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El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto del salario mínimo para 2026 que se había fijado en 23,7%. Esta medida cautelar ordena al Gobierno expedir un nuevo decreto transitorio en una plazo de ocho días
El panorama del salario mínimo
Desde la Andi hicieron un llamado a las empresas para que, más allá de la decisión del nuevo decreto, se busquen mecanismos que eviten afectar a los trabajadores
¿Quién lo creyera? El Gobierno y los empresarios se pusieron de acuerdo, 47 días después, en que el incremento salarial será de 23%. El Gobierno, por convicción política, y los empresarios, tras revisar sus cuentas, coincidieron en la necesidad de no jugar con las expectativas de personas que ya hacían cuentas con una mensualidad de $2 millones.
Luego de que el Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto del salario mínimo para 2026, fijado en 23,7%, surgieron dudas sobre qué pasará ahora con las nóminas.
Por ahora, la orden es que el Gobierno expida un nuevo decreto transitorio en un plazo de ocho días, en el que se espera que se plantee un incremento menor al anunciado el pasado 29 de diciembre y que, además, las nóminas que ya se pagaron este año no se vean afectadas. Aunque este escenario podría interpretarse como un momento de incertidumbre para las empresas, varias ya han manifestado que la nueva medida no impactará los ingresos de los trabajadores que ya habían recibido el aumento de 23%.
De hecho, desde la Andi se hizo un llamado para que, en la medida de lo posible, las nóminas se mantengan con el alza, independientemente de la decisión final del nuevo decreto.
“Estamos haciendo un llamado a tratar de mantenerlo, independientemente de cuál sea la decisión final y del nivel que se defina en el nuevo decreto ordenado por el Consejo de Estado”, explicó Bruce Mac Master, presidente de la Andi, en referencia al salario mínimo.

Además, destacó que a las empresas les ha costado mucho ajustarse al aumento, debido a una serie de presiones sobre su viabilidad y capacidades financieras, aunque están haciendo esfuerzos por sacarlo adelante.
En línea con esto, una de las primeras empresas en pronunciarse fue Madecentro. Desde la compañía aseguraron que mantendrán el salario con el incremento de 23% como una forma de apoyo a sus empleados. “Entendemos que esto tiene un alto impacto sobre la inflación y que a futuro puede generar dificultades, porque en última instancia los costos terminan ajustándose a esos ritmos, pero, aun así, vamos a apoyar a nuestra gente”, explicó Dimas Tobón, gerente de Madecentro.
Además, el directivo señaló que el aumento impacta a 2.666 personas, de un total de 3.470 empleados, distribuidos en 235 tiendas a nivel nacional.
Sumado a esto, señaló que en RTA Design y RTA Muebles, donde 597 de los 1.400 empleados están impactados por el salario mínimo, también se mantendrá el alza. “La idea es hacer un esfuerzo muy grande en la compañía; esto impacta con fuerza los estados financieros, pero hemos decidido que primero están nuestros empleados y vamos a trabajar para lograrlo”, concluyó Tobón.
Esto último va en línea con lo señalado por Mac Master, quien aseguró que mantener el salario será una decisión individual, pero recalcó que “la mayoría de las empresas hacen esfuerzos por sus trabajadores. Más que cualquier otra cosa en este momento, lo que debemos tener es ese espíritu de no afectar a los empleados”.
Otras empresas aseguraron que no realizarán ajustes hasta que se tome una decisión final. Es el caso de Arturo Calle, pues, según Esteban Gómez, gerente de la compañía, permanecerán atentos a cómo evoluciona la situación. Del lado de otros retailers, como Ísimo, también están a la espera de definiciones claras para evaluar cuáles serán los pasos a seguir.
Esta situación deja en evidencia, según Mac Master, que existe un gran desorden, “porque la planeación de las empresas ya se había hecho y ya se habían visto afectadas por un incremento por fuera de todos los parámetros que había definido el Gobierno el año pasado”.
Además, agregó que “hay que procurar que en el futuro los gobiernos no actúen de forma arbitraria, de modo que no metan al país en un problema tan grande”.
Por lo pronto, las empresas están decidiendo mantener los salarios de manera indefinida o, en otros casos, permanecer a la espera de nuevos anuncios. Lo cierto es que, por ahora, la mentalidad del empresariado está volcada a velar por la estabilidad de los empleados, garantizando los aumentos con los que ya contaban desde comienzos de año.
Camilo Cuervo, socio en Holland & Knight, explicó que “los pagos que ya se hicieron durante enero y, eventualmente, los que se hayan realizado en la primera quincena de febrero van a quedar con el aumento. Ningún trabajador tendrá que devolver dinero”. Además, señaló que esto implica que “probablemente tendremos un nuevo salario mínimo a partir de la próxima semana, y la segunda quincena, o los últimos días de febrero, tendrá una base salarial distinta a la inicial, ya que lo que se pagó y se causó previamente quedará intacto”.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, reiteró la convicción sobre los efectos económicos y sociales que genera la decisión adoptada por el Gobierno sobre el salario mínimo. Además, señalaron que en el contexto actual, todos deben enfocar los esfuerzos en contrarrestar los efectos que esta medida puede generar sobre variables como la inflación y el empleo, promoviendo acciones que permitan preservar la estabilidad económica y proteger las oportunidades laborales de los colombianos.
María Claudia Lacouture, presidenta de Amcham Colombia, dijo que “se trata de una medida que permite transformar esta coyuntura en consenso: retomar el diálogo y, con empresarios y trabajadores, lograr construir un acuerdo”.
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, señaló: “reconocemos que el fallo del Consejo de Estado se dio en uso estricto del derecho. El incremento del salario mínimo obedeció a la improvisación y a la arbitrariedad”.
Natalia Gutiérrez, presidente del Consejo Gremial, añadió: “respetamos y acatamos las decisiones de las altas Cortes. Cualquier determinación sobre el incremento salarial debe adoptarse con el rigor técnico correspondiente”.
Fabio Arias, presidente de la CUT, explicó que “es un acto de injusticia social y le pedimos respetuosamente al Presidente expedir un nuevo decreto con las mismas condiciones del aumento salarial”.
Rosmery Quintero Castro, presidente del observatorio Nacional MiPyme, indicó que “era una decisión de esperar. El Gobierno tomó esta decisión de manera unilateral y sin sustento técnico alguno. Es necesaria la estabilidad jurídica en el país”.
María Elena Ospina, presidente de Acopi, compartió: “expresamos nuestra preocupación por la incertidumbre jurídica tras la decisión. La prioridad es evitar que esto se traslade a la operación empresarial”.
Cristian Halaby, presidente de Cámara Ambiental de Plástico, explicó que “establecer un salario mínimo sin respaldo técnico genera distorsiones. Debería ser el mercado quien determine el valor del salario”.
Camilo Guzmán, director de Libertank dijo que “para los políticos, el salario mínimo es el ‘regalo’ perfecto: ganan votos de los trabajadores actuales usando el dinero de los empresarios privados”.
Este año arrancó con una inflación de 5,35%, superior a la del mismo mes de 2025 (5,22%). Los cinco rubros que más subieron pesan 43,5% en la canasta
EL aumento que llevaba el salario mínimo a $2 millones fue suspendido provisionalmente
Dentro de las incertidumbres que deja la suspensión es en cuánto se va a ajustar el nuevo salario mínimo, ya que, el Gobierno tiene ocho días para presentar un nuevo plan