Los gimnasios ya dieron a conocer algunas de las medidas que implementarían en sus sedes para garantizar la seguridad de los clientes

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

Mientras varios sectores se reactivan, otros tantos empiezan a proponer y establecer medidas de bioseguridad para que el Gobierno dé el visto bueno y puedan volver a operar. En el caso de los gimnasios, ya se vislumbran las determinaciones que tomarían para abrir sus puertas, que llevan tres meses cerradas.

La propuesta del sector es una apertura gradual de los gimnasios, a los que solo se podrá ingresar con cita previa para así controlar el aforo (que todavía se discute). Distanciamiento social de mínimo dos metros, toma de temperatura en la entrada, control del tiempo de entrenamientos y uso de tapabocas son algunas cartas que están encima de la mesa.

Las razones de los presidentes de varias cadenas abogan por un balance entre el bienestar de la población y las cifras económicas que genera el sector. En este último aspecto, se estima que facturan US$391,5 millones al año (0,34% del PIB) y emplean cerca de 50.000 personas. Adicional a esto, varios indicaron no poder aguantar más tiempo sin funcionar.

Gigliola Aycardi, cofundadora de Bodytech, expresó a LR que el protocolo ya está en manos del Ministerio de Salud y que la apertura sería con 30% de aforo para que luego sea 50%.

“Abrir al 30% no es rentable, pero sabemos que es el primer paso que hay que dar para demostrar que somos capaces de ser sitios seguros. Estamos preparados para reabrir”, expresó.

Con respecto a la demanda, Aycardi dijo que, en una encuesta a sus clientes, “80% indicó que regresarían inmediatamente a los gimnasios” y 15% volvería un mes después.

David Raya, gerente general de Smart Fit, indicó que tuvo que cerrar la sede en Parque Itagüí en Antioquia, al no poder llegar a un acuerdo con el arrendador. Entre las medidas que tomará el establecimiento una vez se reactiven está deshabilitar algunas máquinas, se dispondrá de señalización en el piso y se suspenderán las clases grupales, para garantizar la distancia entre los usuarios.

“Lo que hemos visto en otros países es que la gente regresaría poco a poco a la actividad física, es decir, en las primeras semanas la asistencia sería baja, pero en términos generales, si podemos generar una cultura de agendamiento, la reducción de clientes no debería ser significativa”, expresó.

Entre tanto, César Casallas, CEO de Spinning Center, expresó a LR que la discusión del aforo es entre 30%y 50%. En su opinión, la primera cifra llevaría a los negocios a pérdida.

“Nos pondría en una situación peor en la que estamos actualmente. Si pedimos al Gobierno permitirnos 50% de aforo, eso nos dejaría en un punto casi de equilibrio”, expresó. Con respecto a sus clientes, Casallas espera recuperar 30% de los afiliados e indicó que, así como hay gente que no volverá nunca, otros sí quieren regresar a los gimnasios. “Nuestra situación es insostenible y no sabemos si la apertura será en julio o agosto, lo que pondría en la quiebra a todo el sector”, concluyó.

Los productos de deporte son los más vendidos en el aislamiento
Los gerentes de gimnasios indican que una de las razones para abrir los gimnasios es la salud mental. Algo que respalda que los colombianos buscan bienestar durante el confinamiento es que los artículos de deporte son los de mayor crecimiento en las ventas por internet. En el más reciente informe que dio a conocer la Cámara de Comercio Electrónico, estos elementos tuvieron un aumento de 187%. En Linio, las mancuernas y pesas fueron los productos más buscados al empezar la cuarentena.