La compañía Miguel Caballero fabrica al año alrededor de 100.000 chalecos antibalas, 15.000 prendas blindadas y 16.000 cascos

Laura Lucía Becerra Elejalde - lbecerra@larepublica.com.co

Hace 30 años, con US$10, Miguel Caballero fundó una empresa homónima como un proyecto para graduarse de la U. de los Andes. Luego de tres décadas, la compañía se ha especializado en artículos de seguridad como cascos y chalecos blindados, también tiene una línea de artículos de motociclismo y recientemente incursionó en la bioseguridad.

¿Cuántos elementos de protección producen al año dentro de la línea de blindaje?

Exportamos en promedio anual entre 40% y 60% de nuestra producción. En la historia de nuestra compañía hemos manufacturado alrededor de 1,2 millones de chalecos antibalas, 50.000 prendas blindadas y medio millón de trajes o ropa antifricción. Con esa cifra hoy estamos produciendo al año aproximadamente 100.000 chalecos antibalas, unas 15.000 prendas blindadas y unos 16.000 cascos al año.

Hemos vestido a 37 jefes de Estado, la mayoría de los de Latinoamérica, celebridades, clientes particulares de alta gama.

¿Cuántos destinos y cuáles ejércitos visten?

En la historia hemos despachado a 52 países, hemos vestido a 21 ejércitos del mundo, entre ellos el de Catar, la armada de Nigeria, varias de las principales policías del mundo, el ejército y la policía de Guatemala, la policía de Ecuador, los carabineros de Chile, tres de las principales policías de EE.UU., el Departamento del Tesoro en su esquema de protección, el ejército y la policía de Perú, la armada y la fuerza aérea de Uruguay. Hemos sido proveedor permanente del gobierno americano, de varios de Latinoamérica y de medio oriente.

LOS CONTRASTES

  • Flavia SantoroPresidente de ProColombia

    "Miguel Caballero es una de las empresas del sector de confecciones que ha dejado en alto el nombre del país en el exterior con innovación y su espíritu para reinventarse y ganar presencia en mercados internacionales".

¿A cuántas empresas surten a nivel nacional?

Son muchas. En Colombia somos proveedores activos de la Policía Nacional, del Ejército Nacional y la Armada Nacional desde hace muchos años. Hemos participado en licitaciones abiertas de esas entidades oficiales. Y en sector privado la mayoría de las transportadoras de valores de Colombia Brinks, Prosegur, Atlas son clientes nuestros hace muchos años.

¿Cuál ha sido el impacto del covid-19 sobre sus operaciones?

Hay que partir en dos esa pregunta. Hemos podido seguir operando por estar en el sector de seguridad y defensa, lo segundo es cómo nos ha afectado las ventas. Entre marzo y junio no lo sentimos tanto, porque estábamos enfocados en terminar un contrato.

La reducción de ventas llegó después, los gobiernos se han venido protegiendo para salvaguardar los empleos de cada país, entonces las licitaciones internacionales se han visto fuertemente afectadas pues se han enfocado a comprar productos nacionales. Después de junio empezamos a ver una reducción de 20% en las ventas.

¿Cuál fue el balance del primer semestre?

Vamos cumpliendo el presupuesto de ventas en 51% con respecto a lo estimado para 2020, pero habría que diferenciar si el volumen de operación ha sido igual al de ventas. Puede que hayamos llegado a la cifra, pero el número de clientes ha disminuido.

La empresa ha incursionado en una nueva línea de bioseguridad ¿Cómo les ha ido?

La línea de bioseguridad la creamos durante la pandemia. Creamos una nueva empresa, y nuestro objetivo fue superar los estándares normales. Con la implementación de la nueva fábrica y la homologación que estamos obteniendo con el Invima lo que buscamos es salvar 71 puestos de trabajo, y tener un producto de altísima calidad, pero que sea competitivo, para poder exportar.

¿Qué capacidad de producción tienen?

Empezamos con 500 tapabocas al día, pero con la nueva maquinaria vamos a llegar a 100.000 tapabocas mensuales. Mi meta es llegar por lo menos a 500.000 tapabocas manufacturados y vendidos de acá a diciembre.

Miguel Caballero pide al Gobierno revisar protección en los TLC
Con la protección a las industrias nacionales, varios países han dejado de lado las condiciones de reciprocidad de los TLC. “El llamado es que Colombia también analice esa posibilidad, si seguimos compitiendo con extranjeros cuando en esos países ya no nos dejan entrar, no es muy equitativo”, dijo Caballero.