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Concesionarias están en puja por vías del Eje Cafetero
La entidad confirmó que no renovará la actual concesión Autopistas del Café. Por ende, los ojos están puestos en quién será el nuevo dueño del corredor vial
Un nuevo debate se abrió en el país luego de que la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, confirmó que no renovará la actual concesión Autopistas del Café cuando finalice su contrato en 2027. La decisión generó incertidumbre sobre el futuro de los peajes en el Eje Cafetero y sobre la continuidad de las inversiones privadas en este corredor vial.
Con esa decisión, ahora los ojos están puestos sobre la IP Conexión Centro, un proyecto presentado por Odinsa Vías que contempla inversiones cercanas a $7 billones para modernizar y ampliar corredores estratégicos entre Armenia, Pereira, Manizales y Calarcá-La Paila.

Pese a esto, el presidente Gustavo Petro aseguró que la concesión no debería continuar una vez finalice el contrato. “La concesión revierte a la Nación y los peajes pueden cesar ahora, comprando lo que queda de concesión hasta 2027, o asumir los peajes con el presupuesto nacional hasta terminar el contrato”.
Según afirmó, “no es racional económicamente tachonar las carreteras de Colombia con peajes para hacer un negocio financiero”. Por ello, señaló que “sale más barata la obra pública y otras formas de construir infraestructura estatal, comenzando por los ferrocarriles”, y agregó que “comienza un cambio que hay que profundizar en toda la geografía nacional”.
Sin embargo, María Consuelo Araújo, presidenta de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, CCI, señaló que “la concesión vigente tiene un contrato hasta 2027 y cualquier decisión debe tomarse dentro del marco jurídico y contractual”, en referencia a la polémica surgida en los últimos días ante una eventual terminación anticipada del contrato por parte del Gobierno.
Cabe resaltar que este proyecto aún se encuentra en evaluación de factibilidad por parte de la ANI. “La evaluación no equivale a una adjudicación automática, sino a una etapa prevista en la ley para determinar si el proyecto es viable y conveniente para el interés público”, explicó Araújo.
Actualmente, la concesión de Autopistas del Café opera corredores en Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. El contrato finalizará en 2027 y, una vez concluya, la infraestructura revertirá al Estado y quedará bajo la responsabilidad del Instituto Nacional de Vías, Invías, salvo que posteriormente se adjudique un nuevo esquema de operación.
Odinsa Vías presentó la IP Conexión Centro bajo el modelo de asociaciones público-privadas, un mecanismo que permite a empresas privadas estructurar proyectos de infraestructura para ser evaluados por el Estado. Aunque la iniciativa aún está en proceso de aprobación, si la ANI le da el aval, Odinsa Vías u otros proponentes podrían quedarse con este megaproyecto.
Dentro del proyecto se contemplan 77 kilómetros de vías nuevas, la construcción de intersecciones, puentes y viaductos, así como mejoras en cerca de 317 kilómetros de corredores viales. Entre las obras planteadas están nuevos tramos de doble calzada, intervenciones en puntos críticos y conexiones para fortalecer el tránsito entre el Eje Cafetero, el centro del país y el puerto de Buenaventura.
Pese a esto, uno de los principales puntos del debate se centra en qué pasará con los peajes. Frente a ello, Odinsa Vías propuso ajustes que incluyen menos casetas, tarifas diferenciales y nuevos esquemas tarifarios para algunos usuarios de la región. Sin embargo, la financiación del proyecto seguiría dependiendo parcialmente de esos recaudos para cubrir costos de construcción, operación y mantenimiento.
Aun así, la discusión se intensificó luego de las manifestaciones registradas en varios corredores del Eje Cafetero, donde comunidades y transportadores han pedido eliminar o reducir los cobros. En ese contexto, el vicepresidente Ejecutivo de la ANI, Roberto Uparela, anunció durante una mesa de diálogo y concertación, realizada tras las protestas y bloqueos en los peajes del corredor Manizales-Pereira, no solo el fin de la concesión Autopistas del Café, sino también la implementación de tarifas diferenciales para habitantes de los municipios ubicados en el área de influencia de los peajes Tarapacá I y II, San Bernardo del Viento y Las Pavas.
Según explicó Uparela, los vehículos de categoría I, como automóviles, camperos y camionetas, y los de categoría II, correspondientes a buses, pasarán de pagar $17.800 a una tarifa de $700. Para las categorías III en adelante, la reducción será proporcional.
Sin embargo, desde Odinsa insistieron en que Conexión Centro “no constituye una continuación de Autopistas del Café”, sino una nueva iniciativa que deberá surtir todas las etapas legales y técnicas antes de una eventual licitación pública.
Según explicó Araújo, en este tipo de procesos el originador del proyecto no obtiene automáticamente la adjudicación. Una vez finaliza la evaluación técnica, la ANI puede abrir un proceso competitivo en el que otros interesados también podrán presentar ofertas para desarrollar la iniciativa.
Sin embargo, la preocupación se centra en el futuro financiero del corredor si pasa a ser administrado por Invías. Según la CCI, en ese escenario el Estado tendría que asumir los costos de mantenimiento, operación y conservación de la infraestructura, además de definir si mantiene o elimina los peajes para financiar esos gastos.
La Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, acordó el cobro de tarifas diferenciales en los peajes Tarapacá I y II, San Bernardo del Viento y Las Pavas, pertenecientes a la concesión Autopistas del Café, para las comunidades de Caldas, tras las mesas de diálogo instaladas el fin de semana pasado. “Para la categoría I de vehículos, como autos, camperos y camionetas, y la categoría II, correspondiente a buses, que hoy pagan una tarifa de $17.800, pasarán a pagar $700. Para las categorías III en adelante, la tarifa será proporcional”, explicaron.
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