La administración de Estados Unidos, en cabeza de Donald Trump, insiste en darle fuerza a la guerra comercial con China

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El enfrentamiento entre Estados Unidos y China toma más fuerza con el paso de las semanas. Una muestra de esto es que el gobierno de EE.UU. encabeza de Donald Trump anunció restricciones contra las aplicaciones TikTok y WeChat.

Esta confrontación no es una noticia nueva y parte de la lógica de que con este tipo de presiones se logrará que China liberalice su sistema estatal. Sin embargo, el diario The Economist, señaló que “esta meta es equivoca, ya que la economía china se vio menos dañada por la guerra arancelaria de lo esperado. Ha sido mucho más resistente a la pandemia del covid-19: el FMI prevé un crecimiento de 1% en 2020 en comparación con una caída de 8% en Estados Unidos”.

Partiendo de resultados y previsiones como las citadas anteriormente, The Economist aseguró que Xi Jinping está reinventando el capitalismo de estado. Este no debe ser subestimado, ya que ha logrado adaptarse y cambiar de acuerdo a la lógica del mercado.

Una muestra de lo anterior, es que la economía del gigante asiático pasó de pesar 2% en 1995 a 16% al cierre de 2019.

Esta tendencia, por parte de China, ha ganar mayor protagonismo en la economía mundial, no solo podría continuar, sino que podría registrar importantes resultados, ya que “la nueva agenda económica de Xi es hacer que los mercados y la innovación funcionen mejor dentro de límites estrictamente definidos y sujetos a la vigilancia del Partido Comunista que todo lo ve. No es Milton Friedman, pero esta despiadada combinación de autocracia, tecnología y dinamismo podría impulsar el crecimiento durante años”, reseñó el diario inglés.

Para lograr dicho propósito, el gobierno de este país asiático también le ha apostado a reducir su dependencia de países extranjeros de otras formas. “Las exportaciones chinas contribuyeron a 18% del producto interno bruto del país el año pasado, frente a 33,8% en 2005”, citó WSJ (ver gráfico).

Por estrategias como estas, el artículo de The Economist concluyó que Occidente necesita fortalecer su capacidad diplomática y crear reglas que le permitan cooperar con China para tratar diversos temas.