Según cifras del Ministerio de Tecnologías de la Información, Colombia es el tercero con el mayor número de ciberataques en la región

Salomón Asmar Soto - sasmar@larepublica.com.co

Aunque la ciberseguridad se ha vuelto aún más importante en estos tiempos de teletrabajo y digitalización a causa del confinamiento, no es un concepto exclusivamente ligado a la pandemia del covid-19. Desde la masificación de internet, a finales de la década de 1990, el crimen encontró un terreno fértil en las distintas plataformas que ofrecía la web. A través de correos, archivos contaminados, enlaces a direcciones falsas, entre otras artimañas, los criminales empezaron a apropiarse de datos de pago, identidades y todo tipo de información valiosa de los usuarios.

En Colombia, según el estudio de tendencias del cibercrimen, liderado por la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (Ccit), se reportaron más de 28.827 incidentes de ciberseguridad empresarial durante el año pasado, de los cuales 17.531 casos han sido denunciados ante la Fiscalía.

Dependiendo de la empresa, las pérdidas causadas por estos delitos pueden llegar a $5.000 millones. Desde 2017, se reportaron al menos 52.901 denuncias. El mayor número de hurtos se realizaron a través de medios informáticos (31.058), seguidos por robos de identidades (8.037). Bogotá fue la ciudad que más incidentes reportó (5.308), seguida por Cali (1.190) y Medellín (1.186).

Desde el sector público, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones, la Policía y el Gobierno Nacional han desarrollado diferentes programas y estrategias contra el cibercrimen, enfocados en mostrar el impacto que puede ocasionar y generar conciencia a las compañías con sede en Colombia para que fortalezcan sus barreras virtuales frente a estas amenazas.

De acuerdo con este informe, Colombia se encuentra entre los países que recibieron el mayor número de ataques por ransomware en Latinoamérica con un total de 252, lo que corresponde a 30% del total, después de Brasil y Argentina. Estas cifras muestran que es momento de que las empresas también pongan de su parte para enfrentar estas amenazas.

“En 2020 nos encontramos con una situación que nos obligó a ser más dependientes del IoT (Internet de las Cosas). Esto conllevó al sector empresarial y a las personas a preocuparse mas por la privacidad de su información y por ende adoptar mecanismos de seguridad”, aseguró Luis Gabriel Roncancio, gerente de ciberseguridad de Cipher en Colombia.

“Debido al al aislamiento, trabajo desde casa y jornadas especiales como el día sin IVA, las conexiones a internet crecieron aproximadamente 40% y solo para jornadas especiales se vio reflejado un incremento en trasaccionalidad de casi 200%. Esto ha hecho que los ciberdelincuentes aprovechen las brechas de seguridad y logren llegar hasta el usurario final y engañarlo con promociones falsa entre otros artefactos digitales delictivos”, agregó.

“En este punto podemos conversar sobre los delitos informáticos que se han visto en 2020, para lo cual podemos decir que en el primer lugar tenemos los hurtos por medios informáticos, seguido por accesos no deseados a sistemas y finalizando con la violación de datos personales. Esto concuerda con los datos entregados por la Policía Nacional y la Ccit. En Cipher consideramos cada uno de estos riesgos y creamos mecanismos que permitan prevenir, detectar y contener de manera eficiente este tipo de delitos informáticos”, explicó la compañía.

Como sugerencias para prevenir estos casos, desde el Gobierno piden a los colombianos no abrir correos electrónicos con archivos adjuntos sospechosos que aparentemente alerten sobre cobros jurídicos, demandas o similares. También, a nunca compartir información personal ni financiera solicitada a través de correos electrónicos, llamadas telefónicas, mensajes de texto o redes sociales.

Ante esta situación, el sector privado también ha acudido a empresas de seguridad, que les garanticen no solo protección para sus operaciones en línea, sino también a sus bases de datos, servidores y demás ejes de información para el servicio de sus usuarios.

Prosegur, con presencia en 26 países, es una de las alternativas para este tipo de servicios. A través de Cipher, un área independiente de Prosegur, dedicada exclusivamente al tema de ciberseguridad, esta compañía se trazó como objetivo brindar soluciones ante todo tipo de cibercrímenes, para los que ofrecen un amplio portafolio enfocado en la protección de los clientes.

En tiempos de covid-19, con muchas empresas en modalidad de teletrabajo y fuera de las barreras físicas de sus oficinas, desde Cipher también trabajan para proteger a sus usuarios. Esto, ante un contexto en el que la Policía ha reportado cerca de 204 páginas web con contenidos maliciosos y 220 alertas generadas desde redes sociales, medios de prensa y canales de cooperación internacional.

“Con la pandemia las superficies de ciberataques han cambiado mucho, pues ahora hay muchas más personas con diferentes tipos de herramientas y sin el control adecuado de las empresas. Esto ocasionó que en el mundo hubiese muchos más ataques, lo que hace que empresas como Cipher tengan un valor agregado muy importante para estos momentos”, indicó Paulo Bonucci, vicepresidente de seguridad de Cipher para Latinoamérica.

Para Bonucci, este es un tema con el que las empresas no pueden relajarse, teniendo en cuenta “lo rápido que se mueve la información”.