Educación

Los mejores y peores colegios de 2019


Le presentamos el ranking de los mejores colegios a partir de las pruebas Saber

De estas instituciones 47 son públicas y la mayoría están ubicadas en el Chocó. También hay de Cauca, Antioquia, Risaralda y La Guajira

Adriana Carolina Leal Acosta

De los 50 colegios cuyos estudiantes obtuvieron las calificaciones más bajas en las Pruebas Saber 11 de este año, 26 están localizados en el departamento del Chocó, 47 son públicos y 22 son especialmente dedicados a la población indígena.

Estas conclusiones fueron obtenidas por LR luego de elaborar un ranking basado en los resultados agregados de las mencionadas evaluaciones, del primer y segundo semestre de 2019, calculando el promedio ponderado de la calificación, de acuerdo con las guías del Icfes. Además, se excluyeron del listado a las instituciones en las que menos de 10 estudiantes presentaron la prueba.

De ese modo, se descubrió que los diez últimos lugares del listado de los 14.000 colegios medidos, están en el Chocó. Para estas instituciones, la calificación promedio fue de 145 puntos, de 500 posibles, mientras que la media nacional fue de 239,89 puntos.

Esto quiere decir que la brecha entre el promedio nacional y el promedio de los diez últimos lugares es de 94,89 puntos. Además, la diferencia en resultados entre el colegio mejor calificado del país, el Bilingüe Diana Oese de Cali, que obtuvo 398,46 puntos y la Institución Educativa Indígena Tobías Queragama de El Carmen de Atrato, en Chocó, que obtuvo 139,62 puntos, es de 258,84 puntos.

En la evaluación de Matemáticas, los mejores resultados los obtuvo el colegio Nuevo Cambridge, de Floridablanca, Santander, con 85 puntos y los más bajos, la Institución Educativa Indígena Mario Chamorro, en el Alto Baudó, Chocó, con 24 puntos.

En cuanto a lectura crítica, el mejor calificado fue también el Nuevo Cambridge, con 78 puntos, y los peores resultados los obtuvo la Institución Educativa Indígena Wounaan Khirjug, con 27 puntos.

Lo anterior coincide con el diagnóstico dado por la Ocde frente a los resultados de las pasadas pruebas Pisa, dado que en esa ocasión los investigadores de la organización aseguraron que en Colombia el estado socioeconómico de los estudiantes explica el 14% de la variación en el rendimiento de lectura, estando por encima del promedio de la Ocde de 12%.

Lo anterior significa que en el país, más que en otras naciones, existe una correlación directa entre el bajo desempeño académico de los jóvenes y el entorno económico que los rodea.

LOS CONTRASTES

  • Nelson AlarcónPresidente de Fecode

    “Si los colegios privados tienen mejor desempeño que los públicos, se deben revisar las condiciones en las que estudian los jóvenes y en las que trabajan los profesores”.

Este punto lo apoya Carlos Roberto Peña, director de Sapiens Colombia, pues él indica que la gran mayoría de buenos colegios están localizados en lugares con fuertes dinámicas económicas. No obstante, advirtió que también sucede lo contrario.

“En ciudades o departamentos inmensamente ricos en recursos naturales, por ejemplo, pero que tienen precaria presencia del Estado y altos índices de pobreza, los resultados son bajos. Esto pasa no solo en el Chocó, sino en otros departamentos, donde casi todos los colegios son públicos. Esta situación da cuenta de los muchos desequilibrios que hay en Colombia”, dijo Peña.

Así mismo, Luz Karime Abadía, directora de posgrados en Economía de la Universidad Javeriana, señaló que la deficiencia de recursos económicos, material pedagógico y tecnológico, impactan el aprendizaje de los colegiales. “Además, ellos carecen del número de profesores que requieren, con el nivel de calificación adecuado”, agregó.

Por su parte, Nelson Alarcón, presidente de Fecode, señaló que la falta de preparación de los maestros no es el problema, pues asegura que 80% de los profesores de instituciones públicas no solo son licenciados, sino que tienen especialización; 60% tienen maestría; 30% están estudiando un posgrado y 15% tienen doctorado.

“El problema real son las condiciones en las que estudian los jóvenes de los colegios públicos y en las que trabajan los profesores. Según recomendaciones de la Ocde, en un salón de secundaria debería haber máximo 25 estudiantes y en Colombia, por norma, deben haber mínimo 35, pero en algunos casos alcanzan los 50”, concluyó Alarcón.