Luego de cinco meses y tres aerolíneas en proceso de reorganización, Viva Air pide que el Gobierno dé una fecha de reapertura

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

El ministro de Salud, Fernando Ruiz, anunció la semana pasada que el 1 de septiembre se realizará el primer vuelo piloto desde Bogotá. Para esta misma fecha también se estableció la apertura de los vuelos internacionales. Sin embargo, no hay claridad sobre la fecha de reactivación de la industria a nivel nacional.

Félix Antelo, presidente de Viva Air, manifestó que debe ser el Gobierno el que decida la apertura de los aeropuertos, no los alcaldes. Además, indicó que tres aerolíneas ya están en proceso de reorganización y que Viva no descarta seguir el mismo camino.

¿Qué expectativas hay con un posible vuelo piloto desde El Dorado?
La industria aérea en Colombia está frenada hace cinco meses. Ningún otro país en el mundo ha detenido los vuelos nacionales detenidos por tanto tiempo. Estamos a mitad de agosto y todavía no hay claridad sobre qué va a comenzar el primero de septiembre. La Alcaldía habla de un vuelo piloto a Barranquilla o Cartagena. La conclusión para nosotros es que el Gobierno es el que debe tomar el liderazgo de la reapertura de los cielos. Es imposible que sigamos hacia adelante como lo hemos venido haciendo y es que cada alcalde defina cuándo se vuela. Para los vuelos nacionales las decisiones deben ser centrales. El llamado es a que el Gobierno tome la decisión y defina una fecha de reactivación.

¿Han tenido conversaciones con el Gobierno y la Alcaldía de Bogotá?
Hemos hablado con los ministerios de Hacienda, Comercio y Transporte. Hablar con la Alcaldía no fue fácil. Pudimos hablar esta semana y lo que dejaron claro fue que se haría un solo vuelo piloto en todo septiembre. Dependiendo de ese vuelo, estarían abiertos a hacer más vuelos a partir de octubre. Esto es absolutamente inviable, tanto desde el punto de vista comercial, operacional y financiero. Estamos a mitad de agosto y solo opera un vuelo piloto entre Bucaramanga y Cúcuta. Las aerolíneas y los aeropuertos ya cumplimos con los protocolos. Hemos hecho más de 300 vuelos humanitarios, que transportaron 23.000 pasajeros y no ha habido ningún contagiado.

¿Por qué creen que no reactivan el sector?
La pregunta que nos hacemos es por qué se han reactivado otros sectores y no la aviación comercial. Se activaron los centros comerciales y el transporte terrestre. Un avión es más seguro que un bus o un centro comercial. El Gobierno debe dar una fecha de cuándo volar. Se realiza un solo vuelo piloto para un país de 50 millones de habitantes. El sector está en riesgo. Hay tres compañías en proceso de reorganización. ¿Qué están esperando?

¿Viva Air podría seguir el camino de la reorganización como Avianca, Latam e EasyFly?
La situación financiera es muy compleja. Hace cinco meses estamos sin ingresos. No ha habido asistencia financiera por parte del Gobierno para pasar esta crisis de liquidez. Tenemos muchos costos fijos. No descarto que Viva Air siga el mismo camino de las otras aerolíneas. Todas las opciones están sobre la mesa en este momento.

¿El primero septiembre empiezan los vuelos internacionales?
El presidente Duque lo anunció así hace varios meses. No tenemos claridad que eso vaya a suceder. Se ha hablado de que se empezaría los vuelos a ciertos países, pero no está claro. Esta falta de claridad es inviable para la industria aérea. Necesitamos anticipación para poder comercializar los tiquetes, para promocionarlos, para prepararnos operacionalmente.

¿Cómo avanza un posible préstamo por parte del Gobierno?
Hace unos meses era de US$50 millones, con la situación actual ahora es más alto. El Gobierno no dio una línea de asistencia especial para las aerolíneas, considero que fue algo equivocado . Las aerolíneas que no están en proceso de reorganización como Viva, por ahora, pueden aspirar a una línea de préstamo de hasta US$25 millones. Esa es la línea a la cual estamos aplicando.

¿En estos cinco meses sin operar cuánto han dejado de recibir Viva?
En estos cinco meses Viva Air debió haber vendido entre US$120 millones y US$130 millones. Con la situación actual, hemos vendido US$9 millones. Es una caída mayor de 90%. El impacto ha sido muy fuerte.