El superintendente financiero, Jorge Castaño, aseguró que la tarea que hace la entidad está en línea con las recomendaciones de la Misión

María Carolina Ramírez - mramirez@larepublica.com.co

Tras evaluar los resultados de la Misión del Mercado de Capitales, la Superintendencia Financiera expone que su estructura de regulación y supervisión está en línea con los requisitos que plantearon los expertos.

Según el superintendente financiero, Jorge Castaño, hoy la entidad “ejerce una supervisión dinámica que fomenta una mejor gestión de riesgos de las actividades del mercado, la transformación de los agentes, la eficiencia en toda la cadena de valor y la alineación de incentivos con los inversionistas”.

Con esta supervisión lo que se espera es tener una adecuada gestión de recursos de los clientes, ya que el modelo desarrolla un enfoque prospectivo y dinámico sobre los riesgos materiales. Además, está construido sobre actividades y no sobre licencias, profundiza la evaluación sobre el gobierno corporativo, en las áreas críticas, y con mayor exposición al riesgo, y se retroalimenta de forma permanente.

“Necesitamos fortalecer un esquema donde las organizaciones sean capaces de reaccionar antes de que sucedan los problemas. La supervisión basada en el riesgo pretende evitar esas visitas de la ‘Super’ donde se encuentran los errores”, aseguró Castaño.

En cuanto a los resultados de la Misión, el Superintendente señaló que “el gobierno corporativo es una base esencial de la transformación”. Según Castaño, la alta gerencia es una tarea permanente y no de corto plazo. No se trata de un decreto o de una norma, “son estándares que van más allá de pasar un examen y que se pueda ayudar al inversionista”, dijo.

Sobre la propuesta del modelo de la custodia internacional, cree que es una proposición válida y que esto ayudaría a simplificar el sistema para que todos estén coordinados con una misma forma de operar. En cuanto a la opción de tercerizar servicios, se hizo un análisis de que no todo se puede tercerizar, sobre todo, si se tiene en cuenta que esta es una información personal y se habla de decisiones de inversión.

“Fortalecer las capacidades de promoción y regulación del mercado no debe significar debilitar el dinamismo con el que la supervisión se adapta a las necesidades de la industria, sus productos y sus inversionistas”, concluyó la cabeza del ente de control y vigilancia.

Sobre estos resultados de la Misión, Roberto Borrás, exsuperintendente financiero y socio de Garrigues, quien estuvo en el panel de discusión, aseguró que el trabajo hecho es eficiente, “la Misión ha reconocido lo que está bien, lo que nos falta y lo que está mal. Ha hecho un ejercicio bastante sincero”, dijo.

Otro de los puntos tratados por Castaño fue el de la eficiencia en el proceso de autorizaciones de ofertas públicas, constitución de entidades vigiladas y de reglamentos de FIC. Según él, en los últimos cinco años, los tiempos de autorización se han reducido en ofertas públicas de 46 días a 27 días; en constitución de entidades vigiladas de 310 días a 236 días y en FIC de 160 a 50 días.