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Merian Araujo - maraujo@larepublica.com.co

Aunque hasta hace poco el ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta no se había definido sobre si rebajaría o no la meta de producción de carbón para este año, los paros que ha sufrido el sector por cuenta de Drummond y Cerrejón, así como la sanción a la primera minera, y las restricciones en el transporte de Fenoco, no le dejaron al ejecutivo otra opción más que replantear sus cuentas y dejarlas a la baja.

Como consecuencia de no haber tomado acciones más contundentes en el tema desde comienzo de año, el ministerio no solo aceptó que no llegarán a la meta de los 94 millones de toneladas que tenían prevista, sino que podrían alcanzar los 84 millones de toneladas de carbón, un registro que nos devolvería a las cifras de 2011, cuando llegamos a las 85 millones.

En medio de este escenario, aunque hay que destacar que el Gobierno se ha venido reuniendo con los pequeños mineros e indígenas para reducir las diferencias entre las comunidades y las empresas, estas medidas no han sido suficientes. Ahora la tarea del ministro Acosta, quien llegó a la cartera para hacerle frente los problemas que vienen desde otras directivas, tendrá la oportunidad de demostrar las competencias por las cuales el presidente Juan Manuel Santos lo nombro en el cargo, pese a que desde la academia Acosta había manifestado su oposición frente a varias políticas del mandatario. Porque si algo hay que destacar es que, aunque ha sido señalado por posibles sobornos o inhabilidades, al ejecutivo no se le ha cuestionado sobre sus conocimientos en los temas mineroenergéticos.

Dicho esto, no queda más que esperar que Acosta acelere algunos temas en el tintero, como la situación de las mineras con títulos en Santurbán; el fortalecimiento de las relaciones entre el ministerio y las comunidades; la ilegalidad minera y el Código de Minas, entre otros.

Particularmente, sobre este último punto, el Códigoaún no da un paso en firme, lo que resulta más que urgente, porque definirá una hoja de ruta para los gremios, empresas y comunidades. Y, al parecer, solo hasta el próximo año se conocerá una primera propuesta de la cartera, “por el hecho de la coyuntura preelectoral”, como el mismo Acosta señaló. En definitiva, el conjunto de problemas que ha tenido el sector requieren que desde ya el ministerio tome medidas a largo plazo, para evitar nuevos recortes en las metas de la minería.