentar las deliberaciones oportunas en relación a la proporcionalidad del programa. Respetando la independencia del BCE, apoyaré los esfuerzos para atender a este requerimiento".

Implicaciones
Ahora mismo la incertidumbre es total y expertos jurídicos debaten sobre si prima la decisión del Constitucional alemán sobre una institución nacional como es el Bundesbank o la obligación del banco central del país a seguir a rajatabla las órdenes del BCE, algo dictaminado por el Tribunal Europeo de Justicia. La corte alemana, en cualquier caso, no tiene capacidad para ordenar que el BCE detenga por completo el programa, sólo la participación del banco central alemán.

En cualquier caso, la sentencia de la corte germana es todo un golpe a la línea de flotación de una de las herramientas más importantes del BCE en un momento extremadamente delicado. En principio, el BCE podría continuar su programa de compras de deuda haciendo que otros bancos centrales nacionales asumieran el peso de las adquisiciones que dejaría de realizar el Bundesbank, pero el varapalo simbólico y político de excluir al banco central alemán, el de mayor peso, es enorme y podría condicionar futuras actuaciones.

Además, nada frena ahora que otros países críticos con el programa de compras del BCE iniciasen sus propios recursos legales al tribunal nacional correspondiente para sumarse a la posición alemana, dejando al BCE muy comprometido.

Fuentes financieras no descartan, sin embargo, que el órgano judicial acepte los análisis y razonamientos que el BCE pueda presentarle en ese periodo de gracia de tres meses y retire la prohibición sobre la colaboración del Bundesbank. De hecho, algunas de estas fuentes sugieren que, si la corte no se cierra completamente en banda, la autoridad monetaria debe tener argumentos de sobra para sostener sus decisiones. Una de las más importantes, y que defiende que el BCE sí ha tenido muy en cuenta, es el ajuste del volumen de las compras.