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Javier Molina - jmolina@larepublica.com.co

Los centros de socialización se han transformado a lo largo de los años.

Mientras hace unos siglos las comunidades solían reunirse en las iglesias o plazas públicas, hoy la seguridad y el placer que generan los centros comerciales han convertido estas grandes superficies en un espacio que va mucho más allá de las relaciones de consumo y se ha transformado en un punto para las relaciones sociales.

Así lo definen los expertos, quienes consideran que estos centros de comercio han tenido una gran transformación en los últimos años, cambiando no solo la manera en la que la gente se relaciona, sino la misma función que venían teniendo con nuevas y mejores maneras de operar sus sistema de negocio.

Juan Guillermo Arias, profesor de teorías de la comunicación en la Universidad Santo Tomas y la Universidad Javeriana, explicó que aunque la función principal de los centros comerciales es incentivar la actividad comercial, hoy en día están cumpliendo otras funciones de la vida cotidiana a través de espacios de entretenimiento y socialización, como las misas, muestras musicales u obras de teatro donde la gente se siente a gusto dentro del centro comercial.

“El hecho de visitar el centro comercial se convierte en una actividad de esparcimiento para la gente, razón por la que en muchos casos no va a comprar y solo se queda en el plan de visitar, pasear y aprovechar otro tipo de actividades”, dijo Arias.

Este comportamiento, según explicó Diego Castellanos, antropólogo y profesor del Centro de Estudios teológicos de la Universidad del Rosario, radica principalmente en el hecho de que “el centro comercial se convierte en un espacio para la gente donde encuentra un ambiente agradable que encarna muchos ideales de vida”.

El gerente del centro comercial Centro Chía, Andrés Mayorga, señaló que hoy por hoy los centros comerciales se tienen que preocupar por ofrecer una mayor cantidad de servicios que la gente pueda aprovechar. “Ya no se trata solo de tener comercio, sino mostrar diferentes servicios como el lavado de carros, las entidades financieras y las zonas de juego”, dijo.

María José Álvarez Rivadulla, profesora de sociología de la Universidad del Rosario y especialista en sociología urbana, señaló que poco a poco ha surgido una visión más informal de lo que pasa en los centros comerciales, donde a pesar de ser privados se han convertido en un espacio público.

“Las grandes superficies están teniendo una doble función que no estaba prevista en el inicio del diseño de los mismos, sino que poco a poco se va previendo porque cada vez más hay espacios para la socialización y el encuentro dentro del centro comercial, que se tiene que prever en el mismo diseño arquitectónico”, manifestó.

Nuevo modelo de negocio
En Colombia el modelo de arrendamiento de los locales le está jugando fuerte a la tradicional copropiedad con la que se construían antiguamente. Este modelo chileno que se viene implementando, empezó a llegar con firmas chilenas como Falabella, La Polar, Parque Arauco y Mall Plaza.

Casos como los del Grupo Éxito, que desde este año entró con sus centros comerciales Viva, Mall Plaza El Castillo, en Cartagena; Cacique, en Bucaramanga, y Gran Estación están enfocados en la misma tendencia donde se tiene un solo propietario y una tienda por departamentos ancla. Los locales son en su mayoría arrendados, lo que favorece la toma de decisiones al interior del complejo comercial.

El gerente de Gran Estación, Gustavo Goyeneche, explicó que las diferencias entre uno y otro modelo de construcción radican en que “en los centros comerciales estamos pensando más en el consumidor final que en la administración de una copropiedad corriente, para ofrecer un mejor servicio que es la gran diferencia con la administración que se hacia hace 10 años, donde los objetivos eran totalmente diferentes”.

Mall Plaza abrió su primer proyecto
La cadena de centros comerciales perteneciente al grupo Falabella, Mall Plaza, abrió sus puertas en noviembre en Cartagena, con una inversión inicial de US$75 millones. Además, este complejo le da la bienvenida a Falabella junto con Pepe Ganga, Mac Center, Celio, Hush Puppies, Tous, Laguna Rosa y Nike Store. El centro comercial cuenta con más de 65.000 metros cuadrados construidos, de los cuales se destinarán 21.000 metros cuadrados para terrazas. Además contará con 600 parqueaderos subterráneos, 36 exteriores y más de 30.000 metros cuadrados de comercio.

Cacique, el más grande del oriente
El centro comercial Cacique es el más grande en su tipo en el oriente del país, al contar con más de 155.000 metros cuadrados de construcción. Entre las principales marcas que llegaron se encuentran Forever 21, Perry Ellis, Fedco, La Polar, Home Sentry, Aeropostal, Ripley, Arturo Calle, Ktronix, Victoria Secret y más 14 marcas diferentes de autos. El nuevo complejo tuvo una inversión cercana a los $500.000 millones y fue desarrollado por la constructora Marval S.A. Se estiman más de dos millones de visitantes y ventas por más de US$40 millones mensuales.

Grupo Éxito hace su apuesta con viva
La apertura de su primer centro comercial bajo la marca Viva en Medellín el pasado mes de noviembre es apenas la cuota inicial de una serie de desarrollos inmobiliarios que tiene proyectado el Grupo Éxito para los próximos cuatro años. Se trata de todo un plan de expansión de la marca a nivel nacional, empezando por Medellin y llegando hasta Sincelejo, Villavicencio, Barranquilla y Envigado. La nueva estructura inmobiliaria tiene un área construida de 20.500 metros cuadrados, para más de 86 almacenes y 73 marcas reconocidas que llegan por primera vez a Medellín.

Titán Plaza causó sensación en Bogotá
Este centro comercial cuenta con 179.000 metros cuadrados de construcción y 55.000 metros cuadrados de área comercial en donde por primera vez llegaron al país marcas reconocidas a nivel mundial como GAP, Forever 21, Victoria’s Secret, Bebe y Pull & Bear. Además de grandes formatos como Falabella, Home Sentry, Carrefour, Arturo Calle y Zara, que tendrán locales de más de 1.000 metros cuadrados en los cuatro pisos del complejo. Fue diseñado para generar una experiencia única en sus visitantes con un concepto arquitectónico inspirado en la idea de crear un oasis urbano en Bogotá.

Las opiniones

Gustavo Goyeneche
Gerente Centro Comercial Gran Estación

“Lo que ha cambiado en los centros comerciales es que estamos pensando más en el consumidor final que en la administración de copropiedad”.

Andrés Mayorga
Gerente centro Comercial Centro Chía

“Ya no se trata solo de tener comercio, sino de mostrar diferentes servicios como el lavado de carros, las entidades financieras y las zonas de juego”.