La tercera low cost europea ya ha ampliado capital en tres ocasiones en los dos últimos años, pero la cotización ha caído más del 90%

Diario Expansión - Madrid

Las acciones de la aerolínea de bajo coste Norwegian Air Shuttle se desplomaron ayer hasta mínimos de 15 años, al señalar los analistas que se verá obligada a ampliar capital ante su deteriorada situación.

La tercera low cost europea ya ha ampliado capital en tres ocasiones en los dos últimos años, pero la cotización ha caído más del 90% en el mismo periodo por el temor de los inversores a las repercusiones en su balance por su agresiva estrategia de crecimiento en los viajes trasatlánticos y su elevada deuda.

El coronavirus ha aumentado la presión sobre Norwegian, que el jueves abandonó su previsión de obtener beneficios en 2020 después de tres años en números rojos.

Capitalización y pérdidas
Norwegian, que llegó a caer en Bolsa un 27% durante la sesión de ayer, hasta 11,62 coronas -un mínimo desde verano de 2005-, cerró con un descenso de 22,8% y una capitalización de tan sólo 2.002 millones de coronas (193 millones de euros).

Petter Nystrom, analista de ABG, calculó que Norwegian registrará unas pérdidas netas de 2.600 millones de coronas (251 millones de euros) en el primer trimestre, situándola al borde de incumplir sus compromisos financieros. "Al final del segundo trimestre, Norwegian incumplirá dichos compromisos según nuestros cálculos", añadió el analista, según el diario Financial Times.

La aerolínea ha recaudado 5.600 millones de coronas (540 millones de euros) en las tres ampliaciones de capital de los dos últimos años y 145 millones de euros mediante bonos convertibles, además de la extensión del vencimiento de 3.400 millones de deuda, según ABG.

El analista Nystrom calcula que Norwegian necesitaría recaudar "3.000 millones de coronas (290 millones de euros) para poder enfrentarse a un entorno difícil y no encontrarse en la misma situación el año que viene", cuando afronta la devolución de un bono de 250 millones de euros.

En 2019, Norwegian rectificó su estrategia vendiendo aviones, cambiando a su CEO, ampliando capital, reestructurando bonos que iban a vencer y cerrando algunas rutas. La llegada y extensión del coronavirus han colocado al grupo en una situación muy delicada.