Los expertos en la bolsa plantearon que a la Superfinanciera se le deberían restar algunas tareas, mientras que la labor de la URF podría verse fortalecida

Andrés Venegas Loaiza - avenegas@larepublica.com.co

Las recomendaciones que entregó la Misión del Mercado de Capitales la semana pasada incluyen un aparte clave sobre la necesidad de redefinir los roles de los reguladores del sector.

Las propuestas de los sabios se centran en la duplicidad que observaron en funciones de entidades como la Superintendencia Financiera, la Unidad de Regulación Financiera (URF), el Ministerio de Hacienda y en la entidad encargada de la autorregulación que hoy es el Autorregulador del Mercado de Valores de Colombia (AMV).

Así mismo, la Misión sugirió al Gobierno crear una unidad especial del MinHacienda que se encargue de promover el mercado, así como establecer una comisión permanente.

Las tareas de Hacienda

Es importante hacer la diferenciación entre el papel que cumpliría la URF, adscrita al MinHacienda y las tareas que la misión le recomienda a la cartera de Alberto Carrasquilla.

La sugerencia se centra en que la normatividad debe atribuir al Ministerio la responsabilidad de ejecutar “una política pública para el desarrollo y la promoción del mercado”.

Para este objetivo, la Misión resaltó la necesidad de crear una Dirección General de Política para el Desarrollo y la Promoción del Mercado de Capitales, entidad que el presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, Juan Pablo Córdoba, explicó que debería funcionar “a nivel de una dirección o de un viceministerio que propenda por las funciones del desarrollo del Mercado”.

Tras su creación, este órgano tendría entre sus tareas eliminar cualquier disposición, legal o reglamentaria, “que atribuya funciones similares o equivalentes a las entidades como ocurre con las asignadas a la Superintendencia Financiera”, reza el documento.

Duplicidad en entidades

“Se busca eliminar la duplicidad de funciones para generar un menor impacto en costos para el sector financiero y optimizar la regulación; así, la URF se encargaría de los parámetros de la regulación y la Superfinanciera se especializaría en cuanto a gestión diaria y supervisión”, dijo Alberto Bernal, miembro del Comité Directivo de la Misión.

Con más precisión, el texto cita que la URF debe encargarse de “la regulación aplicable a las actividades del mercado de capitales” y la Superfinanciera de “ser la única entidad responsable de la vigilancia estatal de personas que ejerzan actividades del mercado de capitales”.

Entre los cambios clave de esta recomendación resaltan algunas modificaciones para la URF: la necesidad de que la regulación se enfoque en las actividades más que en las entidades, que tenga la posibilidad de conformar un personal especializado, cobrar contribuciones a las firmas reguladas y evaluar los efectos de su regulación, de manera previa y posterior a su expedición.

Sobre la Superfinanciera son más los pesos que se quitan que las nuevas atribuciones, pues los cambios sugieren que no pueda tener facultades de política pública relativa a la promoción, organización y desarrollo del mercado, y que se excluya a la entidad de “la persecución del ejercicio ilegal de las actividades objeto de intervención”, como lo ha venido haciendo, por ejemplo, con estructuras piramidales, una tarea que la Misión resalta, debe ser “exclusivamente de la Fiscalía”.

Cambios del autorregulador

La autorregulación se centra actualmente en la AMV, sin embargo, las recomendaciones de los expertos no van dirigidas a la entidad como tal, pero sí a sus funciones.

En este sentido, la reforma es más profunda pues amplía el espectro de un autorregulador, una entidad que para la Misión debe “extenderse a todo el mercado financiero (monetario, valores, divisas, derivados)” y supervisar no solo a los funcionarios, sino a las actividades del mercado para ofrecer un valor a la función que tendrán los reguladores.

Su objetivo clave sería elevar los estándares para gestionar riesgos, cumpliendo con disminuir costos del modelo actual.

LOS CONTRASTES

  • Alberto BernalMiembro del Comité Directivo de la Misión

    “Las cosas cambian cada vez más rápido, por lo que se hace necesario que una comisión permanente acompañe las transformaciones que necesita el mercado”.

Plantean una Comisión permanente

“Las recomendaciones son el comienzo, no el final de una conversación sobre el futuro del mercado de capitales“ concluye la Misión del Mercado en su documento, por lo que plantea la posibilidad de crear una comisión permanente, que funcione de manera similar al Comité de Regla Fiscal, con el fin de apoyar los procesos. “Esta no sería una entidad, sino un grupo de expertos que pueda estar evaluando paulatinamente cómo vamos en el logro de los objetivos y qué avances se van dando en el desarrollo de la agenda reguladora”, explicó Córdoba sobre la idea.