Hacienda

Así enfrentan las regiones el covid-19


Alcaldes, gobernadores y las cámaras de comercio le cuentan a LR cómo están enfrentando los desafíos que deja la pandemia

Esteban Piedrahita señaló que la incertidumbre a causa de la crisis dificulta las decisiones de inversión e internacionalización

Ximena González - xgonzalez@larepublica.com.co

De acuerdo con Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, un impacto económico fuerte que podrá percibir el Valle del Cauca en el corto plazo por cuenta de la cuarentena es la reducción de las remesas.
En diálogo con LR, el directivo destacó que la crisis ya muestra un deterioro en el mercado laboral y que es previsible un aumento mayor en la tasa de informalidad que en la de desempleo en los próximos meses.

¿Cuál es el balance de estas semanas de cuarentena y cuáles han sido las mayores afectaciones para las empresas?
Es aún prematuro establecer el impacto real de la cuarentena sobre todos los sectores productivos. En algunos casos, como los hoteles, el sector de entretenimiento y el turismo el impacto ha sido contundente. En el caso del Valle hemos percibido una mayor actividad en las empresas productoras de alimentos, lo cual ha representado un impulso para esta importante industria. Los resultados de la Encuesta Ritmo Empresarial que aplicamos a principios de abril reveló que cerca de 50% de las empresas formales podría soportar sus costos de nómina y responsabilidades financieras, en las condiciones de aquel entonces, por solo un mes. Así que estimamos que a la fecha un porcentaje importante de las empresas están sintiendo el choque en el flujo de caja por contracción de la demanda. Esto se vería reflejado en el corto plazo no solo en el aumento de la tasa de desempleo, sino también de la informalidad laboral.

¿Las empresas del Valle del Cauca han podido acceder a las ayudas que está ofreciendo el Gobierno Nacional?
Las cámaras de comercio hemos solicitado al Estado ayudas como la del subsidio a la nómina y facilitado la comunicación entre las empresas y las entidades del Gobierno, gobernaciones y alcaldías para el aprovechamiento de los diferentes programas implementados. Esta coyuntura ha dejado ver la importancia de la formalización para las empresas, pues para el Gobierno es imposible identificar a las empresas informales y por ello carecen de mecanismos para canalizar sus programas.

¿Qué opina del subsidio de 40% para el pago de nóminas?
Esta es una medida que busca preservar el empleo formal y darle auxilio a las empresas que han logrado mantenerse activas. Lo más importante ahora es conservar empleos, pues generarlos nuevamente tardará meses. Para algunos empresarios este aporte puede resultar insuficiente, pero representa un gran esfuerzo fiscal para el Gobierno.

¿Qué balance hace de estas primeras semanas de reactivación económica?
Se percibe, como era de esperar, bastante incertidumbre por parte de empresarios de diversos sectores y de todos los tamaños. Las empresas grandes y medianas han mostrado una buena capacidad de adaptación a esta nueva realidad y las empresas más pequeñas han debido afrontar el desafío de entender el nuevo marco regulatorio y adaptarse a él. Es previsible que la apertura gradual del comercio minorista y de los canales tradicionales en las principales ciudades impulse de forma significativa las economía nacional durante junio.

¿Cuántas empresas no están operando y cuántas en total se estima ya retomaron labores?
En teoría, podrían estar operando más de 60.000 empresas. Seguramente algunas aún no han iniciado labores debido al requerimiento de protocolos especiales y la dificultad de acceder a los canales de comercialización tradicional.

¿Cree que la crisis va a acrecentar la informalidad?
Esta crisis ya muestra indicios de deterioro en el mercado laboral, pero en el frente empresarial es previsible que las empresas hayan identificado el gran valor que representa la formalidad, así que no esperamos que se registre una drástica reducción en el número de empresas registradas. De hecho, a pesar de las crisis y cierre de algunas empresas, en algunos sectores como las confecciones, producción de alimentos y servicios empresariales podría registrarse un repunte en el número total de compañías.

¿Cuáles son las preocupaciones de los empresarios?
En general, la mayor preocupación es la incertidumbre en el mediano y largo plazo. La incertidumbre sobre la evolución de esta crisis no tiene precedentes y ello dificulta las decisiones de inversión, ampliación e internacionalización, entre otras.

¿Cuál es la proyección en cuanto a pérdida de empleos?
En el transcurso de los meses de abril y mayo debería registrarse un proceso de reducción en el número total de personas ocupadas, pero muchas de estas personas, ante la necesidad de generación de ingresos desempeñarán labores en el sector informal, así que es previsible un aumento relativo mayor en la tasa de informalidad que en la desempleo en los próximos meses.

¿Qué iniciativas se tienen planeadas para hacerle frente a esta pérdida de empleos?
Trabajamos junto con la Gobernación del Valle, la Alcaldía de Cali, gremios, universidades y cámaras de comercio en el marco de la Comisión Regional de Competitividad, en el diseño de un plan de impulso a la actividad económica que permita alcanzar un escenario en el que la región se apalanque en sus fortalezas competitivas y en su diversidad productiva para contribuir de manera importante a la reactivación de la economía nacional. Además contamos con la estrategia Clusters en Acción, iniciativa que acerca a las empresas a las necesidades que presentan las instituciones de salud desde la concepción de economía de emergencia, impulsando su transformación.

¿Hay un estimado de cuánto está perdiendo la economía del Valle por la cuarentena?
Un impacto económico fuerte que podrá percibir el Valle del Cauca en el corto plazo es una reducción previsible de las remesas que llegan desde el exterior. El Valle del Cauca recibe cerca de 30% del total de las remesas que llegan al país y es previsible que este flujo se vea afectado por los efectos económicos de las cuarentenas en España, Estados Unidos y Reino Unido.