Los cigarrillos ilegales en Colombia tienen 25% del mercado y en total se contabilizan unos 3.500 millones de cajetillas al año, de las cuales solo se decomisa 7%

Sebastián Montes - smontes@larepublica.com.co

La industria del tabaco ha sufrido múltiples cambios en los últimos años debido a las tendencias globales de consumo. Esto se debe principalmente a la migración a opciones menos riesgosas para la salud, lo que ha supuesto un aumento en las inversiones de investigación, desarrollo y progreso tecnológico.

En el caso colombiano, este fenómeno se ha visto traducido en productos como los vaporizadores, que representan una reducción en los riesgos para la salud de hasta 95% por la ausencia de tabaco y, en algunos casos, de nicotina; según han señalado estudios. Por ello, su irrupción ha ido en un ascenso y podrían abarcar hasta 30% de las ventas totales de las empresas tabacaleras para 2030, según comentó el director de asuntos corporativos de British American Tobacco (BAT) en Colombia, Juan Carlos Restrepo.

Dichos productos, que entraron en 2015 al país con BAT y su marca ‘Vype’, ya llevan tres generaciones diferentes en el mercado colombiano gracias a los cambios generados por los desarrollos en tecnología e investigación, lo que convierte a Colombia en una nación pionera dentro de este esquema.

Cabe resaltar que Vype cuenta con 97,9% del market share de vaporizadores en Colombia, según datos de Euromonitor International. Frente a este tipo de soluciones, el presidente de la Asociación Colombiana de Vapeadores (Asovape), Francisco Ordóñez destacó que liberan al consumidor de la exposición a más de 4.000 sustancias químicas, de las cuales 70 son cancerígenas.

Sobre el mercado local, Restrepo comentó que Colombia es uno de los países con mayor potencial de crecimiento gracias a las oportunidades que existen dentro de la rentabilidad del negocio. En este punto, el ejecutivo resaltó que entre 50% y 60% de las ventas se centra en cigarrillos sueltos.

No obstante, la principal oportunidad para las empresas tabacaleras en el país radica en la porción del mercado que hoy abarca la ilegalidad y el contrabando, que ocupa hasta 25% del market share.

Para mitigar dicho fenómeno, la industria formal tiene una alianza clave con actores como el Ministerio de Comercio, la Dian y la Polfa para sacar las cajetillas ilegales de las calles. Sin embargo, de un contrabando estimado de 3.500 millones de cajetillas al año, las autoridades apenas decomisan alrededor de 250 millones de cajetillas, lo que representa solo 7%.

LOS CONTRASTES

  • Juan Carlos RestrepoDirector de Asuntos Corporativos de BAT

    “Nosotros reiteramos el compromiso con el sector agrícola en Colombia de comprar tabaco local desde que adquirimos a Protabaco hace ocho años”.

  • Francisco OrdóñezPresidente de Asovape

    “Cuando las personas fuman están expuestas a más de 4.000 sustancias químicas de las cuales 70 de esas son cancerígenas, y con el vapeo se reduce la exposición hasta 95%”.

Entre las estrategias de las empresas, el caso de BAT es uno de los más destacados, pues cuentan con marcas cuyo rol específico es contribuir a la lucha contra el contrabando. Una de las más funcionales es Starlite, que está enfocada al segmento de precios bajos, mientras que President contiene un tabaco negro mucho más fuerte que suele ser el más consumido en algunas regiones del país.

Otras marcas destacadas de BAT en el país son Lucky Strike y Rothmans, que actualmente es la segunda marca de cigarrillos más consumida con 15,4% del market share, según datos de Euromonitor. En cuanto a la empresa como tal, se lleva con todos sus productos 52% del mercado colombiano.

Cabe destacar que, luego de que Philip Morris International (PMI) anunció que dejaría de comprar tabaco en el país para 2020, BAT se convertirá en la única gran tabacalera en adquirir el producto localmente. Hoy en día, contrata con 700 familias productoras que siembran alrededor de 1.100 hectáreas en zonas como Bolívar y Huila.