Las acciones de la petrolera están en precios de 2014

Andrés Moreno Jaramillo

La principal petrolera del país ha tenido en la historia dos emisiones de acciones en la Bolsa de Valores de Colombia. La primera emisión fue en noviembre de 2007, cuando llegaron 482.941 nuevos accionistas. En los años siguientes, hasta 2011, la acción de Ecopetrol tuvo importantes alzas; precio que fue aprovechado por cerca de 180.000 socios minoritarios para vender y tomar utilidades.

Posteriormente, llegó la segunda emisión de acciones en septiembre 2011, en la que llegaron 219.054 nuevos accionistas, logrando que Ecopetrol alcanzara a esa fecha a una nueva base de 521.750 socios. Todo era fiesta en la bolsa debido a que para ese año el mercado accionario logró alcanzar más de 1 millón de socios de todos los rincones del país sumando a quienes invirtieron en varios emisores nuevos que llegaron a la bolsa.

El alto número de inversionistas alcanzado en la bolsa prometía una mayor liquidez en el mercado accionario y rotación de inversionistas de Ecopetrol hacia otras especies del mercado. Sin embargo, esto no ocurrió. Al igual que en 2007, los accionistas de Ecopetrol comenzaron a vender e irse de la bolsa.

La estampida de inversionistas fue detenida en 2011 con la segunda emisión de la petrolera, pero al no realizarse más emisiones, se han completado ocho años de exilio de accionistas de Ecopetrol: a diciembre de 2019, quedan 260.862 socios, es decir, ya perdió el 50% de los socios (260.878) que tenía en 2011.

¿Hacia dónde se fueron los accionistas de Ecopetrol?

A diciembre 2019 quedaron 500.000 inversionistas en el mercado accionario de los cuales el 52% está en Ecopetrol. Es decir, de las demás emisores del mercado accionario también hubo una salida masiva de personas, luego los socios de Ecopetrol no se fueron hacia otros títulos del mercado. Algunos migraron hacia Fondos de Inversión Colectiva, pero la mayoría, se fueron de la bolsa.

¿Por qué se fueron?

El mercado bursátil colombiano no estaba preparado para recibir ciento de miles de accionistas de manera masiva. Las 36 comisionistas de bolsa ubicadas en las principales ciudades del país no dieron abasto. La mayoría de inversionistas compró acciones de Ecopetrol a través de establecimientos bancarios y en grandes superficies comerciales sin la debida asesoría, sin la clasificación del perfil de riesgo de cada accionista y, en general, sin que los asesores comerciales conocieran a los nuevos inversionistas de la bolsa.

El comisionista de bolsa se dedicó a llamar a los accionistas minoritarios de Ecopetrol para que vendieran dado el alto precio de la acción y cobrar su comisión. Posteriormente, las sociedades comisionistas de bolsa, ahorcadas por los altos costos de administrar portafolios de miles de inversionistas de Ecopetrol, decidieron cobrarles la administración de valores de sus títulos a quienes no quisieron vender, con cuotas mensuales, trimestrales o anuales que eran debitados contra los dividendos que les pagaba la petrolera. Dichos cobros no existían cuando los inversionistas compraron sus acciones. Los altos costos hicieron que los accionistas de Ecopetrol salieran a “sombrerazos” de la bolsa.

Los que quedan

La situación de los socios que quedan de Ecopetrol no es la mejor: De los 260.862 socios, el 90% (235.259 socios) tiene menos de 5.000 acciones, es decir, tienen menos de $10 millones (con acción de Ecopetrol a $2.000), y siguen expuestos a los altos cobros de las comisionistas. Estos se distribuyen así: El 59% (153.052 accionistas) tienen menos de 1.000 acciones y el 31% (82.207 accionistas) tienen entre 1.001 y 5.000 acciones. Entre ellos apenas tienen el 0,78% de la petrolera.

Eso quiere decir que apenas el 10% de los accionistas, representados en 25.603 socios tienen más de 5.001 acciones (más de $10 millones), y de ellos apenas 2.037 socios tienen más de 50.000 acciones, es decir, más de $100 millones.

¿Qué hacer?

Recientemente la Superintendencia Financiera autorizó a los emisores, como Ecopetrol, a ser los depositantes directos de los títulos de sus accionistas. Es decir, la empresa puede ser quien “guarda” las acciones de sus socios sin cobrarles cuotas contra sus dividendos, como cuando llegaron a la bolsa. Sería muy sano para los socios minoritarios de Ecopetrol, que quienes compraron en las emisiones de 2007 y 2011 y no han querido vender, quienes pueden ser el 90% del total de socios, sean trasladados bajo la administración directa de esta.

Así, a las firmas comisionistas les quedarán cerca de 25.000 clientes con más de 5.000 acciones de Ecopetrol y se podrán dedicar a gestionar clientes más robustos en portafolio sin seguir incurriendo en los altos costos de administrar títulos de cientos de miles de inversionistas.

En estos momentos de caída de los precios de las acciones, sería muy interesante que los comisionistas en vez de llamar a los socios de Ecopetrol para que vendan a las malas, se les recomiende a los clientes que compren más acciones aprovechando los bajos precios y que hagan sus portafolios más robustos, a cambio de que les sigan cobrando cuotas de manejo por derecha. Es un deber de todos promocionar el mercado de valores en Colombia y evitar que los inversionistas salgan corriendo de la bolsa por los costos altos y la deficiente asesoría.