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Cada vez más compañías incorporan el impacto social y ambiental a su modelo de negocio, buscando que el crecimiento económico también se traduzca en bienestar para sus trabajadores, comunidades y cadenas de valor
Acesco: apoyo a la reconstrucción tras el terremoto
El grupo ha acompañado la inspección de 200 edificaciones con ocho de sus especialistas técnicos y 609 horas de trabajo, además de entregar 160.000 tejas de zinc
Semanas después de la emergencia que dejó el terremoto que afectó a varios departamentos del país, el Grupo Acesco, integrado por Acesco, Aceros Cortados y Matecsa, puso sus capacidades al servicio de las comunidades afectadas. Tras la atención de las necesidades básicas de la población, la ayuda se centró en la reconstrucción de las zonas afectadas.
Para Acesco, la decisión de participar en la reconstrucción nació de una convicción que los acompaña desde la fundación de la compañía: una empresa también debe contribuir al bienestar de las personas y al desarrollo del país, especialmente cuando lo que sabe hacer puede ser útil en momentos difíciles.
Como parte de la respuesta a la emergencia, la compañía destinó 160.000 tejas de zinc, que beneficiarán a 6.000 viviendas en tres departamentos. Las entregas de estos materiales continúan como parte de la atención a las comunidades afectadas.
También puso a disposición profesionales de su equipo técnico para acompañar la evaluación de las afectaciones y determinar qué estructuras pueden recuperarse, qué materiales se requieren y cómo intervenir cada edificación.

A estos aportes se sumaron recursos provenientes de donaciones voluntarias de sus colaboradores, que la compañía triplicó y entregó a través de los canales habilitados por el Gobierno. De esta manera, la respuesta contempla tres frentes: la entrega de materiales, el acompañamiento técnico y la movilización de recursos aportados por los trabajadores.
La vocación de servicio que guía esta respuesta hace parte de los valores fundacionales y del ADN de Acesco. La certificación como Empresa B reconoce y fortalece esta visión, pero no fue el origen de su movilización frente a la emergencia. La compañía decidió poner a disposición aquello que sabe hacer y sus capacidades para atender una necesidad concreta en comunidades con las que ya ha trabajado.
“Acesco movilizó a su equipo técnico para poner nuestro conocimiento y experiencia al servicio de las comunidades y de las decisiones que permitan recuperar sus viviendas y edificaciones. Esta es nuestra profesión, lo que sabemos hacer, y hoy podemos ponerlo al servicio de quienes más lo necesitan”, explicó Mario Caballero, ingeniero civil especialista técnico de Acesco.

Hasta el momento, han acompañado la inspección de 200 edificaciones, con ocho colaboradores asignados y 609 horas de trabajo. Las visitas han incluido diferentes tipos de estructuras, desde viviendas hasta edificaciones de servicios como escuelas y hospitales.
A nivel general, de los inmuebles inspeccionados a la fecha, 12% ha sido catalogado como habitable de forma totalmente segura, 25% como habitable con restricciones y 63% como inhabitable o inseguro. Los resultados permiten orientar las intervenciones necesarias para la recuperación de las edificaciones.

Para Manuela Aldana, arquitecta bioclimática de Acesco, este trabajo tiene un significado que trasciende la recuperación física. “Cuando hablamos de reconstrucción, no hablamos solo de levantar nuevamente una edificación, sino de recuperar hogares, espacios donde las personas construyen sus historias, encuentran seguridad y fortalecen sus vínculos. Los hogares son la base del tejido social y, al contribuir a recuperarlos, también estamos ayudando a reconstruir aquello que sostiene a nuestras comunidades”.
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