Los roces entre las compañías empezaron desde 2016 y fueron intensificados por la participación de Enel en proyectos de energías renovables

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

Varios fueron los hitos logrados por el Grupo Energía Bogotá en 2019. Tuvo dividendos históricos que, estiman, ascendieron a $1,9 billones; la acción de la empresa registró su nivel más alto en diciembre; y adquirió 100% de las acciones ordinarias de la sociedad brasileña Argo Energía Empreendimentos e Participações (Argo), así como de la peruana Dunas Energía.

Sin embargo, los buenos logros de la empresa se han visto empañados por la disputa que tiene con quien era su empresa aliada, la multinacional italiana Enel. En este fuego cruzado, los bogotanos son los más afectados, pues entre las dos son accionistas de Codensa y Emgesa, los dos principales patrimonios de los capitalinos. Y no solo eso, sino que hay quienes culpan a esta disputa del desmejoramiento del servicio de energía en varias zonas de la capital.

Codensa es la segunda compañía de distribución y comercialización de electricidad más grande de Colombia, que abastece a Bogotá y a otros 129 municipios de Cundinamarca, Boyacá, Tolima y Meta. Emgesa se dedica a la generación eléctrica. En ambas, el GEB está en desventaja frente a Enel, pues la europea es accionista minoritario controlante.

La disputa ha llegado a tribunales de arbitramento e incluso ya hay medidas penales en el proceso. Pero, ¿cómo nace la disputa? De acuerdo con fuentes consultadas por LR, desde 2016, Enel dejó de repartir al GEB el 100% de los recursos producto de la operación de las empresas bogotanas Codensa y Emgesa. Eso quiere decir que son menos recursos recibidos por el Distrito de Bogotá, pues es el accionista mayoritario del Grupo de Energía de Bogotá.

Fuentes cercanas al proceso indicaron que, a la fecha, la suma dejada de percibir va en $632.000 millones y se proyecta que para 2023 llegará a cerca de $2 billones. De esa suma, el Distrito no recibiría alrededor de $1.3 billones, como accionista mayoritario. En la actualidad, Enel gira al GEB 70% de los recursos.

Son recursos importantes que deja de percibir el Distrito, más aún si se tiene en cuenta que la alcaldesa Claudia López considera al GEB como una pieza fundamental de su administración y pilar en su objetivo de la implementación de energías limpias en la ciudad.

El segundo elemento que causó la enemistad entre las dos empresas tiene que ver con el desarrollo de la línea de negocios de generación de energía renovable. El GEB señaló en su momento que la decisión de Enel de desarrollar estas iniciativas sostenibles no convencionales, a través de la filial para este negocio, Enel Green Power, y no a través de Emgesa, viola los acuerdos contenidos en el contrato de asociación.

Es decir, Enel podía entrar al mercado mediante Emgesa, sin embargo, decidió hacerlo a través de su propia empresa, de la que el GEB no percibirá ninguna ganancia. Esto se materializó cuando Enel desarrolló en solitario su proyecto de granja solar El Paso, ubicada en el departamento del Cesar.

Así las cosas, el GEB está atado de manos para ingresar a las energías renovables, pues Enel, al ser accionista controlante de Emgesa tiene voz y voto, por lo que no ha permitido el ingreso de la misma a las subastas de energía renovable.

Este panorama podría impactar negativamente al GEB, pues no podría avanzar en energías renovables, una apuesta de país, y al mismo tiempo está limitada en las decisiones que se tomen en Emgesa y Codensa, pues Enel es accionista controlante, ya que tiene la mayoría de los títulos ordinarios, más allá de que, sumando las preferenciales, el GEB tenga la mayoría accionaria.

Las inversiones hechas por el GEB en 2019 y las que están planeadas en 2020
Astrid Álvarez, presidente del Grupo Energía Bogotá, indicó que el año pasado invirtieron US$700 millones en Brasil y Perú. Este año esperan empezar en licenciamiento del proyecto Colectora, que permitirá conectar al Sistema Interconectado Nacional (SIN) los siete nuevos parques eólicos que se están desarrollando en el departamento de La Guajira. También buscarán participar en la planta regacificadora del Pacífico.