La demanda será presentada en los tribunales de Nueva York por no llevar a cabo la compra avaluada en US$545 millones

Diario Expansión - Madrid

Telefónica ha anunciado hoy a Millicom International Cellular que va a interponer una demanda ante los tribunales de Nueva York contra ella por no haber cerrado la compra de la filial de Telefónica en Costa Rica, una operación que se anunció hace más de un año, el pasado 20 de febrero de 2019, y que debía haber reportado a Telefónica US$545 millones, según aseguró en su momento la compañía española en un Hecho Relevante ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El anuncio de Telefónica señala que "la demanda será interpuesta tan pronto como dichos Tribunales permitan el inicio de nuevas acciones que no sean de emergencia".

Millicom, que opera con la marca Tigo en la zona de Centroamérica y el Caribe, donde tiene varias filiales de telecomunicaciones, llegó a un acuerdo con Telefónica el 20 de febrero de 2019 para adquirir tres de las cinco compañías de telecomunicaciones que la española había puesto en venta en Centroamérica. Se trataba de Panamá, Costa Rica y Nicaragua.

La operación completa suponía un importe agregado (enterprise value) para dichas compañías de 1.650 millones de dólares estadounidenses, lo que suponía aproximadamente unos 1.455 millones de euros en el momento de la operación, de los que 570 millones de dólares (503 millones de euros en esa fecha y 525 millones ahora), correspondían a Telefónica Costa Rica, 573 millones de euros a Telefónica Panamá y 379 millones de euros a Telefónica Nicaragua.

Las operaciones de Panamá y Nicaragua se cerraron a satisfacción de ambas partes, pero la de Costa Rica se había ido dilatando. Telefónica arguye que se habían cumplido todas las condiciones para cerrar la operación. La operadora española, en un comunicado a la CNMV señala que " que una vez obtenidas las pertinentes autorizaciones regulatorias y completadas todas las restantes condiciones establecidas en el referido acuerdo para la ejecución de dicha compraventa, solicitó formalmente a Millicom International Cellular, S.A. llevar a cabo la ejecución del contrato y el cierre de la transacción, habiendo manifestado dicha sociedad su decisión negativa a proceder con el cierre, constituyendo un incumplimiento de los términos y condiciones establecidos en el referido contrato".

Complicaciones para la deuda
La ruptura de las relaciones entre ambas compañías tiene su implicación en la reducción de deuda del grupo español, uno de sus grandes problemas y una de las causas de su mala evolución bursátil. Según los resultados del cuarto trimestre de 2019, la deuda neta de la operadora española se situó al cierre del trimestre en 37.744 millones de euros.

Esa cifra supone un descenso del 8,1% interanual y un recorte de 573M en el trimestre y de 3.330 millones en el año. Sin embargo, la operadora ofrecía también un endeudamiento proforma en el que se incluían los recursos de la venta de la filial de Costa Rica. Por eso la operadora señalaba que "incluyendo eventos posteriores al cierre, la deuda neta se reduciría hasta aproximadamente 37.000 millones de euros", una cifra que ahora debería incrementarse en los cerca de 500 millones de euros correspondientes a la venta frustrada de la filial costarricense.

Otra de las derivadas de esta ruptura de relaciones entre las dos compañías es que Millicom era considerada por la mayoría de los analistas como uno de los dos principales candidatos -el otro es Liberty Media Latinoamérica- a ser el socio potencial de Telefónica para comprar una participación de la división latinoamericana, una candidatura que ahora, evidentemente, es imposible no sólo por el deterioro de las relaciones entre ambas sino porque su negativa a culminar la operación de Costa Rica demuestra que quiere conservar caja y que no tiene músculo financiero suficiente para abordar una operación de mucha mayor envergadura como la de Latinoamérica.

Esta división, que agrupa a las filiales de la operadora española -excepto Brasil-, en la zona (Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela) se va a convertir en una filial que englobará todos los negocios porque, previsiblemente, Telefónica quiere desprenderse de la mayoría para obtener recursos con los que reducir aún más su deuda y, además, dejar de consolidar los resultados de esas filiales en su cuenta de resultados.

Buena evolución
La operadora española señala, en cualquier caso que durante este año largo transcurrido desde el acuerdo de compraventa, la filial costarricence ha tenido una buena evolución comercial y financiera. "Telefónica de Costa Rica ha continuado durante este periodo teniendo un desempeño muy positivo; ascendiendo sus ingresos operativos hasta 235 millones de euros en 2019 (+7,0% interanual orgánico) y el OIBDA hasta 88 millones de euros (+21,3% interanual orgánico) apalancado en el excelente desempeño comercial, que ha permitido que los accesos totales asciendan a 2,3 millones, incrementándose un 5% interanual (+33% en el caso de los accesos de contrato).