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El Colombiano

La apuesta del conglomerado será de la mano de sus filiales en energía Celsia y Epsa (Empresa de Energía del Pacífico). El primer paso lo dio ayer la Junta Directiva del Grupo al aprobar que se solicite a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) su visto bueno para participar como inversionista apto en la subasta que prevé el Gobierno. Cabe anotar que quién sea el nuevo accionista controlante se sabrá solo a finales de noviembre o principios de diciembre próximos.

Por ahora, el Gobierno sacará en una primera etapa, dictada por la ley, un paquete de acciones que rondará el 6,5% de su participación y que se ofrece a empleados, extrabajadores, sector solidario y fondos de pensiones, con un precio de 2.850 pesos por acción. En una segunda fase, el resto de la mayoría accionaria será adjudicada en un proceso en que Grupo Argos podría llegar a competir como único jugador local con inversionistas extranjeros interesados en ingresar a Colombia, entre los que habría multinacionales francesas, brasileñas y estadounidenses.

En el potencial escenario de que el Grupo sea el nuevo controlante de Isagén, pasaría de ser el cuarto jugador, con cerca del 10 por ciento del mercado eléctrico, a ser el tercero, al prácticamente duplicar su cuota de mercado, quedando muy cerca de la española Endesa y el local Grupo EPM.

En entrevista exclusiva con El Colombiano, el presidente del Grupo Argos habló sobre la oportunidad de oro que representa sumar a Isagén en las inversiones estratégicas y se sueña con que la generadora pueda irse a la Bolsa de Nueva York (Wall Street) para hacer una emisión de acciones como la que ya hizo la filial Cementos Argos.

¿Qué los animó a participar en la venta de Isagén?

“Hay muchos aspectos del negocio y su proyección, pero, particularmente, nos llama la atención la calidad de la empresa, su administración, la calidad de su gente, su estructura organizacional, su marca, su atractivo ante inversionistas. Por eso estamos dispuestos a participar para quedarnos con ella. Además todo esto parte de un principio que es creer en Colombia, en su economía, en su crecimiento, sin negar las dificultades que hay en el camino”.

¿Cómo participará el Grupo en la potencial subasta?

“Iremos conjuntamente Grupo Argos, como holding, Celsia y Epsa. Aún no sabemos en qué porcentaje cada uno, pero esa es la idea. Cabe aclarar que Cementos Argos (filial del Grupo) no entra en este proceso. Ahora bien, lo primero que hemos hecho es iniciar nuestra preparación para ser calificados como inversionistas estratégicos aptos por parte de la SIC para participar en la subasta de la segunda fase del proceso de venta”.

¿Qué garantías le ofrece el Grupo Argos a Isagén como posible nuevo dueño?

“La gran ventaja de una adquisición de un jugador local como nosotros es que queremos asegurarnos que Isagén mantenga su sede en Medellín, que siga listada en la Bolsa de Valores de Colombia, que pueda tener muchas más accionistas. Llegado el caso de hacernos al control y luego compramos otras acciones, podemos pensar en que haya una emisión de acciones para el público, y vamos a otras Bolsas. Isagén es un vehículo muy importante para crecer fuera de Colombia, como lo es Celsia”.

Con la potencial adquisición, ¿no se superan los topes regulatorios de mercado?

“Tenemos completamente estudiado y analizado que no nos pasamos de ese límite legal del 25% que señala la regulación (Celsia tiene cerca de un 10% del mercado). Además en este proceso se cuenta a Isagén antes de entrar en operación la central Sogamoso (hoy en construcción, estaría lista en agosto de 2014)”.

Entonces, ¿por ahora se paran los proyectos nuevos que tenía en planes Celsia?

“Los que están en construcción como Alto y Bajo Tuluá (de Epsa) seguirán su curso, pero son pequeños. El proyecto más grande es Porvenir II (352 megavatios instalados), en el río Samaná norte (oriente antioqueño), pero está apenas en etapa de licenciamiento ambiental”.

¿Tiene calculado cuánto podrá llegar a ser esta potencial inversión?

“Sí lo tenemos calculado, por ahora solo les digo que tenemos con qué hacer una propuesta muy atractiva al Gobierno. Todas las empresas tiene recursos de caja disponibles y pueden acceder a créditos,”.

¿Pero está prevista una capitalización de Celsia para este proceso?

“Sin querer parecer soberbio, no lo tenemos previsto ni tampoco lo necesitamos. Tenemos cómo participar sin poner en ningún momento el riesgo la estabilidad de las compañías”. EPM manifestó tendría la intención de desinvertir en Isagén (tiene el 13%).

¿Estaría dispuesto el Grupo Argos a comprar esa participación, en caso de que resulte ganador?

“Si EPM sale a vender su participación, bienvenido, y si tenemos cómo, la compramos. Pero la intención no es llegar a tener el ciento por ciento de Isagén, para nada. Igual en los otros negocios siempre lo que tenemos es un accionista controlante y son bienvenidos los demás inversionistas”.

¿Qué lectura hace de todo el debate suscitado alrededor de la privatización de Isagén?

“El tema está en el tapete y hay personas que están en todo su derecho de oponerse a la venta, pero sí ha habido desinformación. Por ejemplo, una de las razones que se ha mencionado para no vender a Isagén es que regula precios de energía, y eso no es cierto: primero, la empresa así tenga como accionista mayoritario al Estado, está inscrita en Bolsa y como tal no puede salir a hacer regulación de precios; y segundo, el sector eléctrico tiene una normatividad que expide la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), la cual regula los precios. Isagén compite en el mercado como cualquier otro jugador”.

Pero Isagén también es cierto que es una generadora de dividendos importantes para el Gobierno…

“Claro que lo es, y ha sido una empresa muy bien manejada, de forma sólida y correcta. Además entrega unos dividendos importantes, pero pienso que el Estado sea el principal accionista de Isagén limita su crecimiento”.

¿Por qué lo dice?

“Porque Isagén no puede decirle al Estado ‘capitalíceme’, cuando el Gobierno tiene que atender necesidades más importantes con el país. Eso hace que Isagén crezca al ritmo de sus utilidades y de lo que da un negocio bien manejado, como lo han hecho”.

Entonces, Grupo Argos está de acuerdo con la venta…

“Isagén es una de las empresas líderes del mercado de energía en Colombia y cuenta con una reconocida administración, conformada por un equipo humano de primer nivel y con probada experiencia. De otro lado, debemos destacar que el Gobierno Nacional actúa simultáneamente como regulador y competidor en el mercado de energía del país, lo cual debe ajustarse, especialmente cuando ya pasaron más de 20 años luego de los apagones del 91 y el sistema eléctrico ha demostrado su gran confiabilidad”. Ahora bien, se ha dicho que Isagén en este momento tiene un alto endeudamiento.

En el potencial escenario de que el Grupo asuma el control, ¿inquieta que se deban hacer capitalizaciones posteriores?

No, nuestros análisis los hemos trabajado con la información pública disponible de Isagén, hemos evaluado su nivel de endeudamiento, su desempeño, nos sentimos muy tranquilos. Hay que esperar profundizar los análisis con la información que se dará en el cuarto de datos para quienes sean seleccionados para participar en la subasta que se prevé”.

¿Qué puede aprender Celsia de Isagén?

“La visualización que tenemos es enfocar todos los esfuerzos en ser los ganadores del proceso. Segundo, queremos respetar el carácter de Isagén y sus valores. Para lograrlo, nuestros accionistas quieren que apostemos a mantener la compañía, no es salir a comprarla para despiezarla. Más adelante, podrían darse sinergias entre las empresas, de muchos tipos, como compartir centros técnicos, mantenimientos, ganar cooperaciones, etcétera”.

Pero, llegado el caso, ¿están proyectando fusionar Isagén con Celsia y Epsa?

Por lo pronto nuestro interés es participar en el proceso de venta, partiendo de los principios del respeto por las organizaciones y el reconocimiento de su desempeño, su administración y su talento humano. En el evento de resultar como adjudicatarios en el proceso de venta, nuestro Grupo contará con una plataforma de compañías líderes, sostenibles, innovadoras y creadoras de valor en el sector eléctrico, lo que representará beneficio para todos los accionistas.

¿Qué sucedería con la actual administración?

“La administración de Isagén es reconocida por sus excelentes competencias en la gestión y por el desarrollo de importantes proyectos de interés nacional como los son Hidrosogamoso y Amoyá. Antes que cambiar el modelo de negocio de Isagén, Grupo Argos buscará impulsar el crecimiento de la compañía. Nuestra organización se ha caracterizado por el respeto de los recursos humanos, de las libertades sindicales y de los accionistas minoritarios, por lo que no visualizamos cambios que afecten el curso actual de la empresa”.

Por último, al interior de Isagén hay una gran incertidumbre por este proceso de privatización, ¿cuál es su mensaje para los empleados?

“Que estén tranquilos, que revisen cómo hemos llegado a empresas como Epsa, cómo hemos manejado Cementos Argos y a Celsia, cuál es nuestra cultura, con eso se dan cuenta. Antes que cambiar el modelo de negocio de Isagén, buscaremos impulsar el crecimiento de la compañía. Nos hemos caracterizado por el respeto de los recursos humanos, de las libertades sindicales y de los accionistas minoritarios, por lo que no visualizamos cambios que afecten el curso actual de la empresa”.