Una de las claves es hacer un presupuesto que contemple ingresos y gastos, para analizar cómo optimizar los recursos de la mejor manera

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Muchas veces la discusión sobre el manejo de finanzas personales se da desde la óptica de quienes ya tienen un salario estable. Sin embargo, pocas veces se enseña a quienes se están insertando por primera vez en el mundo laboral cómo manejar sus finanzas cuando empiezan a recibir un sueldo.

Para Alfredo Barragán, experto en banca de la Universidad de Los Andes, lo primero que debe hacer una persona es visualizarse en las distintas etapas de su vida, qué quiere hacer o a dónde quiere llegar. “Es como un barco que sale a navegar. Si no sabe a dónde va, ningún viento le es favorable”, explicó.

Una vez establecido ese norte, es importante hacer un presupuesto mensual, es decir, una relación de los ingresos actuales y potenciales y un cálculo de a cuánto ascienden los gastos cada mes. Esto, no solo para tener claridad sobre con qué se dispone y con qué no, sino también para encontrar posibilidades de ajuste y optimización para que el dinero rinda más.

Otra recomendación, de acuerdo con Barragán, es tener una cuenta de ahorros, que puede ser de nómina, si se es asalariado, o normal, en caso de que se trate, por ejemplo, de contratos por prestación de servicios. “Estas cuentas, sobre todo en el caso de las personas que ganan un salario mínimo, tienden a ser más transaccionales, pero al tiempo son muy importantes para empezar a generar un historial bancario”. Esto es importante porque es justamente ese historial el que determina las posibilidades de tener acceso a productos crediticios más adelante.

Además, advirtió el experto, hay que tener en cuenta que cuando las personas empiezan a tener ingresos fijos las entidades bancarias empiezan a hacer ofertas de productos financieros de distinto tipo, por lo que es muy importante ser cautelosos al momento de elegir, y seleccionar, especialmente si no se tiene amplio conocimiento financiero, uno que ofrezca acompañamiento y asesorías personalizadas.

Finalmente, lo más importante de todo es adquirir el hábito del ahorro, así sea con montos desde $20.000.