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Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

La venta de Isagen ha sido objeto de mucha discusión, tanto que en el Congreso quieren proponer que no se venda una de las “joyas de la corona” para invertir en infraestructura, sino que los $5 billones que se conseguirían con la enajenación salgan de las reservas internacionales del Banco de la República.

Quien lo propone es el senador Camilo Sánchez. Para el congresista esto tiene tres ventajas: “aumenta la rentabilidad ya que las reservas están colocadas a tasa cero, se le da liquidez al Gobierno para que haga la inversión que hasta el momento no se ha hecho y no se le dan a particulares ganancias no debidas como lo que sucedió con Ecopetrol”.

Para lograr que de los US$41.500 millones que tiene el Emisor en reservas $5 billones se destinen a inversión, Sánchez afirmó que se tendría que hacer una modificación del Banco en el Congreso. Un cambio que no quiere el Emisor, porque según él, temería perder su autonomía.

“El Banco no quiere esa modificación, porque se les despierta el tiburón que tienen escondido, porque las pérdidas que tienen de $1,6 billones no solo son por las reservas, sino por la burocracia, los incentivos que tienen excesivos: altos salarios, prima de transporte, el Club Choquenzá, y eso no lo quieren tocar”, dijo Sánchez,

El economista Jorge Iván González defendió esta idea al decir que es más rentable invertir en infraestructura que en los bonos del Tesoro de Estados Unidos, en los cuales está colocada el 83% de las reservas. El rendimiento de estos es de 0,25% anual en el corto plazo y en el largo, de 2,3%.

La otra cara de la moneda

El Banco de la República, por mandato de la Constitución, es guardián de las reservas que no son más que un “colchón” que tiene el país para poder enfrentar choques externos, limitar la volatilidad excesiva de la tasa de cambio y moderar las apreciaciones o depreciaciones excesivas que pueden poner en peligro el logro de las metas de inflación.

Utilizar estos recursos para cubrir necesidades de infraestructura e incluso de la pobreza es una propuesta que no solo han hecho actores políticos en Colombia, sino también en otros países de la Región como México y Perú. Para algunos analistas el debate ni siquiera debería darse, porque sencillamente el Gobierno no puede disponer de esos activos. “Quien propuso eso debería ver la Constitución. Las reservas no son del Gobierno, sino están bajo el control de la autoridad monetaria. Solo gente así de despistada propone eso”, dijo el ex ministro de Hacienda Guillermo Perry, quien recordó que “su fin preciso es permitir las transacciones internacionales”.

Con esto coincidió el director de Anif, Sergio Clavijo: “eso no tiene ningún sentido, las reservas no son del Gobierno, son los activos que ha acumulado el Banco en sus 90 años de historia y esos recursos sirven para garantizar la liquidez operativa de la economía”.

Propuesta podría romper la regla fiscal

El senador Juan Mario Laserna afirmó que debe hacerse un estudio sobre el nivel óptimo de las reservas internacionales. El congresista recordó que en 2004 el Banco de la República le vendió al Gobierno para atender deuda externa. “Uno de los problemas que se tiene es que si lo usa para un gasto adicional, se rompería la regla fiscal de mediano plazo porque generaría déficit”, dijo Laserna. Según un estudio del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el nivel óptimo de las reservas del orden de los US$54.000 millones. A julio de este año las reservas ascendieron a los $41.524 millones.

Las opiniones

Camilo Sánchez

Senador de la Comisión Tercera

“Lo que proponemos es que de los US$41.500 millones se use una parte para comprar los $5 billones que generaría la venta de Isagen”.

Sergio Clavijo

Director de Anif

“No tiene ningún sentido. Las reservas no son del Gobierno, son los activos del Banco que garantizan la liquidez operativa de la economía”.